Acusado del atropello mortal de Marchena alega que "iba ciego perdido"

Actualizado 19/09/2016 14:21:46 CET

La acusación particular le achaca "alevosía y ensañamiento" a cuenta de las múltiples embestidas realizadas con el coche

SEVILLA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

A.L.G., el joven de 19 años juzgado en la Audiencia Provincial de Sevilla acusado de matar a un vecino de Marchena en febrero de 2015 atropellándole varias veces con un coche, ha alegado este lunes ante el jurado popular encargado de su caso, que en el momento de los hechos "iba ciego perdido" de alcohol y de drogas. El acusado, cuya defensa alega que desde los once años está en tratamiento por "brotes psicóticos", ha asegurado que "no quería matar" a la víctima, pidiendo "perdón" por lo sucedido.

En el marco de la vista oral que ha arrancado este lunes en la sección Séptima de la Audiencia Provincial, A.L.G. ha defendido que aquel 1 de febrero de 2015 había acudido con unos amigos a La Puebla de Cazalla, usando para ello el vehículo de su madre pese a que tal extremo le estaba prohibido. Según su relato, tras consumir "porros y alcohol", condujo "ciego perdido" hacia Marchena. "Pude haberme matado por el camino", ha asegurado.

En Marchena, según el acusado, coincidió con la víctima, Francisco Javier, a quien conocía "de vista" y que según sus palabras también "iba borracho". A.L.G. ha manifestado que no recuerda haber tenido diferencias con la víctima mortal de los hechos, pero ha reconocido que discutió con él. "Recuerdo discutir con él. Intenté esquivarlo (con el coche), sentí un golpe bastante fuerte y no sabía de qué era. Me asusté y me fui", ha narrado insistiendo que iba "drogado" y bajo los efectos del alcohol, extremo por el cual no recuerda "con claridad las cosas", según sus palabras.

A.L.G. ha explicado además que en el momento de los hechos, estaba sujeto a un tratamiento psiquiátrico, pues sufriría brotes psicóticos desde aproximadamente sus once o 12 años de edad. "Me ponía malamente con las drogas y las pastillas. No iba con intención de atropellar a nadie. Yo no quería matar a una persona en la vida", ha enfatizado mostrando su "arrepentimiento" por los hechos y pidiendo "perdón".

"CON ALEVOSÍA Y ENSAÑAMIENTO"

El abogado de la acusación particular, de su lado, ha desgranado las diversas ocasiones en las que A.L.G. arremetió con el vehículo de su madre contra Francisco Javier, "persiguiéndole" y golpeándole en varias ocasiones tras subir el vehículo a la acera, hasta que en una de las ocasiones le arrolló plenamente, "pasándole" después por encima con el vehículo en cuestión. "Esto no es un accidente de circulación. Es una asesinato con alevosía y ensañamiento", ha dicho el abogado de la acusación particular, señalando que la víctima, tras ser plenamente atropellada y quedar en el suelo, "gritaba de dolor" y reclamaba "auxilio".

En paralelo, avisa el letrado que A.L.G. habría incurrido en un delito contra la seguridad vial, al circular "marcha atrás sin luces, subir cuatro veces el coche a la acera y hacer caso omiso de una señal vertical de dirección prohibida". La fiscal, por su parte, ha considerado también que los hechos son constitutivos de un delito de "asesinato con alevosía", dados los métodos especialmente "agresivos y peligrosos" usados por el acusado para acabar con la vida de Francisco Javier

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el Ministerio Público solicita para A.L.G. 17 años de cárcel por un presunto delito de asesinato. Además, pide que indemnice con 126.539,17 euros a la esposa del fallecido; con 52.724,46 euros a cada de uno de sus dos hijos menores de edad, y con 10.544,88 euros a los padres de la víctima.

La Fiscalía considera probado que los hechos ocurrieron sobre las 23,45 horas del 1 de febrero de 2015, cuando el imputado, de 18 años en el momento de los hechos, inició una discusión por motivos económicos con la víctima en la calle Federico García Lorca de Marchena, en el transcurso de la cual, y "con ánimo de intimidar" al fallecido, el acusado le dirigió expresiones tales como 'ahora me vas a dar todo el dinero, dame el dinero o te mato'.

Seguidamente, el imputado subió a un vehículo, tras lo que, "situado en la ventajosa posición de hallarse manejando un vehículo en marcha y con las luces apagadas, decidió embestir directamente" a la víctima "buscando con ello causarle la muerte tras el atropello, anulando cualquier posibilidad de defensa o de reacción que pudiera tener".

Para ello, circuló en línea recta durante unos 43 metros hacia las escaleras donde se encontraba el fallecido y aceleró durante dicho trayecto "con objeto de atropellarle", de manera que, cuando se encontraba a la altura de la escalera, subió el coche a la acera y le golpeó en la cadera con la parte frontal del vehículo, "sin conseguir que cayera al suelo".

MÚLTIPLES EMBESTIDAS

A continuación, "y con intención de atropellar nuevamente" al fallecido, aunque esta vez con las luces del coche encendidas, el acusado circuló en contramano hasta alcanzar al finado, "para lo cual no dudó en subirse al acerado por donde éste caminaba, acelerando en dirección al mismo", por lo que, "a pesar de que intenta esquivar el golpe, no lo consigue, recibiendo un impacto por segunda vez" a la altura de la cadera.

Tras ello, y "siendo plenamente consciente del peligro que suponía para la vida y la integridad física" del fallecido, el imputado dirigió nuevamente el coche hacia éste y le embistió "por tercera vez", para acto seguido, y al comprobar que la víctima podía continuar caminando, subirse otra vez a la acera "a una velocidad superior que en las tres ocasiones anteriores" y atropellarla por cuarta vez.

Una vez producido este cuarto golpe, la víctima decidió continuar la marcha hasta que, en un momento dado, el procesado, "a más velocidad aún que en las cuatro ocasiones anteriores y con clara intención de asegurar la producción de un golpe mortal", embistió al finado, impactando éste contra la parte inferior derecha del parabrisas, tras lo que cayó a la calzada.

Una vez en el suelo, "con clara intención de arrebatar la vida" a su vecino y "aprovechando su situación de desvalimiento al estar éste en el suelo abatido y malherido", el acusado "lo arrolló brutal y deliberadamente pasándole la rueda del vehículo por encima, ocasionando su muerte".

Así, detalla la Fiscalía que la víctima quedó tendida en el suelo y murió sobre las 23,55 horas del 1 de febrero de 2015 a consecuencia de un traumatismo torácico-abdominal severo con lesión de centros vitales e hipovolemia aguda.

LAS "MARCAS" DE LOS HECHOS

Según la Fiscalía, tras huir A.L.G. a La Puebla de Cazalla, "intentó limpiar posibles marcas del atropello", tras lo que fue localizado y detenido sobre las 10,00 horas del 2 de febrero de 2015, sin que los agentes apreciaran síntomas de que estuviera bajo los efectos de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes.

La Fiscalía también señala que el acusado está diagnosticado de un trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad de tipo impulsivo asociado a la dependencia a 'cannabinoides' y consumo perjudicial de alcohol y probable consumo ocasional de sustancias de síntesis. En el momento de los hechos, según la Fiscalía, sus capacidades cognoscitivas se encontraban moderadamente afectadas y las volitivas severamente afectadas, por lo que pide para él 17 años de cárcel por un delito de asesinato, con la atenuante analógica de anomalía o alteración psíquica.

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