Los estudios prevén que hay entre 14 y 20 cuerpos en Singra y 12 en Alcalá de la Selva, asesinados durante la Guerra Civil y la dictadura
POZOS DE CAUDÉ (TERUEL), 22 (EUROPA PRESS)
La Asociación Pozos de Caudé está pendiente de recibir del Ministerio de Presidencia dos subvenciones que se destinarán a la exhumación de los cuerpos de dos fosas comunes, en Singra y Alcalá de la Selva, cuya placa conmemorativa ha sufrido dos actos vandálicos en el último año, la última este mes de agosto. Las investigaciones estiman que hay 12 cuerpos en Alcalá de la Selva y entre 14 y 20 en Singra, asesinados durante la Guerra Civil y la represión fascista.
Revisados y aprobados los proyectos de los trabajos de exhumación y juradas las declaraciones de los familiares de los enterrados en las fosas comunes de Alcalá de la Selva y Singra, la Asociación Pozos de Caudé está pendiente de recibir, posiblemente en septiembre, dos subvenciones del Ministerio de Presidencia con las que llevar a cabo los trabajos.
Así, si se les conceden en el próximo mes, las tareas de exhumación podrían comenzar en octubre, debido a que el invierno hará imposible llevar a cabo el proyecto y, entonces, sería necesario esperar a la primavera del año que viene, 2007.
Las subvenciones cubrirán, en principio, entre un 70 y un 75 por ciento en cada una de las dos exhumaciones, que durarán entre 10 y 12 días y contarán con la colaboración del departamento de Medicina Legal de la Universidad de Valencia.
Por su parte, el presidente de la Asociación Pozos de Caudé, Francisco Sánchez, opina que llevar a cabo este proyecto supone un avance "muy importante" para llegar a conocer "qué, cuándo y cómo pasó todo". Lo que no está claro es si se realizarán las pruebas de ADN porque "a pesar de que se han demandado, el presupuesto no da para más", explica Sánchez.
Habiendo transcurrido más de 50 años desde la creación de estas fosas, el ex-alcalde de Andorra y familiar de cuatro personas enterradas en la de Alcalá de la Selva, Isidro Guía, insiste en que realizar estos trabajos es "necesario", ya que "toda esa gente fue vilmente asesinada y torturada y merece un reconocimiento", y añade que "tienen derecho a que sus restos permanezcan donde nacieron, no en una somera y macabra fosa".
En cuanto a la procedencia de los cuerpos, las investigaciones llevadas a cabo por la Asociación Pozos de Caudé confirman que, en principio, habría enterradas en la fosa común de Alcalá de la Selva un total de 12 varones --seis de Montoro (Córdoba), cinco de Aliaga y uno de Gúdar--, todos presos de la cárcel de Aliaga y asesinados en 1947, durante la represión franquista.
En cuanto a la de Singra, se cree que hay enterradas de 14 a 20 personas, concejales asesinados en el Ayuntamiento de Calamocha al estallar la Guerra Civil, en 1936. Además, los expertos sospechan que aún queda otra fosa común por encontrar, con nueve personas, que seguramente se encuentra bajo el monte de San Rafael, en el descenso a Mora de Rubielos.
ACTOS VANDÁLICOS EN LA FOSA
Los familiares de los enterrados en las fosas, que ya han firmado las declaraciones que dan permiso a llevar a cabo los trabajos de exhumación, desean que el proyecto comience "cuanto antes", según el presidente de la Asociación Pozos de Caudé. Y es que en el último año se han sucedido dos actos vandálicos a la placa conmemorativa de la fosa común de Alcalá de la Selva. El segundo de ellos, ocurrido la semana pasada, consistió en unas pintadas de color rojo que imposibilitaban leer la inscripción de la placa.
La Asociación Pozos de Caudé efectuó el año pasado una denuncia por un acto vandálico de un grupo de individuos --todavía sin identificar-- que había arrancado la placa de la fosa común de Alcalá de la Selva. Fue por ello por lo que, el pasado 1 de mayo, decidieron recolocar una nueva, esta vez sujeta con puntos de soldadura.
Pero, a pesar de que ahora resulte mucho más complicado arrancar la placa, eso no evita que pueda ser estropeada, tal y como ocurrió la semana pasada. Pintadas rojas cubren en este momento la placa conmemorativa, haciendo imposible la lectura de su inscripción en recuerdo de los fallecidos. A pesar de ello, y debido a que la fosa es fácilmente accesible por estar al lado de una carretera, Francisco Sánchez ha declarado que "no vamos a poner ninguna denuncia porque ha podido ser cualquiera".
Por otro lado, Isidro Guía Mateo recuerda que en su día advirtió que "poner una placa traería problemas. Estos ataques son intolerables y demuestran la idiosincrasia del fascismo", reprocha Isidro Guía.
Por este motivo, tanto el presidente de la Asociación Pozos de Caudé como Isidro Guía desean que, una vez realizadas las exhumaciones, dejen de producirse este tipo de actos violentos para que, así, "nos dejen tranquilos a nosotros y a los que se fueron".