José María Rueda - COLEGIO DE ENFERMERÍA - Archivo
SEVILLA 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Colegio de Enfermería de Sevilla ha pedido al Servicio Andaluz de Salud (SAS) la "suspensión urgente" de las denominadas 'consultas de acogida' que en la actualidad están siendo gestionadas por los enfermeros/as en los centros de salud. Éstas se presentan como un espacio en el que los profesionales de enfermería realizan una primera valoración al paciente y, en caso de no poder resolver el problema de salud, derivarlo al facultativo.
Las mismas se han instaurado en los centros de Atención Primaria dando paso a un nuevo modelo organizativo, según el Colegio "de manera impositiva, sin respaldo legal y jurídico y suponiendo una sobrecarga laboral para los profesionales de Enfermería".
Según José María Rueda Segura, presidente del Colegio de Enfermería de Sevilla, "nuestros profesionales han demostrado con creces que están a la altura de todas las circunstancias, sobre todo en tiempos de pandemia. Es por ello que no es lógico que en un momento en el que hacen falta más enfermeros/as que nunca, se les imponga semejante incremento de funciones que, en muchos casos, no corresponden".
De igual manera, avisa de que los profesionales de la Enfermería "tampoco tienen que asumir los conflictos y las confrontaciones de los usuarios de la salud". "¿Por qué la Enfermería tiene que sufrir una sobrecarga de trabajo extra con el fin de descargar al personal administrativo y médico?", se pregunta Rueda Segura.
El presidente de la Enfermería sevillana considera así que la Atención Primaria está viviendo un "colapso asistencial" que está padeciendo la sociedad, en general, pero también el colectivo al que representa, en particular.
"Casi un año después del inicio de la pandemia de la Covid-19 lo que realmente es prioritario es la contratación de unos 4.100 enfermeros/as en la comunidad, con condiciones laborales dignas y competitivas, para asumir las funciones asignadas". Sería la única forma de que la asignación de población por cada profesional de la enfermería no supere los 1.500 habitantes, evitando así "el caos organizativo y el riesgo psicosocial".