Actualizado 15/09/2008 19:27

UNIA.- El consumo de grasas animales es la principal vía de entrada de contaminantes en el ser humano, según un experto

SEVILLA, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

El catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Barcelona, Miquel Porta, señaló hoy que la principal vía de entrada de contaminantes ambientales en las personas es la ingesta de grasas animales, aunque éstos también penetran en el organismo a través del agua y por el aire.

En una rueda de prensa para presentar el curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Sevilla 'La monitorización de la exposición humana a contaminantes ambientales en España. Una asignatura pendiente', Porta destacó la importancia de conocer las sustancias químicas perjudiciales que existen en las personas porque "provocan muertes invisibles".

Por este motivo, resaltó que la monitorización de la exposición humana a contaminantes ambientales "hará que las políticas públicas sanitarias y medioambientales vayan más rápido" y además conseguirá que los ciudadanos "sean más sensibles a cuestiones como el reciclado o las condiciones de producción animal".

De este modo, tanto el catedrático catalán como el director del curso de la UNIA, Nicolás Olea, y la doctora en Ciencias Químicas por la Universitat de les Illes Balears, Antonia Calafat, que también participaron en la conferencia de prensa, abogaron por que las encuestas de salud en nuestro país incluyan extracciones de sangre para estudiar esta cuestión. Aun así, los tres científicos reconocieron la dificultad a la hora de establecer la relación directa entre la existencia de una determinada sustancia tóxica en la sangre y el desarrollo de una enfermedad concreta.

Entre las enfermedades que parecen estar provocadas, al menos como factor potenciador, por sustancias químicas que han pasado al torrente sanguíneo, Olea citó las malformaciones neonatales, las disfunciones neurológicas y hormonales, el asma, las alteraciones inmunitarias, el cáncer, el párkinson, el alzhéimer y la infertilidad masculina, entre otras.

Asimismo, clasificó en tres grupos los contaminantes ambientales que en la actualidad afectan al ser humano, esto es, los orgánicos persistentes como el DDT, los metales pesados como el plomo y los compuestos denominados emergentes, que son los que están sufriendo un mayor crecimiento en el mercado. Según explicó, estas sustancias se eliminan mediante la orina pero sus efectos a largo plazo aún no están comprobados cuando la exposición es diaria, como sucede en el caso de geles, cremas, cosméticos, perfumes e incluso en biberones.