SEVILLA, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha pedido al Gobierno central que la política de becas "vuelva a estar presidida por el hecho de que son un derecho", toda vez que exige "completar las becas de matrícula con becas que garanticen que se cubren los gastos de estudios de las personas".
Así se ha pronunciado el consejero antes de intervenir junto al secretario general de CCOO, Francisco Carbonero, en la inauguración del curso 'Sindicato y Universidad', organizado por la UPO, una declaraciones en las que ha lamentado que pese a las palabra del ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, de que "no se debe dejar de poder ir a la universidad por motivos económicos, no cambia el fondo del asunto que estableció el ministro Wert".
De este modo, afirma que las becas en España "dejaron de ser un derecho en el año 2012" para ser "unas cantidades por las que se compite", ya que la cantidad que dedica los Presupuestos generales del Estado a las becas "es fija, y si resulta que no es suficiente dinero hay menos becas y ya está". Por tanto, añade Arellano, "es una cuestión en la que tiene que volverse a los antiguos tiempos".
Además, considera "una injusticia flagrante" que "nuestro sistema académico diga que con un cinco se puede acceder a la universidad y sin embargo para la beca sea 5,5". "Nadie nos ha explicado por qué esto tiene que ser así, lo que no tiene sentido y además trata desigualmente a la gente", lamenta el consejero, que afirma que el ministro "llegó a decir que gracias a esas políticas se mejoró el rendimiento porque la nota media de las becas había subido medio punto", un extremo que califica de "frivolidad"
"Los estudios universitarios no se deben encarecer, lo que deben ser es más baratos", como "en países avanzados de nuestro entorno". En este sentido, señala que, por ejemplo, en Alemania la tasa de la universidad es cero. "Lo que nos tienen que explicar es por qué eso no es posible aquí cuando es un factor fundamental para el desarrollo de nuestro país", manifiesta Arellano, que insiste en que la política de becas "debe volver a estar presidida por el hecho de que son un derecho".
De este modo, incide en que ésta es una cuestión que el Gobierno central tiene encima de la mesa, y señala que "en Andalucía lo intentamos paliar pero en otras comunidades autónomas están en situaciones muy graves, con algunos estudiantes que vienen a Andalucía a cursar másteres y estudios porque en su comunidad no pueden sostenerse".
Por otra parte, y en relación a la nota de corte de los grados, Ramírez de Arellano ha indicado que "son muy parecidos a la de todos los años", y subraya que "se está viendo un aumento del rendimiento general en todos los estudiantes que van entrando en la universidad y las notas de corte suben".
Al respeto, ha querido dejar claro que las notas de corte no son números preestablecidos por la Administración. Así, explica que "las universidades no eligen a los estudiantes, sino que los estudiantes eligen y son admitidos por orden de su calificación a través de una prueba anónima y acreditada", lo que "garantiza la igualdad de oportunidades".
"La nota de corte es la nota que tiene del último que ha podido entrar y tiene mucho valor que esto sea así porque a estas personas nadie les ha preguntado quiénes son sus padres, ni cuál es su procedencia económica, sino que pueden elegir la carrera y tendrá acceso dentro de los cupos en función de la nota que tienen", precisa.
En este sentido, Arellano destaca que Andalucía "hace 40 años tenía unos 80.000 estudiantes universitarios y ahora son 520.000, lo que supone un éxito extraordinario", toda vez que resalta que "la población activa formada hace 35 años era el 22% mientras que hoy es más de 80%, gracias a un esfuerzo enorme que nos hace tener esperanza mirando al futuro".
Cuestionado sobre si han aumentado las solicitudes de gente que quiere estudiar grados, Arellano ha respondido que mientras en España "la población activa y el número de jóvenes va decayendo, en Andalucía sigue creciendo la población activa y joven". Además, agrega, "la estrategia de precios públicos baratos y accesible en grados y másteres hace que sea atractivo, razonable y posible estudiar en una universidad pública andaluza", lo que a su juicio "es un éxito".
"Estudiar Medicina por ejemplo en Madrid cuesta cuatro veces más que en Andalucía, done vale igual estudiar Medicina que Filología porque creemos que lo precios públicos no deben limitar el acceso a los estudios ni ser el sistema principal de financiación de las universidades", que "deben estar financiadas principalmente por recursos públicos y esto es simplemente una tasa de acceso a la universidad".
LOS PRECIOS DE LAS MATRÍCULAS "EN EL MISMO VALOR" DESDE 2012
Por último, Ramírez de Arellano se ha referido a los precios de las matrículas, que recuerda "se han mantenido desde 2012 en el mismo valor", toda vez que apunta que "se ha conseguido que el precio del máster vaya volviendo a ser el de 2012, que era unos 28 euros por crédito" y destaca que los másteres profesionalizantes "son al mismo precio que el grado".
"Se está trabajando con gran esfuerzo y ahora lo que toca en el nuevo modelo de financiación es dar a las universidades las garantías de sostenibilidad con ese esfuerzo de precios públicos accesibles y toda la política que rodea a Erasmus, formación en idiomas, etcétera", concluye el consejero.