Los premiados con el Legado José Vallejo, Christian Gómez y Carmen Hernández. - UNIVERSIDAD DE SEVILLA
SEVILLA 17 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Paraninfo de la Universidad de Sevilla (US) ha acogido la entrega de los Premios Legado José Vallejo que, por primera vez, ha contado con dos reconocimientos, ambos correspondientes al curso 2019/2020. El primero ha recaído en Christian Gómez Salas, por mejor expediente del Grado de Filología Clásica. El otro ha sido para Carmen Hernández García por el mejor expediente del Grado en Filología Clásica dentro del Doble Grado en Filología Clásica e Hispánica.
Christian Gómez Salas es contratado predoctoral FPU del departamento, área de latín, y la catedrática Concepción Fernández Martínez dirige su tesis. Por su parte, Carmen Hernández García también es contratada predoctoral FPU, en este caso, del departamento de griego, y su tesis es dirigida por la catedrática Emilia Ruiz Yamuza, ha informado la US en una nota de prensa este lunes.
El acto, al que han asistido importantes personalidades como Miguel Herero de Miñón y el académico Juan Gil, ha sido presidido por Andrés Luque, director del Secretariado de Relaciones Institucionales de la Universidad de Sevilla. Tras la entrega de los premios, el catedrático de Filología Latina de la Universidad de Cádiz Antonio Serrano Cueto ha impartido una conferencia con el título 'Ya viene la novia. Poesía, historia y ecos de sociedad en los epitalamios latinos del Renacimiento'.
Serrano Cueto es un investigador con cerca de 70 publicaciones sobre la literatura latina de los siglos XV y XVI. Reconocimiento que se extiende a diversas universidades extranjeras donde ha pasado largas estancias. Recientemente, ha publicado el libro 'Italo Calvino. El escritor que quiso ser invisible,' editado por la Fundación José Manuel Lara, 2020 tras recibir el Premio de Biografías Antonio Domínguez Ortiz 2020.
El Premio Legado José Vallejo se entrega con carácter anual en virtud de la voluntad de este antiguo catedrático de Latín en la Universidad de Sevilla y discípulo de Ramón Menéndez Pidal. Tras su fallecimiento, la esposa de Vallejo cedió su patrimonio a la Universidad de Sevilla con el fin de conceder este premio y aumentar los fondos de la biblioteca de Filología Clásica.