Jesús Guerra en el pleno de investidura - AYUNTAMIENTO DE EL RUBIO
EL RUBIO (SEVILLA), 28 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de El Rubio (Sevilla), gobernado por amplia mayoría absoluta por el PSOE al contar con nueve de las once actas de edil de la Corporación, ha celebrado este miércoles un pleno extraordinario, saldado con la proclamación del socialista Jesús Guerra Jiménez como nuevo alcalde, tras la reciente renuncia del también socialista Rafael de la Fe alegando motivos de salud.
Jesús Guerra Jiménez desembarcó recientemente en la Corporación local, tomando el acta vacante en el Grupo socialista tras la anterior renuncia de Carmen Rocío Valor Guerra, quien ostentaba las delegaciones de Educación, Cultura y Comunicación.
Como consecuencia de la dimisión de Rafael de la Fe, la edil de Desarrollo Económico y Hacienda, la también socialista Mónica Fernández, ha ejercido como alcaldesa en funciones, hasta la celebración de este pleno extraordinario, al que han asistido entre otros el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos; y el secretario general del PSOE de Sevilla y alcalde de La Rinconada, Javier Fernández.
Durante la sesión, desde las filas del PP, única fuerza de oposición con dos ediles en la Corporación local, han felicitado a Jesús Guerra por su proclamación como nuevo alcalde, prometiendo una oposición "respetuosa y constructiva" y recordando los complicados momentos que afronta actualmente la gestión pública, dado el difícil escenario.
El nuevo alcalde, de 34 años y técnico superior de telecomunicaciones, ha jurado su cargo manifestando que para él es "una gran responsabilidad" asumir la Alcaldía. Guerra ha anunciado que será un alcalde "serio", aunque no "triste", y de "soluciones realistas"; al objeto de que El Rubio cuente con "mejores servicios y mayor igualdad de oportunidades".
El nuevo primer edil se ha comprometido además a reforzar el "trabajo en equipo" con el resto de miembros del Gobierno local, así como a contar con la oposición y a estar "al alcance de todos los vecinos", aunque con el aviso de que a la hora de gestionar lo público, "no se le puede decir que sí a todo el mundo".