El rector y el presidente de la fundación - UPO
SEVILLA 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Fundación AK Antonio Guerrero consolidan sus lazos de colaboración con la creación de una cátedra cuyo principal objetivo es fomentar un sistema integrado de actividades de investigación, formación, información y divulgación en materia de integración y diversidad funcional de menores y jóvenes.
Así, el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Francisco Oliva Blázquez, y el presidente de dicha Fundación, Antonio Guerrero León, han firmado en la mañana de este miércoles el convenio de colaboración que regula la relación entre ambas entidades para la creación y desarrollo de la cátedra 'Fundación Antonio Guerrero de atención a la diversidad funcional de menores y jóvenes'.
El rector y el presidente de la fundación han estado acompañados por María José Parejo Guzmán, directora de la cátedra y directora académica de Integración y Diversidad Funcional de esta Universidad, así como de distintas autoridades del Parlamento y de la Junta de Andalucía, del Ayuntamiento de Sevilla, del Comisionado del Polígono Sur, de colegios oficiales y de la ONCE, miembros del consejo de gobierno de la Universidad, así como familiares y miembros de la Fundación Antonio Guerrero.
La puesta en marcha de actividades de formación y empleabilidad; de investigación; y de divulgación y transferencia del conocimiento, son los tres ejes sobre los que se sustenta la cátedra recién creada.
Así, entre las acciones principales y concretas se encuentra la realización de prácticas por parte del estudiantado de la Universidad Pablo de Olavide; la promoción y participación en proyectos y grupos de investigación basados en la excelencia y en la calidad científica y centrados en aquellos trastornos y enfermedades más ignoradas, difíciles de diagnosticar por ausencia de investigación, generalmente enfermedades raras de tipo genético; o la puesta en marcha de programas y actuaciones que permitan ayudar a las personas con diversidad funcional, y sobre todo a los niños y niñas y jóvenes con cualquier tipo de trastorno en el desarrollo, a garantizar su inclusión en todos los ámbitos, es decir, a vivir autónomamente y a eliminar las barreras que restringen su participación.