'Canfranc. El mito' revive la historia de la estación de ferrocarril internacional de esta localidad oscense

Actualizado 10/08/2008 18:58:32 CET

CANFRANC (HUESCA), 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

La editorial jacetana Pirineum ha reeditado el libro 'Canfranc. El mito', un trabajo colectivo que aborda la historia del ferrocarril internacional pirenaico, desde sus orígenes, en 1853, hasta el hundimiento del puente de L'Estanguet, en 1970, hecho que provocó el cierre de la línea internacional Canfranc-Oloron. Hace 80 años que se construyó la Estación Internacional de Canfranc.

La primera edición salió en diciembre de 2005 y tres meses después se agotó. El libro fue el resultado de más de dos años de trabajo, tiempo en el que los coordinadores del libro consultaron más de cincuenta archivos fotográficos y documentales de España y Francia, y mantuvieron entrevistas con cerca de sesenta personas, todas ellas vinculadas de algún modo a la historia del tren de Canfranc.

El volumen consta de 330 páginas y reproduce más de 600 fotografías históricas, muchas de ellas inéditas, y varios documentos de gran valor para ilustrar la peripecia del ferrocarril. El libro 'Canfranc. El Mito' está estructurado en cuatro grandes capítulos escritos por Santiago Parra, Bernard Barrére, Jean Brenot, Alberto Sabio y José Manuel Pérez Latorre.

Santiago Parra narra todo el proceso de gestación y construcción del ferrocarril en la vertiente española y su lenta decadencia. El hispanista francés Bernard Barrére y el fundador de la CRELOC, Jean Brenot, muestran la visión francesa del Canfranc, la menos divulgada y conocida, fundamental para entender todo lo que pasó después.

El historiador Alberto Sabio explica en el libro que "el verdadero legado que dejó la obra para las generaciones venideras fue el paisaje. Durante varias décadas miles de trabajadores modificaron el aspecto del valle de Arañones para proteger el complejo ferroviario" y añade que "se canalizaron torrentes, se plantaron más de siete millones de árboles y se construyeron diques para frenas los aludes de nieve".

Sabio puntualiza que "se corrigió el curso del río Aragón para que la Estación Internacional cupiera y se modeló un nuevo paisaje que parece que siempre estuvo ahí. Todavía hoy sigue siendo un modelo de intervención en el medio natural".

El arquitecto José Manuel Pérez Latorre habla de la Estación Internacional, la brillante culminación de todo el proyecto, probablemente el icono más joven que posee Aragón. El texto de Latorre se basa en su conocimiento del edificio, al que dedicó largas horas de estudio en el proceso de redacción del proyecto de restauración. En el libro se recogen los modificados que sufrió el proyecto de rehabilitación desde que apareciera la primera edición a finales de 2005.

Junto a ellos surgen las pequeñas colaboraciones de otros autores sobre hechos concretos, como el tráfico de mercancías alemanas durante la II Guerra Mundial, el papel del Canfranc en la sublevación republicana de Jaca de 1930, las vidas humanas que se perdieron en la construcción del ferrocarril, los recuerdos o la semblanza de Ramírez de Dampierre, el ingeniero que diseñó la Estación Internacional. Algunos de estos autores son José Antonio Labordeta, José Luis Ona, Eduardo Martínez de Pisón, Enrique Satué, Enrique Vicién, Antón Castro, Luis Granell, Víctor López o Ramón J. Campo.