Innova.- Una empresa aragonesa desarrolla un proceso de depuración de purines innovador y con costes muy reducidos

Actualizado 21/03/2009 18:18:14 CET

MEQUINENZA (ZARAGOZA), 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La empresa aragonesa GRL Plantas de Tratamiento ha desarrollado un sistema, mediante una tecnología innovadora, que permite solucionar el problema medioambiental derivado del excedente de purines de cerdos y llevando a cabo su depuración a un coste muy bajo, inferior a un euro por cada metro cúbico.

Según informó el responsable de la planta, Armando Moya, a Europa Press, ésta, ubicada en Mequinenza, nació en 2006 para dar respuesta a la necesidad de depurar los 30.000 metros cúbicos anuales de purines de cerdos que se producen en la zona, porque el exceso de excrementos porcinos se había convertido en un problema medioambiental "muy serio".

"Este exceso de purín se convierte en una carga contaminante de graves consecuencias como problemas de saturación del suelo por exceso de nutrientes, contaminación de acuíferos y pérdida de vegetación", explicó.

Para hacer frente a este problema han desarrollado un proceso innovador en España que se ha ido mejorando progresivamente hasta que en la actualidad supone un coste de alrededor de setenta céntimos de euro por metro cúbico depurado, incluidos todos los costes de producción como luz o salarios.

El sistema de tratamiento se compone de una instalación físico-química destinada a la depuración y descarga contaminante de los purines, mediante un avanzado sistema tecnológico patentado. La centrifugación, unida a una posterior flotación dinámica, permite "un alto rendimiento de depuración", obteniéndose, tras la flotación dinámica, un líquido ausente de materia en suspensión, del que se han eliminado restos de antibióticos, y la mayor parte del contenido en nitrógeno, aproximadamente el 50 por ciento.

Todos los equipos están diseñados en acero inoxidable, y son muy fáciles de instalar debido a su pequeño tamaño, lo que facilita su aplicación para prácticamente cualquier situación. Las instalaciones se pueden dimensionar conforme a las necesidades de los clientes.

Este tratamiento físico-químico, puede verse completado por un tratamiento biológico posterior, que consta de un reactor de fangos activados en el que se puede eliminar hasta el 80 o el 90 por ciento del nitrógeno disuelto restante.

Los residuos sólidos obtenidos del tratamiento físico-químico son aptos para compostaje y se utilizan como estiércol para olivos; y los efluentes líquidos de salida son aptos para riego, consiguiendo así una mayor valorización del proceso, además de "un vertido cero".

Con esta tecnología, la empresa aragonesa está negociando ya su implantación en otras zonas que necesiten reciclaje de purines, "a un coste muy bajo y con tecnología sencilla y respetuosa con el medio ambiente".

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