El letrado José Antonio Sires. - SIRES ABOGADOS
SEVILLA 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un vecino de San Juan de Aznalfarache ha elevado una denuncia ante los juzgados de Instrucción de Sevilla por un presunto delito de suplantación de identidad, mediante el cual alguien habría usado sus datos personales para abrir una cuenta bancaria sin su autorización, para recibir en la misma "pagos de otros estafados", ascendiendo supuestamente la cuantía estafada a 223.087,25 euros.
En su denuncia, recogida por Europa Press, este varón representado por el abogado José Antonio Sires expone que ha sido víctima de una estafa de tipo "phising", es decir el uso no autorizado de datos privados de personas para acceder a sus cuentas o datos bancarios para un aprovechamiento ilícito.
El denunciante, en ese sentido, "tuvo conocimiento de la suplantación de identidad, al llegarle una notificación de embargo de la Agencia Tributaria y al comprobar que el embargo se había realizado en una cuenta corriente de la entidad BBVA", lo que suscitó su "extrañeza" al "no tener cuenta alguna" en dicha entidad bancaria.
En la propia sucursal bancaria, según su denuncia, le facilitaron los datos de la mencionada cuenta abierta a su nombre, con el aviso de que podía "estar siendo víctima de un delito de suplantación de su identidad, con la finalidad de cometer diversas estafas", exponiendo esta persona en su denuncia que los cargos y disposiciones registrados en dicha cuenta no le corresponden, sino que son obra de "un tercero desconocido que suplantó" su identidad "sin autorización ni conocimiento" del afectado.
EL "INSTRUMENTO DEL DELITO"
Es más, según ha indicado a Europa Press el letrado del afectado, un juzgado de Santiago de Compostela (A Coruña) llegó a citarle como investigado en unas pesquisas por una estafa, al figurar en operaciones relacionadas con tales hechos "su nombre, una dirección de correo y un número de cuenta en el BBVA", fruto de una "usurpación de su identidad para usarla como instrumento del delito, para el cual fue abierta dicha "cuenta (bancaria) a su nombre", además de ser comprada igualmente una tarjeta de telefonía móvil.
"La suplantación se materializó como consecuencia de que la entidad bancaria no observó los deberes de diligencia que le eran exigibles en la autenticación de las operaciones, al no haber implementado un mecanismo 'antiphising' de protección de los usuarios frente al uso fraudulento por un tercero para hacerse con las credenciales, ni tampoco de avisarle por el mecanismo habitual de contacto con el cliente que se estaba intentando adquirir determinados productos a precios ciertamente importantes, a fin de que el demandante hubiera podido, con carácter previo, dar su visto bueno a las utilizaciones concretas que se pretendían, lo que hubiera permitido conocer tal uso fraudulento, conocimiento que sólo adquirió tras examinar los movimientos de la cuenta bancaria", figura en la denuncia.
En la misma se determina que con esta "suplantación de identidad", el autor de la misma habría "podido recibir pagos de otros estafados en la cuenta corriente abierta a nombre" del denunciante, ascendiendo la cuantía estafada a 223.087,25 euros.