Archivo - Foto de folletos de destinos vacacionales en una agencia de viajes. - EUROPA PRESS - Archivo
SEVILLA 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
La asociación empresarial de agencias de viajes de Sevilla (Aevise) ha expresado su "profunda preocupación" ante las recientes denuncias de posibles estafas, cuya autoría, presuntamente se atribuye a una persona física o jurídica "que no estaba legalizada como agencia de viajes y habría comercializado paquetes de vacaciones sin cumplir con la prestación contratada", con especial incidencia en destinos demandados como Disneyland París.
Desde Aevise, indican a Europa Press, consideran necesario "desplegar una respuesta coordinada" de las autoridades competentes para proteger a los viajeros, con el fin de priorizar la prevención de posibles nuevos casos, así como para difundir mensajes "para concienciar a los consumidores de los altos riesgos que pueden correr si contratan viajes con intrusos profesionales".
En este sentido, la patronal de las agencias sevillanas recuerda su misión de defender los derechos de los consumidores y promover prácticas profesionales transparentes, al tiempo que advierte que "es fundamental que los viajeros, antes de contratar un viaje, se aseguren de que la persona física o jurídica con la que van a contratarlo dispone de la garantía de viajes combinados y que está registrada en la Comunidad Autónoma en la que esté domiciliada".
En caso de sospecha de posible intrusismo y/o de posible fraude, se insta a los viajeros a denunciar ante las autoridades competentes --Turismo, Consumo y, en el caso de presunto fraude, Policía-- y consultar con sus agencias de viajes de confianza para obtener asesoramiento a la hora de facilitar procesos de reclamación.
Aevise se suma así al mensaje lanzado por la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) al respecto. No en vano, en los últimos meses, esta entidad ha presentado 57 denuncias. "El canal online y las redes sociales suelen ser el mejor caldo de cultivo para quienes venden viajes de forma fraudulenta", algo que, según la organización, "socava" la confianza del consumidor, que está especialmente desprotegido en estos casos por falta de garantías".