Urbanismo descarta demoliciones en Renfe y desliga la "crisis" de la grúa de las fisuras de 2008

Actualizado 18/06/2010 17:20:15 CET

Las autoridades esperan aclarar el próximo lunes los "plazos" de realojo de las 40 familias que aún siguen fuera de sus viviendas

SEVILLA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, Miguel Ángel Millán, descartó hoy cualquier tipo de demolición sobre las 40 viviendas de las calles Taf, Talgo y Ter que permanecen aún desalojadas a cuenta de la "crisis" vivida durante la jornada de ayer a cuenta de las grietas descubiertas en estas viviendas y otras 40 del mismo entorno y el peligro de derrumbe que pesaba sobre una grúa pluma adscrita a las obras que promueve la institución académica para levantar en las inmediaciones la nueva facultad de Farmacia con un aparcamiento subterráneo.

En declaraciones a los medios de comunicación en el Ayuntamiento hispalense, Miguel Ángel Millán dio por superada la "crisis" que la madrugada de ayer obligaba a desalojar a entre 160 y 180 personas de un total de 80 viviendas del entorno de las calles Ter, Taf, Talgo y Maimónides. Mientras 40 de las viviendas vuelven a albergar a sus moradores al ser levantada la orden de desalojo tras quedar garantizada su estabilidad, Millán reconoció que, efectivamente, en el año 2008 la Gerencia de Urbanismo atendió una serie de "denuncias" en cuanto a "ciertas fisuras sin especial relevancia" en viviendas de este entorno y "vibraciones", si bien se trataba de "patologías" arquitectónicas "absolutamente leves".

En ese sentido, quiso dejar claro que aquel caso fue "correctamente atendido" por la Gerencia de Urbanismo y no tiene "ningún vínculo" con la crisis desencadenada ayer en estos ocho bloques de viviendas.

Así, Miguel Ángel Millán explicó que la "crisis" vivida en el barrio de Renfe, en el distrito Macarena, surgió "en un plazo de ocho horas" a cuenta de una "patología arquitectónica" que los expertos atribuyen "fundamentalmente" a las excavaciones que, en un solar próximo, promueve la Universidad de Sevilla para construir un aparcamiento subterráneo de cuatro niveles de cara a la creación de la nueva facultad de Farmacia. Los "movimientos de terreno" consumados en los últimos días en la zona de excavación, según dijo, habrían desencadenado finalmente tanto el surgimiento de las citadas grietas en los edificios, como el peligro de desplome que sufría la grúa pluma.

DESMANTELAMIENTO "RÉCORD" DE LA GRÚA

Al respecto, destacó que la mencionada grúa fue desmantelada "en un tiempo récord de diez horas", cuando los expertos en la materia aluden a periodos de hasta cuatro o cinco días para desmontar una grúa de gran tonelaje como la que amenazaba con precipitarse sobre las viviendas amenazadas. "La situación de crisis de la grúa está totalmente solventada", zanjó el gerente de Urbanismo.

En ese sentido, desvinculó totalmente esta situación de las incidencias denunciadas en 2008 por un colectivo de vecinos que se ha visto envuelto también en este caso. Por lo que a 2008 se refiere, Millán aclaró que se trataba de "ciertas fisuras sin especial importancia" en algunos edificios y algunas "vibraciones", si bien la Gerencia de Urbanismo atendió "correctamente" el asunto.

DE "PATOLOGÍAS LEVES" A "INFARTO DE MIOCARDIO"

Frente a estas "patologías leves" que él mismo, en lenguaje médico, describió como "una gripe", advirtió de que la crisis vivida en las últimas horas en estas 80 viviendas podría ser definida como un auténtico "infarto de miocardio". Bajo estas premisas, así, insistió en desvincular ambos casos.

De cualquier manera, dado que aún pesa la orden de desalojo sobre 24 viviendas de los números 1 y 6 de la calle Taf, ocho viviendas del número uno de la calle Talgo y ocho viviendas del número ocho de la calle Ter, Miguel Ángel Millán informó de que la dirección facultativa de la obra, "en coordinación" con la Gerencia de Urbanismo, afrontan ya un "análisis" en cuanto a la situación y "calidad" del suelo, las cimentaciones y las estructuras de los edificios a los que pertenecen las viviendas que aún permanecen desalojadas.

Una vez que los expertos y arquitectos tengan en su poder el resultado de estos estudios, según dijo, "podremos decir el plazo de arreglo y recuperación de las condiciones de habitabilidad" de las viviendas en cuestión, porque de cualquier manera, "no habrá que demoler" ninguno de los edificios afectados. "No hay ningún tipo de problema en ese sentido", zanjó el gerente de Urbanismo, quien consideró que el próximo lunes las autoridades podrán disponer de información en cuanto a los plazos de realojo de las viviendas.