Los dos acusados de apuñalar mortalmente a una joven en Santa Clara (Sevilla) durante el juicio. A 23 de enero del 2026 en Sevilla (Andalucía, España). - Eduardo Briones - Europa Press
SEVILLA 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Sevilla ha acogido este jueves, 29 de enero, la quinta y última sesión del juicio con jurado popular contra dos jóvenes de 18 años de edad, en el momento de los hechos, acusados de apuñalar mortalmente a un varón de 21 años durante la madrugada del 3 de marzo de 2024 en el barrio de Santa Clara de la capital hispalense, unos hechos por los que los procesados enfrentan una petición fiscal de 20 años de cárcel, uno como autor material de los hechos, Sergio, y otro en concepto de cooperador necesario, Manuel. Durante la jornada, ambos acusados han vuelto a culparse mutuamente de la puñalada que causó la muerte de la víctima, una estrategia que ya llevaron a cabo las defensas de los encartados durante la primera sesión del juicio.
"Solo quería decir que, si me declaran culpable, estarán declarando culpable a un inocente. Él es el culpable, solo él", ha indicado Sergio dirigiéndose al jurado popular durante su comparecencia y en referencia a Manuel.
Durante la sesión, ambos han coincidido en señalar al otro como autor del apuñalamiento mortal. Ambos jóvenes se encuentran hasta el momento en prisión provisional.
"NO CONOCÍA DE NADA A LA VÍCTIMA"
Según Sergio, que ha aceptado responder a preguntas de su abogado así como a cuestiones formuladas por el jurado popular, sobre las 4,00 horas del 3 de marzo del 2024 se encontraba "junto a unos amigos en una plazoleta de Los Pajaritos, fumando porros y bebiendo alcohol". En ese momento, estaría "realizando un vídeo en directo a través de Instagram", red social que Manuel habría empleado para mandarle un mensaje, según el testimonio de este, y animarlo a acudir a una conocida discoteca de la ciudad hispalense.
"Yo le dije que no quería, pero entonces, una media hora después, se acercó a la zona en la que yo estaba y me convenció para salir", ha añadido. De esta forma, al salir sobre las 7,00 horas tras una noche de ocio en la sala, algo "inusual" según el relato de Sergio, quien ha asegurado que "casi nunca" solían salir juntos, se encontraron con la víctima y la pareja de hermanos que lo acompañaba.
Tras ello, según ha afirmado, Manuel "los miró mal", un gesto que relaciona con "problemas anteriores que mantenían entre ellos, se habían peleado antes". "Yo no conocía de nada a la víctima, no tenía problemas con ellos, él --Manuel--, sí".
"NINGÚN CONTACTO MÁS ALLÁ DE UN PUÑETAZO"
Así, y tras intentar sin éxito volver a casa a través de un servicio de coche de alquiler, se reencontraron en un punto concreto de la Avenida Villas de Cuba en confluencia con la calle Macedonia de la ciudad hispalense con el grupo de víctima y hermanos, a lo que un miembro de este mencionado grupo los increpó con insultos como "maricón de mierda". Tras ello, comenzó una pelea, según este testimonio, en la que "en ningún momento, más allá de un primer puñetazo más o menos a la altura del tórax", habría mantenido Sergio, según su relato, contacto con la víctima, mientras que sí se habría enzarzado en una pelea con los otros dos hermanos.
Según el relato, sería Manuel quien habría llevado a cabo una pelea cuerpo a cuerpo con la víctima y habría llevado a cabo varias puñaladas. Tras lo mismo, el afectado habría caído "desfallecido", un momento que Manuel habría aprovechado para proceder a realizar la puñalada mortal.
En ese momento, prosigue, Manuel quedó "pálido, me dijo 'vámonos' y nos fuimos en un coche de unas chicas que pasaron". En todo momento, Sergio ha negado que hubiese portado en algún momento el arma, que, cabe mencionar, aún no ha sido localizada. De hecho, ha asegurado que desconocía que la víctima hubiese fallecido y que, en realidad, fue su padre el que le contó lo sucedido mientras se encontraba durmiendo en su casa, hogar que habita durante los fines de semana, dado que sus padres se encuentran divorciados. "Cuando me enteré, no podía parar de llorar", ha señalado.
"ME OFRECIERON 20.000 EUROS PARA QUE ME DECLARASE CULPABLE"
Misma vez, entre preguntas formuladas por su abogado, han asegurado que la familia de Manuel "ofreció 20.000 euros para que me declarase culpable", que en un primer momento "no mantuvo su relato ante los agentes de policía por miedo a consecuencias" para su familia y ha asegurado que Manuel tiene antecedentes penales "relativos a una violación a una menor y a peleas anteriores".
Por su parte, Manuel ha aceptado responder únicamente a preguntas de su abogada. Así, ha coincidido en enmarcar que ambos esperaban un servicio de coche de alquiler tras abandonar sobre las 7,00 horas la discoteca y que posteriormente emprendieron la vuelta a casa a pie, un trayecto en el que se encontraron con víctima y hermanos.
Es aquí donde comienzan las incoherencias entre ambos testimonios. Según Manuel, uno de los hermanos los increpó con afirmaciones como "chupapollas". "En ese momento, cruzan la calle y me amenazan con que me iban a pegar, porque anteriormente su hermano había tenido problemas con mi hermano. Así, empezamos un forcejeo", prosigue, aludiendo que la víctima intentó "hacerme una zancadilla o una patada, no lo tengo claro. Tras eso, cayó al suelo y es ese momento en el que Sergio lo apuñala en el suelo y yo intento huir porque tenía miedo de que uno de los hermanos viniese a por mí. Era muy alto y grande, había estado antes en la cárcel. Me sentía amenazado".
"FUE TODO MUY RÁPIDO"
Así, si bien ha aceptado que le pidió la navaja a Sergio, ha asegurado que fue con el objetivo de que este "no siguiera con su hazaña". "Fue todo muy rápido, parecieron segundos. Después, unas mujeres nos recogieron en coche, nos dejaron en una zona cercana a la discoteca a la que se dirigían y desde ahí volvimos a casa a pie", ha enmarcado, coincidiendo en este último punto ambos jóvenes.
Al día siguiente, una vez en su puesto de trabajo, asegura, fue "detenido por la policía. Es entonces cuando tomo conocimiento de que la víctima había fallecido". Sin embargo, según ha destacado entre preguntas de su letrado, contó "en todo momento y de forma voluntaria" su versión a la policía y entregó la ropa que portaba durante el momento del incidente a los agentes. Esto último ha sido contradicho por la defensa de Sergio, que asegura que el mismo no habría llevado el chándal que en principio fue entregado, asegura, a los investigadores, sino que, en su lugar, portaba un conjunto de chaqueta y vaqueros de color negro.
DIFERENTES Y CONTRADICTORIAS VERSIONES
Finalmente, se ha procedido a la lectura de conclusiones de las partes. La Fiscalía ha mantenido las penas solicitadas, recordemos 20 años de prisión para los encausados. Tras una leve modificación del relato de hechos inicial, ha considerado que, si bien fue Sergio el culpable de realizar las puñaladas, fue Manuel quien mantuvo un enfrentamiento con los hermanos en aras de distraer a los mismos de lo que sucedía a tan solo unos metros.
La acusación particular ha mantenido de igual forma la solicitud de una pena de prisión de 25 años para ambos acusados, al tiempo que los ha considerado autores de un presunto delito de asesinato con alevosía.
Ambas defensas han pedido la absolución de sus representados. Así, la abogada que ejerce la defensa de Manuel ha asegurado que muestra "completo desacuerdo" con la narración de los hechos de ambas acusaciones y ha indicado que, en todo caso, su representado podría ser acusado de un presunto delito de encubrimiento.
Por su lado, el letrado que ejerce la defensa de Sergio ha optado por asegurar que su representado "no habría cometido delito", ha culpado a Manuel de los hechos y ha asegurado que, en todo caso, a su representado se le podría atribuir un presunto delito de encubrimiento con eximente de enajenación mental, al encontrarse bajo los efectos de sustancias toxicológicas en el momento del incidente.