SEVILLA, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha advertido este lunes de que el texto revisado el pasado viernes por el consejo de ministros para el anteproyecto de Ley de racionalización y sostenibilidad de la administración local se traducirá, por efecto directo, en un "festín privatizador" a cuenta de la "usurpación" de servicios planeada para los ayuntamientos que no cumplan determinados requisitos económicos. Villalobos cree que la reforma convierte el voto del electorado en los comicios municipales, simple y llanamente, en "papel mojado".
El nuevo informe analizado el pasado viernes por el consejo de ministros en cuanto a la reforma de la administración local no elimina inicialmente ninguna de las actas de concejal con las que cuentan los ayuntamientos españoles, pero dejará al 82 por ciento de los ediles del país sin sueldo, así como a los alcaldes de municipios menores de mil habitantes. También determina una limitación en el salario de sus funcionarios, fijada cada año en los Presupuestos Generales del Estado, el regreso de interventores y secretarios al cuerpo de funcionarios estatales, la desaparición de organismos como las mancomunidades y la conexión entre competencias y déficit.
Dado el caso, Fernando Rodríguez Villalobos, en un comunicado, insiste en que "lo que está haciendo el Gobierno central con su propuesta de revisión de la administración local es secuestrar en toda regla la autonomía local a costa de poner a los pies de los caballos el trabajo honrado, leal y cercano de los alcaldes, alcaldesas, concejales y concejalas, que en su inmensa mayoría trabajan por y para sus vecinos y vecinas en este país".
Para Rodríguez Villalobos, "la inconstitucionalidad de esta reforma puede verse de manera manifiesta en la flagrante intromisión que un poder territorial, el del Gobierno central, hace en la autonomía de otro, en este caso la esfera local de gobierno, utilizando la peregrina excusa de que un dos por ciento del total que quieren ahorrar, el porcentaje que se derivará del ahorro en sueldos, justifica el golpe de gracia que supone esta reforma", porque, el resto del ahorro, "es más que dudoso que se consiga en su totalidad".
El presidente de la Diputación ha proseguido diciendo que "lo que verdaderamente se está cociendo detrás de esta reforma no es ahorrar en esta o aquella partida, sino que probablemente el gran capital esté ya preparando sus planes de desembarco para cuando entren de lleno en el festín privatizador que el PP ha orquestado, previendo que las diputaciones no darán abasto prestando los servicios que el gobierno pretende usurpar a los ayuntamientos que no cumplan con ciertos requisitos económicos".
"Si hasta ahora la estrategia del PP ha consistido en acusar de los males del Estado a los ayuntamientos, ahora asistiremos a ver cómo vacían de contenido político los consistorios, cómo colapsan las diputaciones con encomiendas de servicios y, finalmente, cómo privatizan la mayoría de los servicios que los ayuntamientos prestan a sus vecinos y vecinas", augura Villalobos. "En definitiva, cómo lo disponen todo para que, en la próxima consulta electoral municipal a los vecinos, el voto sea solo papel mojado", ha sentenciado el máximo responsable de la institución provincial sevillana, según el cual se trata de "una reforma local que terminará haciendo de los Consistorios instituciones manejadas por aquellos que no tienen la representatividad de los vecinos".
También ha aprovechado Villalobos para responder a la rueda de prensa que esta misma tarde ha ofrecido la presidenta de la FAMP, Ángeles Muñoz. En la misma, la regidora de Marbella ha solicitado a Griñán y Valderas sosiego a la hora de no lanzarse en tromba contra la reforma.
Frente a esa posición, el presidente de la Diputación ha espetado que "lo que debería hacer la alcaldesa de Marbella es defender a ese 90 por ciento de ayuntamientos andaluces a los que la reforma amenaza con dejar vacíos de contenido y no reclamar prudencia en un asunto en el que la derecha se está caracterizando, una vez más, por no tener ni el más mínimo escrúpulo a la hora de legislar autoritariamente desde su mayoría parlamentaria".