Democracia Real Ya llama a sumarse a petición de una Democracia 4.0 para ejercer su soberanía en la toma de decisiones

Actualizado 26/10/2011 20:17:58 CET

La iniciativa se encuentra desde hace más de un año en la comisión de garantías constitucionales del Congreso de los Diputados, y sin respuesta

SEVILLA, 26 Oct. (EUROPA PRESS) -

Democracia Real Ya ha presentado este miércoles en Sevilla una campaña de difusión para promover entre la población la adhesión a la petición al Parlamento del abogado sevillano Juan Moreno Yagüe, miembro del equipo jurídico de DRY, para exigir la implantación del modelo de votación electrónica ciudadana Democracia 4.0.

Según se indica en un comunicado, en junio de 2010, el letrado sevillano presentó ante el Congreso de los Diputados un escrito administrativo que solicitaba la aplicación de un proyecto que posibilitaría al portador original de la soberanía nacional, el pueblo español, ejercer de forma directa su derecho a participar de los asuntos públicos.

Fundamentada en varios artículos de la Constitución Española, esta petición argumenta que los diputados del Congreso representan una soberanía popular delegada por aquel depositario original a través de las elecciones que se suceden cada cuatro años. De esta manera, y usando mecanismos de certificación digital similares a los usados ante Hacienda o la Seguridad Social, los votantes podrían, en primer lugar, hacer uso de un veto directo contra medidas tan impopulares como la reciente reforma constitucional, los recortes sociales o el rescate a bancos con dinero público. Incluso, y paulatinamente, se podrían proponer e impulsar iniciativa ciudadanas más fácilmente.

Así, la propuesta de Moreno Yagüe, en términos numéricos, parte de la existencia en España de 35 millones de votantes mayores de edad, representados en los 350 escaños. Partiendo de esta premisa, existe la posibilidad de descontar una pequeña cuota de representación a cada uno de estos. Esta cuota de soberanía nacional que nos corresponde supone, de forma proporcional y justa, una treinta y cinco millonésima parte de representación en el Congreso de los Diputados. Para ello, sólo habría que habilitar el tablero de votaciones de las Cámaras para que permita utilizar decimales a la hora de cuantificar los escaños.

Como todas sus señorías representan en conjunto a la soberanía popular, a todos se les restaría una pequeña parte: la correspondiente a la cuota de soberanía nacional del número de personas que decidiesen entrar a votar a través de Internet.

Además, y como antecedente, en diciembre de 2008, la Cámara de las Cortes valencianas facilitó a una diputada que se encontraba de baja por maternidad un sistema de firma digital que le permitía votar desde casa, gracias a Internet. De esta forma se consolidó una realidad que ya se venía dando con el sistema de certificación digital, que permite a la ciudadanía utilizar su DNI electrónico o su firma digital para realizar trámites ante la Administración, o incluso para realizar su contribución al IRPF.

Por ello, en la actualidad es perfectamente "viable" implantar un sistema similar al ya usado en estos trámites de gran relevancia para el Estado, como pueden ser las arcas públicas, para pasar de un sistema de votación que sólo permite elegir candidatos cada cuatro años, a tomar decisiones de manera directa en temas de gran relevancia pública.

CONTROL Y VETO DE LA ACTIVIDAD DE LOS DIPUTADOS

Asimismo, con el modelo de Democracia 4.0 remitido a la comisión de garantías constitucionales del Congreso de los Diputados, por cada cien mil ciudadanos que votaran online, un escaño volvería al pueblo. Es decir: un millón de votantes devolverían diez escaños a la ciudadanía. Pese a esta mayor participación de los ciudadanos de a pie, la labor de los diputados seguiría siendo esencial a la hora de elaborar las leyes. Mientras cualquiera podría acceder al sistema digital y votar, el que no quiera o no vea oportuno hacerlo, podrá delegar en el diputado, que para eso percibe su remuneración.

"No se trata, por tanto, de prescindir del Congreso, ni de los diputados, ni de los partidos, ni de las elecciones, sino de la combinación de lo mejor de todos estos modelos de participación política", apunta este comunicado.

PARLAMENTO SIN RESPUESTA TRAS UN AÑO

A pesar de que la Ley Orgánica 4/2001, de 12 de noviembre, reguladora del Derecho de Petición, estipula un plazo máximo de tres meses para ofrecer una respuesta, más de un año después de haber sido realizada, el Congreso aún no se ha pronunciado al respecto.

Por ello, Democracia Real Ya invita a la ciudadanía en general y a los movimientos sociales surgidos tras las movilizaciones del 15M a que se hagan partícipes de esta iniciativa y presenten ante cualquier registro público a título individual uno de los modelos facilitados para su adhesión a este expediente. Cualquier persona que quiera hacer uso de su cuota de soberanía popular puede adherirse a esta petición a través de los modelos disponibles en la web demo4punto0.net.

Democracia Real Ya considera que el hecho de que se apruebe esta medida, que devolvería la soberanía a su legítimo portador, "no agradaría demasiado a sus señorías, puesto que reformula la legitimidad del órgano legislativo y el verdadero papel que deben desarrollar nuestros representantes". "Las condiciones materiales y jurídicas ya lo permiten. Ha llegado el momento de hacer uso de nuestra cuota de soberanía y de decidir, cuando queramos, sobre nuestro futuro", concluye.