Publicado 10/03/2021 18:13CET

Save the Children alerta de que más del 30% de padres atendidos en Andalucía han perdido el empleo por la pandemia

Archivo - Informe sobre menores y pobreza de Save the Children
Archivo - Informe sobre menores y pobreza de Save the Children - PABLO MARTÍ/DIODO MEDIA/ SAVE THE CHILDREN

SEVILLA, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Save the Children ha publicado, con motivo del primer aniversario de la pandemia, el informe 'Aniversario Covid-19: ¿Qué nos cuentan las familias?', en el que ha entrevistado a cerca de 200 familias andaluzas vulnerables a las que apoya en el territorio para conocer de qué manera les ha impactado la pandemia en el último año.

Uno de los principales resultados del estudio es que el 32,9% de los padres y las madres a los que atiende la organización en Andalucía ha perdido el empleo por la crisis económica. En el 22,3% de las familias uno o más adultos ha perdido su trabajo de manera permanente y en un 10,6% de los hogares uno o más adultos lo ha pedido de manera temporal.

Save the Children ha hecho público este miércoles los resultados de la encuesta, dentro del lanzamiento de su campaña 'La ola invisible', con la que quiere visibilizar los efectos de la crisis económica y social en las familias que ya sufrían pobreza antes de la pandemia.

Asimismo, según un comunicado, la organización hará llegar a los diferentes grupos políticos e instituciones andaluzas el documento 'Acabemos con la normalidad de la pobreza infantil', donde incluye las propuestas políticas necesarias para abordar el impacto de la pandemia y propone vías de encaje de las mismas en los planes de recuperación, transformación y resiliencia, actualmente en fase de elaboración.

Según los datos de la Encuesta de Población Activa del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, en el cuarto trimestre del año pasado se registró un aumento del paro del 10,1% con respecto al mismo trimestre del año anterior. En total, en Andalucía hay 907.200 personas paradas. Esta situación, apunta Save the Children, "agrava" los niveles de pobreza infantil a los que ya se enfrentaba Andalucía y crea una emergencia sobre la emergencia.

Además, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE correspondientes a 2019 (últimos disponibles), el 29,5% de los niños, niñas y adolescentes en Andalucía (469.995 menores de 18 años) se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social en 2019 (indicador AROPE con umbral de pobreza de Andalucía), llegando al 40,8% si empleamos el umbral de pobreza estatal, (650.027 niños).

Save the Children insiste en que "continuamos inmersos en una emergencia social" y señala que la "masiva" reducción de los puestos de trabajo ha supuesto "una merma importante en las rentas de las familias vulnerables, agravando la precaria situación en la que
ya vivían antes de esta crisis".

"Si no actuamos ya, el 80% de los niños y las niñas que viven en situación de pobreza en Andalucía serán adultos pobres. Además, nuestras proyecciones de aumento de pobreza infantil severa nos dicen que hay un riesgo muy alto de duplicar en muy poco tiempo el 11% de
niños y niñas andaluces en esta situación, pasando a un 22%, más de 350.000 menores viviendo en pobreza severa. Esta situación sería una catástrofe para nuestra infancia y para toda la sociedad andaluza", declara el director de Save the Children en Andalucía, Javier Cuenca.

La organización apunta que "hay evidencias de experiencias exitosas a nivel internacional que muestran que implementando
las políticas adecuadas se puede erradicar la pobreza infantil". Por eso, "pedimos al Gobierno andaluz y a todos los partidos políticos que aprueben medidas para frenar esta ola invisible de pobreza y desigualdad que tanto lastra la vida de los niños y las niñas, y de la sociedad en su conjunto", apunta Cuenca.

Las pasadas Navidades, Save the Children publicó los resultados de una encuesta sobre condiciones económicas y sociales de las familias en España, poniendo especial atención en la infancia. Los datos confirmaron que el 80% de las familias en Andalucía con menores a cargo en situación de pobreza habían visto reducidos sus ingresos como consecuencia de la Covid-19.

VIVIENDA Y POBREZA ENERGÉTICA

Save the Children señala que "la pérdida del empleo ha supuesto una merma importante en las rentas familiares, que ya antes de la crisis de la Covid-19 eran limitadas, situando a muchas familias andaluzas en una posición difícil para hacer frente a los costes de su vivienda o a los de los suministros domésticos". Además, el 64,9%
de las familias declara tener o haber tenido dificultades para pagar la hipoteca o el alquiler y ese porcentaje se eleva a casi el 71% cuando se les pregunta sobre el pago de los suministros básicos
de electricidad, calefacción o agua, entre otros.

A nivel educativo, destaca que el 26,3% de niños andaluces de nuestra encuesta no está recibiendo ningún tipo de apoyo extra, a pesar de que sus padres consideran que sí lo necesitan. Además, un 42% de los niños está desmotivado con los estudios o les apetece menos ir a clase. Y un 2% habría pensado, incluso, en dejar de estudiar. Padres apuntan al cansancio asociado a los meses de confinamiento, a las eventuales cuarentenas, a las restricciones en la socialización con otros compañeros, a las normas de distanciamiento, así como el miedo al contagio o el uso obligatorio de mascarillas como algunas de las causas del limitado interés que sus hijos demuestran con los estudios.

También observa que la convivencia en espacios pequeños con varias
personas, la inestabilidad laboral y el propio miedo a contraer la Covid-19 ha impactado enormemente en el bienestar de estas familias. Por ejemplo, la información reportada por madres, padres y otros cuidadores andaluces indica que un 54,8% de los niños y
adolescentes andaluces han mostrado cambios negativos en su estado emocional como consecuencia de la pandemia. Los efectos emocionales y psicológicos más frecuentemente mencionados son estrés o nerviosismo, ansiedad y miedo.

Según la organización, la situación derivada de la Covid-19 se ha manifestado, también, en cambios en los patrones de ocio, actividad física y tiempo de juego dentro y fuera del hogar de niños, niñas y adolescentes. De acuerdo a los datos reportados por los padres, un 43,2% de los niños apenas saldrían casi a la calle o al aire libre. Aquellos niños que pasan más de cinco horas a la semana jugando en el exterior no llegan al 10%. Respecto a la actividad física en el hogar, padres y cuidadores reportan que el 89% de los niños no está practicando ninguna actividad física en sus hogares.

PROPUESTAS

Para acabar con la pobreza infantil en Andalucía, Save the Children aplaude la creación del Ingreso por la Infancia y la Inclusión pero exige que debe estar enfocada en reducir drásticamente las altas tasas de pobreza, que desde 2010 no se han reducido, sino que han crecido de modo sostenido. Asimismo, para luchar contra la pobreza energética, apuesta por ampliar el parque de vivienda pública de alquiler social como forma de hacer frente a las crisis habitacionales derivadas de desahucios, impagos u otras situaciones de vulnerabilidad económica y exclusión social.

La organización solicita igualmente aumentar la cobertura del Programa para la Orientación, Avance y Enriquecimiento Educativo en la situación de emergencia educativa del curso 2020-21 (PROA), ya que el coste estimado por alumno es de 182 euros/año, "algo totalmente insuficiente para realizar un acompañamiento profundo durante todo el año".

Save the Children explica que todas estas propuestas son realistas y realizables a través de los Fondos Europeos de Recuperación. "Debemos garantizar la inclusión de la infancia en los Planes
de Recuperación, Transformación y Resiliencia, tanto a nivel estatal como autonómico, para que se lleven a cabo las reformas e inversiones necesarias que garanticen que nadie se quede atrás", concluye Javier Cuenca.

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