SEVILLA 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla realizó ayer un nuevo trasplante renal de donante vivo con cirugía laparoscópica, sexto trasplante del tipo desde que el Servicio de Urología de este hospital implantase esta técnica mínimamente invasiva, el pasado mes de abril.
En concreto, esta nueva nefrectomía laparoscópica ha permitido que un hombre de 47 años, procedente de Cádiz, done a uno de sus riñones a su hijo de 8 años, que padece una insuficiencia renal crónica. Fuentes del citado hospital consultadas por Europa Press señalaron que la intervención duró aproximadamente unas dos horas y que el padre "evoluciona favorablemente", por lo que estimaron que "previsiblemente obtendrá el alta médica mañana mismo".
Precisamente, una de las principales ventajas que ofrece la cirugía laparoscópica en la extracción de un riñón es la reducción del tiempo de hospitalización del paciente, con apenas 48 horas de estancia en el hospital.
De igual forma, esta técnica permite reducir la intensidad del dolor postquirúrgico, al tiempo que otorga mayor celeridad en la recuperación y convalecencia, así como mejores resultados estéticos.
Pese a los buenos resultados que se obtienen con el riñón procedente de donante cadáver, la supervivencia del injerto y la del propio receptor son superiores cuando se trata de un trasplante procedente de un donante vivo, especialmente cuando existe identidad en HLA. Ello favorece también el sí de los familiares que desean donar, contribuyendo a reducir las esperas en trasplante.
En la actualidad el Servicio de Nefrología del Virgen del Rocío está realizando el estudio de otros 13 posibles donantes, siendo los pacientes pediátricos y los adultos jóvenes los que optan por esta técnica, ya que, de lo contrario, "tendrían que soportar un largo tiempo en lista de espera para un trasplante de donante cadáver".