Actualizado 06/02/2009 16:41

Sindicatos se movilizarán y consideran que Educación "ha roto las reglas del juego" al "imponer" el adelanto de curso

SEVILLA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial de Educación (CCOO, FETE-UGT, ANPE, CSI-CSIF y SADI) anunciaron hoy el desarrollo de medida de protesta al considerar que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía "ha roto las reglas del juego" al "imponer" el adelanto del curso escolar al 7 de septiembre en el segundo ciclo de Educación Infantil, Primaria y Educación Especial.

En declaraciones a Europa Press, el secretario general de la sección de enseñanza de CCOO-A, José Blanco, aseguró que esta medida de la Junta "no entraba en las previsiones", por lo que anunció que el próximo lunes mantendrán los sindicatos una reunión conjunta donde se analizará la situación.

En este sentido, mostró su preocupación por el hecho de que Educación, "de forma unilateral, haya mantenido el primer borrador de decreto", asegurando que desde las organizaciones sindicales "no dejamos ninguna puerta cerrada a la negociación, pues siempre hemos manifestado nuestra voluntad de llegar a un acuerdo".

Asimismo, señaló que "no entraremos en el mercadeo de días más o menos para el inicio del curso", ya que "eso no es lo importante, sino que lo realmente importante es si queremos mejorar la calidad del sistema educativo y conciliar la vida laboral y la familiar". "La calidad no sólo está en los días lectivos, pues hay otros problemas como las sustituciones de profesores en los centros que no están resueltos", apostilló.

Por su parte, el secretario general de Enseñanza de FETE-UGT en Andalucía, Juan Carlos Hidalgo, admitió en declaraciones a Europa Press que la decisión del departamento que dirige Teresa Jiménez "nos deja en una situación complicada, pues nos ha marcado la posición".

"NO QUEDA OTRA SALIDA QUE LA MOVILIZACIÓN"

"No queda otra salida que la propuesta de movilización", reconoció Hidalgo, quien, no obstante, quiso dejar la puerta abierta a la negociación, "pero en torno a la mejora de los rendimientos escolares".

Según dijo, "el problema no es que las clases comiencen el 7, el 10 o el 15 de septiembre, sino que se ha querido usar este adelanto para mejorar la calidad", cuando, según opinó, "hay otras medidas que sí contribuirían a ello, como los desdobles o la bajada de ratios".

Mientras tanto, desde el sindicato Anpe se lamentó en una nota la decisión "unilateral" adoptada por la Consejería de Educación, una decisión "precedida de manipulaciones, chantajes y faltas de respeto al profesorado que dicen muy poco de la catadura moral de los actuales responsables de la Administración Educativa en Andalucía".

En esta línea, criticó el "decretazo" sin esperar a conocer la opinión de los representantes del profesorado y apostó por una negociación "seria y apoyada en estudios y argumentos pedagógicos de peso que respalden los cambios propuestos". "Anpe no acepta, en ningún caso, imposiciones ni amenazas para contentar a otros sectores de la comunidad escolar sin contar con el parecer del profesorado", dijo.

Así, consideró que los problemas fundamentales del sistema educativo en Andalucía "son los altos índices de fracaso escolar, el abandono temprano y la profunda crisis que sufre la convivencia en nuestros centros", y señaló que "la gran asignatura pendiente que debe superar la Junta es una mayor dotación de recursos humanos y materiales para hacer frente al reto de la universalización de la educación".

ACTITUD "SOBERBIA" DE LA JUNTA

De igual modo, CSI-CSIF criticó "la falta de voluntad negociadora" mostrada por Educación, y lamentó "la actitud soberbia de la Consejería en un tema, el calendario escolar, que ha unido a todas los sindicatos tanto de pública como de privada contra la propuesta y que ya ocasionó la concentración de todos los delegados sindicales".

Por último, el Sindicato Andaluz de Docentes Interinos (SADI) lamentó que el departamento de Teresa Jiménez "no haya esperado al debate prometido a los sindicatos", criticando "la actitud dictatorial" de la consejera y el "desprecio" por los sindicatos,verdaderos representantes de los docentes".

"El aumento o disminución de cinco días no repercute en el rendimiento académico del alumnado ni en su madurez personal, tal y como quiere hacer ver la administración, pero sí influye en laorganización de las tareas educativas por parte del profesorado y los equipos directivos, que son los verdaderos transmisores de los valores culturales y formativos", añadió.