SEVILLA 2 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos Satse, CSIF, CCOO y UGT han vuelto a protestar este martes junto a la Coordinadora de Mareas Blancas de Andalucía, frente a la oficina del censo electoral de Sevilla, donde según los convocantes, "más de 5.000 personas" se han manifestado en defensa de la sanidad pública andaluza.
En contexto, tal y como detalla los sindicatos en una nota conjunta, las Mareas Blancas han presentado más de 50.000 firmas ciudadanas en apoyo a una Proposición de Ley en defensa de la sanidad pública, un acto simbólico suscrito por los sindicatos.
Así, han definido la protesta como "un grito de auxilio ante una situación insostenible" y contra la "estrategia deliberada" de la Junta de Andalucía de "debilitar lo público para justificar la progresiva privatización de la sanidad pública andaluza", señalan.
"Lo que algunos intentan presentar como una crisis estacional es, en realidad, el resultado de una política sanitaria que prioriza intereses privados por encima del bien común, poniendo en riesgo la salud de toda la ciudadanía. Mientras tanto los profesionales, agotados y en mínimos históricos, intentan mantener en pie un sistema cada vez más frágil", han explicado.
Asimismo, las cuatro organizaciones han querido aclarar que "mantienen su compromiso de continuar movilizándose hasta que se cumplan los acuerdos suscritos y se adopten medidas tan urgentes como el aumento de plantilla con empleo estable, reducción de listas de espera y el blindaje del sistema sanitario público andaluz frente a la privatización".
Por su parte, portavoces de Marea Blanca han declarado que se trata de una Iniciativa Legislativa Popular "para que no mienta la Administración autonómica más, para que no diga cosas que no son reales", además de que "planteamos soluciones y alternativas reales a la problemática de la sanidad andaluza".
A su vez, han "animado a la gente de que no nos rindamos. No nos van a robar el sistema que tanto tiempo nos costó". De este modo, ha sostenido que espera que "los profesionales se rebelen". "Me gustaría que se rebelaran. Están acabando con ellos. Si yo soy oncólogo y le doy seis meses a una persona para que se haga un TAC, me están matando a mí como profesional", retalataba uno de los portavoces de Marea Blanca.