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Imagen del deterioro que presenta el interior de la parroquia de san Julián de Sevilla y que obliga a su cierre. - Joaquín Corchero - Europa Press
SEVILLA, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La parroquia de San Julián de Sevilla celebrará este domingo, 1 de marzo, la última misa en el interior del templo antes de cerrar para llevar a cabo unas obras de rehabilitación, que tienen una plazo de ejecución previsto de ocho meses, que se han adelantado ante el agravamiento de los daños debido a las últimas borrascas, si bien "se descartan problemas estructurales".
"Es un peligro inminente, un peligro contra la seguridad de las personas porque los paramentos de las paredes, tanto por dentro como por fuera, se desprenden", así ha descrito la situación a Europa Press el párroco, Amador Domínguez.
Domínguez ha señalado que en los últimos días se han desprendido dos paramentos, uno de ellos de dos metros y medio en la capilla bautismal, y el otro de un metro y medio en la nave central. Dos caídas que se unen a las grietas y las humedades que son visibles en diferentes puntos del templo. "Cae arena todos los días y también trocitos de madera del techo", ha afirmado el párroco.
Pese a lo llamativo de los daños, Domínguez ha asegurado que la estructura "en sí misma no corre peligro". "Ningún muro se derrumba y tampoco el tejado", ha remarcado.
UNOS 600.000 EUROS DE PROYECTO DE REHABILITACIÓN
La situación del templo no ha pillado de nuevas ni al párroco ni a la Archidiócesis de Sevilla, quien ha estado realizando informes técnicos continuos para comprobar la evolución de la situación.
Domínguez ha confirmado que el comienzo del proyecto de rehabilitación estaba previsto para después de Semana Santa, pero que las fuertes lluvias de las últimas semanas han supuesto un cambio de planes. "Se han deteriorado mucho los paramentos porque el agua se filtra a chorreones", ha reafirmado el párroco.
El coste de las obras asciende a unos 600.000 euros, de los cuales el 50% será asumido por el Arzobispado. El responsable de la actuación será Miguel Ángel López, arquitecto de restauración y conservación de la Catedral de Sevilla, que ha sido escogido por la autoridad eclesiástica para realizar los trabajos.
Domínguez estima que el proyecto tendrá entre ocho y nueve meses de duración, un periodo de tiempo que "supone menos de la mitad" de lo previsto inicialmente, debido a que no se contemplaba un cierre total al público del templo en un primer momento.
Durante ese tiempo, la Archidiócesis ha permitido que las funciones parroquiales se trasladen a la vecina iglesia de San Hermenegildo. Pese al cambio de sede, González ha confirmado que no se cierra el despacho parroquial "al no verse afectado por las obras de rehabilitación".
No es la primera vez en la historia reciente de la parroquia que se procede al cierre y traslado del culto a San Hermenegildo. Ya ocurrió tras el incendio de 1932 y durante una importante rehabilitación entre 1990 y 1995.
LA HINIESTA SALDRÁ ESTE DOMINGO DE RAMOS DESDE SANTA MARINA
Tan solo un día antes del anuncio del cierre "inminente" de la parroquia, el Cristo de la Buena Muerte de la hermandad de La Hiniesta salía de San Julián para presidir el Vía Crucis del Consejo de Hermandades y Cofradías de la ciudad en la Catedral.
No será la última vez en esta semana que la imagen salga a la calle, este jueves será trasladado, a las 21,00 horas junto al resto de titulares de la corporación, al convento de Santa Isabel, donde van a recibir culto de manera provisional hasta la Semana Santa.
En este espacio, comenzará el próximo domingo 1 de marzo, el mismo día de la última misa en la parroquia, el septenario de María Santísima de la Hiniesta.
Asimismo, la otra hermandad residente en la parroquia, el Rosario, va a trasladar también este jueves a su imagen titular a la parroquia de San Marcos, donde recibirá culto durante las obras.
"Están siendo días de intenso trabajo", tal como ha descrito la situación a esta agencia el hermano mayor de la corporación, Nicolás de Alba, que ha confirmado que la hermandad "está preparada" para llevar a cabo el cambio provisional de sede.
La noticia supone un cambio importante en la organización del Domingo de Ramos, el día de la Semana Santa en que procesiona por las calles esta corporación. Ante el cierre de San Julián, la hermandad saldrá desde la vecina iglesia de Santa Marina, lo que supondrá cambios en el recorrido y los horarios.
"Hemos elegido Santa Marina porque está en nuestro barrio y para intentar que el impacto sea el mínimo posible", ha señalado el hermano mayor, que aún no ha confirmado dónde recibirían culto las imágenes después de Semana Santa, aunque ha asegurado que "la intención es no moverse mucho".
Pese al cambio de sede canónica, Nicolás de Alba ha afirmado que la vida de hermandad "continúa con normalidad" y que la casa de hermandad sigue abierta en unas semanas de Cuaresma de gran actividad preparando los enseres y sacando los hermanos las papeletas de sitio.