Recreación del proyecto de centro cultural islámico, con su minarete en primer plano, obra de Vázquez Consuegra - FUNDACIÓN MEZQUITA DE SEVILLA
SEVILLA 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
En Fundación Mezquita de Sevilla se muestran convencidos de que muy pronto tendrán la licencia de obras para llevar a cabo su proyecto de centro cultural islámico en el Polígono Sur. "En derecho y ley debe concederse; no hacerlo sería una anomalía administrativa". De momento, están a la espera de la obtención del correspondiente permiso para que empiecen los trabajos puesto que aún no se ha celebrado la comisión de Urbanismo en la que irá este expediente, que podría tener lugar este mismo viernes.
Para el vicepresidente del patronato de la citada fundación, Jalid Nieto, lo más normal sería contar, sin más, con esa licencia, dado que "sabemos que el gerente y la técnico han repasado el proyecto y no hay resquicio para denegarla", tal como asegura en declaraciones a Europa Press. Con todo, desde Vox ya han expresado su firme intención de "paralizar" esta mezquita porque están en contra de la "islamización" de los barrios y de esa "prioridad musulmana".
"Vamos a llevar todas las acciones judiciales, políticas y administrativas necesarias para que esto no pase, en esto", afirmaba este miércoles el actual portavoz de Vox en el Parlamento andaluz y futuro vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local, Manuel Gavira.
Al respecto, desde la Fundación Mezquita remiten a un comunicado que harán público en los próximos días, tras reunir al patronato y recabar asesoramiento legal, al objeto de "aclarar y responder a las noticias publicadas".
El cuanto al proyecto en sí, que lleva la firma del reconocido arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, tendrá una mezquita o sala de oración de 400m2, con un minarete, y celosía andalusí en su revestimiento exterior, en un claro guiño a la Giralda, con una decoración inspirada en sus paños de sebka, esto es, en los paneles arquitectónicos con forma de red de rombos tan característicos del antiguo alminar.
Su propuesta integra innovación contemporánea con tradición andaluza: "una arquitectura moderna con raíces históricas, que forja una identidad cultural distintiva, que encaja con la arquitectura urbana de Sevilla y embellecerá su entorno".
El diseño "armoniza geometría, luz y espacios fluidos", transformando patios, elementos acuáticos y patrones intrincados en un "espacio atemporal, abierto tanto arquitectónica como humanamente. Un lugar pensado para el encuentro, la reflexión y la serenidad", como señala la memoria descriptiva del proyecto.
La previsión, en todo caso, es que las obras estén listas en un periodo máximo de tres años y que antes de que finalice este 2026 puedan comenzar los trabajos. El compejo tendrá una altura de dos plantas y estará levantado en el terreno situado entre las calles Poeta Manuel Benítez Carrasco y Ronda Nuestra Señora de la Oliva, próximo al Parque Celestino Mutis.