Actualizado 18/04/2022 18:11

Tercera incomparecencia del investigado por la contaminación de Coria responsable de un taller

Archivo - Investigación de la Guardia Civil en la gasolinera de Coria del Río (Sevilla)
Archivo - Investigación de la Guardia Civil en la gasolinera de Coria del Río (Sevilla) - GUARDIA CIVIL - Archivo

CORIA DEL RÍO (SEVILLA), 18 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado número tres de Coria del Río (Sevilla), que investiga un presunto delito contra el medio ambiente y los recursos naturales con afección grave a la salud de las personas por los episodios de hedor que desde hace años sufre la barriada Guadalquivir, pesando en ello la gasolinera de Zamarrilla Inversiones S.L. enclavada en la zona; tampoco ha podido tomar este lunes declaración como investigado a Luis P.G., responsable de Talleres Carbonell, entidad encargada de inspecciones y reparaciones en la mencionada gasolinera.

Según han informado a Europa Press fuentes del caso, Luis P.G. estaba llamado de nuevo a declarar como investigado este lunes, tras no haber comparecido a sus dos citaciones anteriores. Junto a él estaba también llamado a declarar su hermano Ignacio, también como investigado e igualmente con relación a la empresa Talleres Carbonell. Ninguno de los dos ha asistido, según tales fuentes, si bien Ignacio P.G. habría alegado formalmente que en estos momentos está en Portugal.

El pasado miércoles, el juzgado tomaba declaración como investigado al alcalde de Coria, Modesto González (Andalucía por Sí); así como al secretario general del Ayuntamiento de Coria, Jesús Antonio R.O., y al técnico de la Administración General del Consistorio Rafael N.M.

Ello, después de que el pasado mes de febrero testificase el ingeniero técnico del Ayuntamiento de Coria y declarase además como investigado Alejo V.P., director de la sociedad TUV SUD Atisae cuando en marzo de 2018 fue acometida una inspección de oficio en la gasolinera indagada, donde fue descubierta una fuga de hidrocarburos que habría desencadenado tanto los episodios de hedor como la contaminación detectada.

EL ORIGEN DE LAS "FUGAS"

Recordemos que cuando el pasado 16 de octubre de 2020 prestaron declaración como investigados los administradores y el gerente de la gasolinera, los mismos habrían negado que la instalación, gestionada por Zamarrilla Inversiones S.L., sufriese "fugas" en sus depósitos de combustible o cualquier "vertido" de sustancias contaminantes, alegando que en 2019 fue implantado en el recinto un sistema de prevención de filtraciones desde los depósitos al subsuelo. Además, habrían expuesto que el recinto cuenta con una "barrera hidráulica".

Así, los tres investigados habrían negado ante el juzgado que los episodios de contaminación y hedores investigados por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil a instancias de la Fiscalía, a raíz de la denuncia interpuesta por residentes de la barriada Guadalquivir, deriven de la actividad de la gasolinera, aludiendo a una "contaminación histórica" en la zona, cuyo origen estaría pendiente de esclarecer aún, según su tesis.

En las actuaciones realizadas, en cualquier caso, se ha detectado, tras mediciones realizadas en el interior de varios domicilios de la citada barriada, la presencia de compuestos orgánicos volátiles (COV) derivados de hidrocarburos, así como Sulfato de Dimetilo, muy tóxico por inhalación, según la Guardia Civil. Los agentes del Seprona detectaron igualmente, en las proximidades de la gasolinera intervenida la presencia de un vertido de hidrocarburos.

ESCAPES O VERTIDOS

Según los técnicos, como consecuencia de los escapes o vertidos contaminantes de hidrocarburos tipo gasolina, gasoil y aceites minerales, se ha producido un daño sustancial a la calidad del suelo en el entorno de la gasolinera.

Dicha contaminación "ha dado lugar a un daño sustancial a la calidad de las aguas subterráneas y, por los flujos de descarga de los acuíferos y su cercanía al cauce, se produce una situación de grave perjuicio para el sistema natural del estuario del Guadalquivir, así como un riesgo importante de grave perjuicio a la salud de las personas" de la zona.

Para confirmar tal extremo, la Guardia Civil inspeccionó la gasolinera junto con inspectores del Servicio de Industria y Energía de la Junta de Andalucía, tanto física como documentalmente, comprobándose que existían anomalías en forma de fuga en el depósito de gasolina SP/95, según el Instituto Armado.

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