Biscarrués convierte el legado del relojero Tomás Borau en un museo para preservar el oficio y dinamizar el municipio

El Museo del Tiempo nace como un espacio singular que reúne relojes monumentales, mecanismos históricos, campanas y diferentes artilugios que ha recopilado y restaurado Tomás Borau durante toda su vida.
El Museo del Tiempo nace como un espacio singular que reúne relojes monumentales, mecanismos históricos, campanas y diferentes artilugios que ha recopilado y restaurado Tomás Borau durante toda su vida. - LOLA GIMÉNEZ
Europa Press Aragón
Publicado: lunes, 29 junio 2026 19:17

BISCARRUÉS (HUESCA), 29 (EUROPA PRESS)

Biscarrués ha inaugurado este fin de semana el Museo del Tiempo, un nuevo espacio cultural que transforma el antiguo Torreón de la Luz en un recorrido por la historia de la relojería monumental y del oficio de campanero, a través de la colección reunida durante toda una vida por el maestro relojero Tomás Borau.

La apertura del museo, que ha congregado a vecinos, familiares y visitantes en un acto cargado de emoción, supone también un homenaje en vida a Borau, quien durante décadas ha recuperado y restaurado relojes y campanas de numerosos municipios aragoneses, evitando que muchos de estos mecanismos acabaran convertidos en chatarra.

La alcaldesa de Biscarrués, Lola Giménez, en declaraciones a Europa Press, ha explicado que el proyecto nace de una aspiración que el propio Borau llevaba años trasladando al Ayuntamiento. "Siempre nos decía que teníamos que montar un museo", ha recordado, señalando que la oportunidad llegó cuando el Consistorio logró adquirir, tras varios años de negociaciones con Endesa, el antiguo Torreón de la Luz, un edificio industrial que carecía de uso y que ha sido restaurado para albergar la colección.

"Ha sido un proceso largo. Primero conseguimos comprar el torreón y después, con distintas ayudas, rehabilitarlo para convertirlo en el lugar donde conservar todo el trabajo de una vida", ha señalado la regidora.

UN RECORRIDO POR LA HISTORIA DE LA RELOJERÍA

El museo reúne varios relojes monumentales procedentes de iglesias y edificios públicos, además de mecanismos históricos de diferentes épocas que permanecen en funcionamiento gracias al trabajo artesanal desarrollado por Borau.

Entre las piezas más destacadas figura el antiguo reloj de la iglesia de Biscarrués, fechado en 1862, considerado el más antiguo de la colección. Junto a él se exponen otros mecanismos fabricados a comienzos del siglo XX, además de relojes de pared, carrillones, esferas, saetas y diferentes elementos vinculados al mundo de la relojería.

La alcaldesa ha destacado que estos relojes funcionan mediante un sistema tradicional de contrapesos y gravedad, un mecanismo que puede contemplarse desde el interior del torreón gracias a la disposición vertical del edificio, donde las poleas y pesas recorren varios niveles del inmueble.

"Tomás no solo ha reunido estas piezas, sino que ha sido capaz de volver a ponerlas en funcionamiento. Entiende perfectamente estos mecanismos y ha dedicado toda su vida a recuperarlos", ha subrayado.

El espacio incorpora además la conocida campana de Erés, símbolo de las movilizaciones ciudadanas contra el proyecto del pantano de Biscarrués, que ha sido instalada en una de las ventanas del torreón y mecanizada para integrarse en el recorrido expositivo.

UN MUSEO PARA CONSERVAR UN OFICIO

El Ayuntamiento ha alcanzado un acuerdo con Tomás Borau. El relojero cede de forma permanente su colección para que permanezca expuesta y conservada en el museo. Las instalaciones podrán contemplarse desde el exterior a través de sus amplias cristaleras y también mediante visitas guiadas organizadas por el Consistorio.

Para Lola Giménez, el proyecto trasciende la mera exposición de objetos históricos. "No queríamos únicamente conservar unos relojes. Queríamos preservar un oficio, un conocimiento artesanal que cada vez poseen menos personas y que forma parte de nuestra historia", ha afirmado.

Durante la inauguración, Borau y su hijo ofrecieron una explicación detallada sobre el funcionamiento de los diferentes mecanismos y acerca de la evolución de la forma en que el ser humano ha medido el paso del tiempo a lo largo de la historia, antes de que vecinos y visitantes recorrieran el museo.

La jornada ha concluido con un encuentro vecinal en el nuevo porche construido junto al antiguo patio escolar, convertido hoy en uno de los principales espacios de convivencia del municipio.

PATRIMONIO PARA ATRAER VISITANTES

La apertura del Museo del Tiempo forma parte de la estrategia impulsada por el Ayuntamiento para recuperar y poner en valor el patrimonio local como elemento de dinamización social y turística.

Giménez ha recordado que en los últimos años Biscarrués ha desarrollado iniciativas como la Ruta de la Piedra, dedicada a los antiguos canteros del municipio; la restauración del Monumento de Semana Santa del siglo XVIII; la recuperación de una arboleda singular o distintos espacios de arte al aire libre.

"En los pueblos pequeños cualquier persona que venga suma. Todos estos recursos son gratuitos, pero ayudan a mantener vivo el municipio y a sostener servicios tan importantes como el bar del pueblo", ha explicado.

La alcaldesa ha avanzado además que el próximo 1 de agosto el municipio celebrará un nuevo acto con motivo de la restauración y puesta en funcionamiento de las campanas de la iglesia, otro de los proyectos patrimoniales en los que ha participado Tomás Borau y que culminará un proceso de recuperación iniciado hace más de dos décadas.

"Todo esto forma parte de una misma idea: cuidar nuestro patrimonio, darle un espacio y convertirlo en una oportunidad para mantener vivo el pueblo", ha concluido Giménez.

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