SEVILLA 2 May. (EUROPA PRESS) -
El grupo Abades, concesionario de las seis cafeterías del aeropuerto de Sevilla a través de Gestión y Explotaciones de Restaurantes, ha advertido este jueves de "los actos de vandalismo y acoso" que los trabajadores de las cafeterías del aeropuerto de San Pablo están llevando a cabo, teniendo en cuenta que ya se alcanzó un acuerdo en términos económicos y el escollo se centra en la no readmisión del trabajador de mantenimiento despedido en el pasado mes de febrero.
En declaraciones a Europa Press, uno de los dueños del grupo Abades, Antonio Martín, ha destacado el incidente que se produjo esta pasado miércoles cuando un grupo de trabajadores "presionó hasta crear un estado de ansiedad" a la encargada del restaurante El Cabildo, en Sevilla.
Asimismo, ha llamado la atención sobre los "actos vandálicos" ocurridos dentro de la terminal del aeropuerto sevillano y la presión y "amenazas" que sufre un grupo de siete trabajadores que "sí quieren hacer uso de su derecho al trabajo", ante una huelga que ya dura 42 días.
De esta manera, Martín no se ha mostrado demasiado confiado con la nueva reunión que se mantendrá este viernes entre la empresa y los trabajadores tras "el chantaje de tantos días".
"CONDICIONES LABORALES FUERA DE MERCADO"
Según ha explicado, Abades consiguió una concesión administrativa de las cafeterías del aeropuerto tras ganar un concurso en junio de 2010 y han llevado a cabo una renovación de la oferta gastronómica del mismo. Con esta concesión, se llevó a cabo la subrogación de unos 75 trabajadores de la empresa anterior, que cuentan con "unas condiciones laborales fuera de mercado, un 20 por ciento más que las que marcan el convenio provincial de hostelería" y, aparte, cuentan con una serie de mejoras como son el parking o la no movilidad y flexibilidad.
Ante esta situación, se decidió "con la ley en la mano" realizar un cambio sustancial de las condiciones para adaptarse a la "realidad económica actual". Así, el grupo Abades denunció el convenio colectivo heredado. Además en 2012 a esto se unió, según ha indicado, una caída en las ventas de un millón de euros por la pérdida de viajeros en el aeropuerto.
Si bien, tras varias reuniones en el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales (Sercla) ambas partes alcanzaron un acuerdo en cuanto a los términos económicos, que pasaban por un aumento de 105 euros en la nómina, un aumento del 2,5 por ciento por productividad sobre el incremento de los ingresos a partir de 6,5 millones, así como el coste del parking (unos 22.000 euros)
No obstante, la huelga de los trabajadores, que ya llevan 42 días, continúa, y "no es por el motivo principal, el económico, sino por el despido de uno de los trabajadores, el de mantenimiento, en el mes de febrero, antes de que comenzará la huelga".
"Por decisión empresarial el trabajador de servicio técnico, que suponía unos 32.000 euros a la empresa, se despidió y su trabajo se subcontrató a una empresa que cobra unos 15.000 euros. Se le despidió con 20 días por año trabajado", ha subrayado.
Por esta razón, Martín ha considerado que la huelga es "ilegal", ya que no se mantiene por el asunto económico, sino que es una huelga "sin sentido, Kamikaze y radical", ante la que "pedimos ayuda y colaboración".
Por último, Martín ha indicado que el objetivo principal del cambio en las condiciones de los trabajadores era "no despedir" y ha señalado que se llegará a una solución, pero "no se va a ceder ante el chantaje".