SEVILLA 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
El colectivo de antiguos trabajadores de la Confederación de Entidades para la Economía Social de Andalucía (Cepes-A) han criticado que la confederación "ha despedido a más del 80 por ciento de sus trabajadores sin pagarles pero ha comenzando la obra de su edificio en la isla de La Cartuja, en Sevilla".
Fuentes de este colectivo han explicado a Europa Press que los trabajadores despedidos de Cepes-A han explicado que en los últimos meses se han despedido a 13 trabajadores "y ahora la empresa sólo tiene dos trabajadores". Han agregado que todos han ido presentado denuncias judiciales de forma individual ante sus despidos, y aseguran que algunos ya tiene sentencia favorable.
Este colectivo ha denunciado además en una nota la "lamentable" situación de la que están siendo "víctimas" desde hace más de cuatro años, de manera que "hemos sufrido el impago de nuestras retribuciones un mes tras otro, llegando a acumular hasta ocho nóminas sin cobrar".
Han apuntado que esta situación, "se ha agravado en el último año, y la hemos ido soportando mes a mes y año tras año, esperando y anhelando una solución para la Confederación, que todavía, a la fecha actual, no ha llegado".
"Esta Confederación ha propugnado valores, como la creación de empleo estable y de calidad, la lucha por el empleo decente", ha indicado este colectivo, quienes lamentan que han contactado con los sindicatos UGT y CCOO y con la Junta de Andalucía para dar a conocer esta circunstancia "esquizofrénica y de dos caras" que mantiene la confederación, pero lamentan que "por el momento no hemos obtenido respuesta".
"Es paradójico y lamentable que Cepes-A pida empleo estable y de calidad cuando mantiene una situación de impago de salarios continuada y reprochable; a lo que se suma el hecho de que en los últimos siete meses ha prescindido de más del 80 por ciento de la plantilla, debiéndoles hasta ocho nóminas, sin olvidar el hecho de que ni tan siquiera ha cumplido con las obligaciones indemnizatorias y de finiquito", se lamenta el colectivo.
Éstos aseguran que llevan "mucho tiempo pidiendo una salida a la situación en la que nos encontramos, y todos nuestros intentos de solución, propuestas y diálogo han caído siempre en saco roto; sólo hemos obtenido por respuesta la mera solicitud de paciencia, pero con la paciencia no se come, ni se cubren las necesidades básicas de las familias".
Lamentan que a pesar de los impagos salariales "parece ser que sí tienen dinero para continuar las obras del edificio de la Economía Social, parado desde 2012, y situado en la isla de La Cartuja".
Han asegurado que los proveedores y acreedores, en su mayoría empresas de economía social, que prestan o han prestado sus servicios a Cepes-A, "están en la misma situación que los trabajadores de Cepes-A, con una deuda impagada de varios años que afecta a sus socios y trabajadores, incidiendo en su viabilidad directamente". Por ello han expresado su solidaridad para estas empresas y exigen que "se atiendan nuestras demandas, y sobre todo que se pague todo lo que se nos debe, que es dinero ganado con nuestro esfuerzo y trabajo".
"Ante esta situación y las improbables soluciones que la Confederación ofrece, los extrabajadores de Cepes-A llevaremos a cabo todas las medidas necesarias para cobrar nuestra deuda y entre ellas, denunciar ante la opinión pública, los poderes públicos y las organizaciones sociales esta lamentable situación, así como participar y llegar a todos aquellos foros donde pueda ser oída nuestra voz y compartida nuestra reivindicación".
En ese punto, han precisado que están estudiando varias posibilidades y opciones de protesta, pero aún no hay nada concreto. "Nos dicen que esperemos pero son muchos meses de espera y a algunos les deben casi el año entero", lamenta el colectivo.