Una de las fotografías de la exposición 'Café cantante', abierta al público en Magasé Art Gallery. - MAGASÉ ART GALLERY
SEVILLA, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
Magasé Art Gallery ha inaugurado una nueva temporada con la muestra 'Café cantante', de Patricio Hidalgo, con el que el director de la galería, Fernando Mañes, emprende un proyecto expositivo que el autor presenta "con mucha ilusión y música".
La citada muestra nace de la influencia musical de Patricio, que asume el "gran impacto que tiene el flamenco en su vida y personalidad; tanto, que esta inspiración la liga a su proceso creativo", según destaca la entidad en una nota de prensa.
La exposición viene a presentar una reciente incursión plástica sobre la época de los cafés cantantes de finales del siglo XIX, un momento decisivo en la historia del flamenco. Concretamente, es un viaje "a un pasado imaginario, inspirado por dos de esos cafés cantantes radicados en Sevilla". En este sentido, el Café El Burrero y el Café de Silverio son dos enclaves que
fueron "vitales" de cara al desarrollo formal y a la profesionalización del flamenco.
"Por desgracia, apenas contamos con imágenes de aquellos cafés cantantes, a excepción de la conocida fotografía de Emilio Beauchy del Café El Burrero, y de los dibujos y pinturas de artistas como Alarcón Suárez, José García Ramos, John Singer Sargent, Alexandre Lunois, Constantine Meunier, Darío de Regoyos o Gutiérrez Solana", ha añadido el autor de la muestra.
Así, los dos ejes de la exposición son dos obras de gran formato dedicadas precisamente al Café El Burrero y el Café de Silverio, con las cuales se genera un diálogo entre dos visiones que convivieron en su día: el flamenco como manifestación artística, precisado de dignificación profesional, y el flamenco como negocio empresarial.
Completan la exposición, además de un retrato de Silverio y una serie de fotos intervenidas del Café El Burrero, una galería de retratos imaginarios a partir de retratos fotográficos de mujeres que fueron protagonistas en este tiempo de los cafés cantantes en el baile, el toque y el cante, como fueron la Andonda, la Serrana, la Serneta, La Macarrona, Pepa de Oro entre otras.
La intención del artista es representar ese flamenco del siglo XIX como arte y como moneda de cambio, y rescatar del olvido a aquellos cafés cantantes como espacio onde convivieron el lumpen, la alta sociedad y los viajeros. La muestra permanecerá abierta, en su sede de la calle Cardenal Spínola, hasta el 20 de octubre.