La escritoria Aurora Luque, Premio Nacional de Poesía, en la Sede Antonio Machado de la UNIA. - UNIA
BAEZA (JAÉN), 22 (EUROPA PRESS)
La poeta y doctora en Filología Clásica Aurora Luque, Premio Nacional de Poesía, ha destacado que "los poetas, en los tiempos difíciles, siempre levantan la voz".
Así lo ha indicado en la Sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en el municipio jiennense de Baeza, donde ha participado en el curso de verano 'Poesía y traducción'.
Luque ha reivindicado la vigencia de la tradición clásica y la urgencia de la poesía como herramienta crítica frente a la violencia y la banalización de la época actual, según ha informado este viernes en una nota la UNIA.
"Llevo escribiendo poesía toda mi vida y he reunido todos mis libros en un volumen titulado 'Las sirenas de abajo', editado en 2023. Es la obra de 40 años, pero después de esa compilación sigo escribiendo: nunca ceso", ha explicado.
La autora ha señalado en su escritura un "amor insoslayable y permanente hacia la literatura clásica". Para ella, los poetas griegos, los filósofos y dramaturgos antiguos son algo más que lecturas eruditas:
"Esa literatura me sigue nutriendo y se revela como quien habla con amigos. Si otros hablan con sus amigos de carne y hueso, yo converso con Safo, con Epicuro, con Platón... y me cuentan cosas", ha comentado.
En todo caso, la poesía de Aurora Luque no es refugio ni evasión. Es, sobre todo, compromiso con el presente: "No se pueden cerrar los ojos ante los problemas más radicales de nuestro tiempo. La poesía no puede quedarse de brazos cruzados: tiene que tomar partido y situarse en una posición crítica", ha asegurado.
Convencida de que la palabra poética "consuela, estimula y anima a resistir", ha recordado experiencias que marcaron su visión de la literatura como fuerza transformadora. "En Medellín, en 1996, la ciudad más violenta del mundo en aquel momento, vi estadios llenos de gente escuchando a poemas transformados en música. La poesía se convirtió allí en refugio y en voz de justicia frente a la violencia", ha comentado Luque.
Reivindica también la función de resistencia cultural frente a la banalización del discurso en redes sociales y la mercantilización de la belleza: "La buena literatura propone rebeldía, resistencia. Te dice: abre los ojos, la belleza está aquí, no en gastarte el salario de cinco años en una operación estética, sino en un bosque, en el diálogo, en el encuentro humano", ha añadido.
Su mensaje, entre la lucidez crítica y la esperanza, deja claro que la poesía no es un lujo marginal, sino una forma de estar en el mundo. "Podría parecer fanfarronería decir que la poesía cambia el mundo, pero lo hace: modifica, influye, abre caminos. Los poetas, en los tiempos difíciles, siempre levantan la voz. Y yo tampoco pienso callarme", ha declarado.