La reapertura completa de la piscina del Tiro de Línea es aún "inviable"

Actualizado 20/08/2015 18:28:23 CET
EUROPA PRESS

SEVILLA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las fugas de agua detectadas desde hace años en la piscina del centro deportivo Tiro de Línea, perteneciente al Instituto Municipal de Deportes (IMD) de Sevilla, se han reducido de una media diaria de 240 metros cúbicos a 80 metros cúbicos, si bien los técnicos de dicho departamento consideran aún "inviable" que la piscina vuelva a funcionar durante todo el año y no sólo durante los meses estivales, como ocurre desde que en enero de 2013 un fuerte vendaval arrancase su cubierta presostática.

La situación actual de la piscina pública del Tiro de Línea, construida allá por los años 70 y remozada integralmente en 2004, queda descrita en la memoria técnica de un contrato licitado por el IMD, precisamente para la "detección de fugas de agua" en la citada piscina, que como hemos señalado sólo funciona los meses de julio y agosto, desde que en enero de 2013 unas fuertes rachas de viento destrozasen la cubierta presostática instalada en 2004.

Desde entonces, las autoridades municipales han manifestado que la restitución del funcionamiento completo de esta instalación deportiva, es decir su apertura durante los 12 meses del año, estaba sujeta a la consecución de un acuerdo con la compañía con la que estaba contratado el seguro del recinto al objeto de reponer la cubierta desprendida, así como a la subsanación de las importantes pérdidas de agua detectadas y la realización de obras de reforma en espacios como los vestuarios. La reapertura completa de la piscina, por cierto, es un compromiso electoral del alcalde, el socialista Juan Espadas.

LAS FUGAS DE AGUA

Pero volviendo al problema de las pérdidas de agua, un informe emitido en junio de 2014 por el IMD y recogido por Europa Press exponía que las diversas inspecciones y pruebas realizadas en la piscina pusieron de relieve que las pérdidas de agua, que en 2012 se elevaban a una media diaria de 94 metros cúbicos, ascendían a 240 metros cúbicos al día durante los dos meses del verano de 2013 que la piscina funcionó al aire libre. Y es que como hemos señalado, desde la pérdida de la cubierta presostática en enero de 2013, la piscina sólo funciona los meses de julio y agosto, cuando no necesita cubrición alguna.

Los técnicos del IMD, de cualquier modo, avisaban de "los perjuicios económicos" de las fugas de agua, pues la pérdida diaria de 240 metros cúbicos implicaba un sobrecoste mensual de aproximadamente 13.320 euros. "La situación de pérdidas actuales hace inviable el uso de la piscina en tanto no se solucionen las fugas", concluían los técnicos en este documento, toda vez que a lo largo de estos años no han sido pocas las actuaciones emprendidas por el Instituto Municipal de Deportes para intentar atajar este problema.

Hace pocos días, sin ir más lejos, ha sido licitado por 2.373 euros un contrato destinado a la "detección de fugas de agua" en esta piscina. Los pliegos del contrato, recogidos por Europa Press, dan cuenta de que las pérdidas de agua "persisten" con "una media diaria de 80 metros cúbicos" de agua, insistiendo los técnicos en que "la situación de pérdidas actuales hace inviable el uso de la piscina en tanto no se encuentren y se solucionen las fugas", porque la pérdida media diaria de 80 metros cúbicos de agua implica un "perjuicio económico" de 4.440 euros al mes y "problemas de seguridad a causa del lavado constante del terreno circundante".

LA PISCINA DEL TIRO DE LÍNEA

Haciendo memoria, recordemos que las fuertes rachas de viento que el 19 de enero de 2013 castigaron a la ciudad de Sevilla terminaron arrancando la cubierta presostática de la piscina del centro deportivo Tiro de Línea, perteneciente al propio Instituto Municipal de Deportes y explotada por una empresa externa a través de un contrato de servicio. La piscina permaneció cerrada hasta la temporada de verano de aquel año, cuando fue reabierta sólo para el periodo estival al no necesitar cubierta para su funcionamiento en julio y agosto. Para ello, el IMD libró 15.938 euros a fin de reparar el vaso de compensación de la piscina.

En cuanto a la reapertura definitiva de la piscina, un equipamiento simbólico para el barrio del Tiro de Línea, las autoridades han aludido siempre a la necesidad de un acuerdo con la compañía con la que fue contratada la póliza de seguro de las instalaciones, dado que la reposición de la cubierta sería el aspecto económicamente más costoso de la reapertura de la piscina. No obstante, no han faltado las menciones a la necesidad de acometer obras de reforma en las instalaciones a cuenta de las pérdidas de agua que sufre el vaso de la piscina y la obsolescencia de instalaciones como los vestuarios, pues la piscina del centro deportivo Tiro de Línea data de comienzos de los años 70.