Exposición 'La mirada de Susan', con fotografías de la guerra civil, en el Centro de Interpretación de Robres. - COMARCA DE LOS MONEGROS
ROBRES (HUESCA), 7 (EUROPA PRESS)
El Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón, ubicado en Robres (Huesca), ha inaugurado esta mañana la exposición 'La mirada de Susan: memoria gráfica de una enfermera inglesa en Poleñino (1937)'.
La muestra reúne 40 fotografías inéditas realizadas por Susan Sutor mientras permaneció como enfermera voluntaria en el hospital de campaña de la localidad monegrina, en plena guerra civil española.
La inauguración ha tenido un significado especialmente emotivo por la presencia de Sandra Aguiló Sutor, hija de Susan Sutor y del doctor Gonzalo Aguiló, acompañada por su hija, Sandra Gómez Aguiló, y su nieta Lucía López Gómez, biznieta de Susan.
Han asistido, asimismo, el presidente de la Comarca de Los Monegros, Pedro Loscertales; la vicepresidenta, Carmen Soto; la consejera comarcal de Turismo, Ana Belén González; y el alcalde de Robres, Álvaro Domec, quien ha dado la bienvenida a los asistentes.
Un público en su mayoría procedente de diferentes localidades monegrinas, así como de otros puntos de Aragón y Cataluña, que ha arropado la presentación de esta exposición, que recupera un episodio de la historia de Los Monegros a través de una mirada íntima y excepcional.
"Es muy emocionante ver a mis padres en esas imágenes y la gran mayoría es la primera vez que las veo a mis 88 años. Es una alegría y agradezco lo bien que las han restaurado y cómo han montado esta exposición, que nos muestra cómo vivían entonces aquí; nos es difícil hoy en día concebir las penurias que habrán pasado en aquellos años y es importante no olvidarnos".
Así se ha expresado la hija de Susan Sutor tras inaugurar la muestra que reúne 40 de las fotografías que su madre tomó durante la guerra civil mientras permaneció como enfermera voluntaria en el hospital de campaña de Poleñino. "Consiguió la cámara de fotos porque la intercambió con la enfermera australiana Agnes Hodgson por unas cajetillas de tabaco y ya no volvió a hacer fotografías nunca más", ha explicado Sandra Gómez durante la inauguración.
VALOR DOCUMENTAL Y HUMANO
Por su parte, Ana Belén González ha destacado en su intervención el valor documental y humano de las imágenes, que permiten acercarse a la guerra desde una perspectiva diferente: la de una mujer que, mientras desarrollaba su labor sanitaria, observaba y fotografiaba la realidad que le rodeaba.
"Hay algo especialmente conmovedor en la mirada de Susan. Estamos ante imágenes tomadas en plena guerra, en un contexto de sufrimiento, incertidumbre y dificultad, y, sin embargo, su cámara no se detiene en la tragedia. Su mirada se fija en las personas, en las mujeres, en los niños y niñas, en los momentos de convivencia, en los pequeños gestos y en las escenas cotidianas", ha señalado la consejera.
Entre las fotografías destaca una merienda campestre junto al río Flumen, en una tarde de abril de 1937, que refleja cómo la vida seguía abriéndose paso incluso en medio del horror de la guerra. "La historia no está hecha únicamente de grandes acontecimientos, batallas y fechas. También está hecha de vidas anónimas, de momentos aparentemente pequeños, de personas que cuidaron, que ayudaron, que compartieron y que siguieron adelante a pesar de todo", ha afirmado González.
La consejera ha subrayado asimismo la importancia de conservar y difundir este legado familiar, agradeciendo a la familia Aguiló Sutor su generosidad al compartir las fotografías con el fondo documental del Centro de Interpretación. También ha reconocido el trabajo del equipo técnico del área comarcal de Turismo, dirigido por Natalia Arazo, junto a las técnicas María Eugenia Guiral y Gemma Grau.
Uno de los momentos más emotivos de la inauguración ha sido el protagonizado por las descendientes de Susan Sutor, quienes han compartido con los asistentes la historia que se esconde detrás de las fotografías y el proceso que ha permitido recuperar este material y devolverlo al territorio donde fue realizado.
Sandra Gómez Aguiló, nieta de Susan Sutor y del doctor Gonzalo Aguiló, ha expresado la emoción que ha supuesto contemplar las imágenes restauradas y comprobar cómo se ha recuperado una parte de la historia de su familia. "Cuando me di cuenta de que habían vivido y estado por aquí, pensé: esto tenemos que intentar recuperarlo, que se restaure. Consideramos que las fotografías tenían que volver a Los Monegros, que es de donde salieron, porque en casa se iban a echar a perder. Verlas restauradas, y además tan bien restauradas, es muy emocionante", ha explicado.
La investigación comenzó en 2023, cuando Sandra y su hija viajaron hasta Poleñino para conocer los lugares en los que habían vivido sus abuelos. A partir de aquella visita, se fue reconstruyendo una historia familiar que hasta entonces apenas se había transmitido en casa. En 2024, la familia cedió en depósito temporal al Centro de Interpretación de Robres el fondo fotográfico, integrado por 75 negativos y 51 fotografías.
Las imágenes expuestas permiten reconocer el hospital instalado en la Casa de los Torres-Solanot de Poleñino, sus dependencias interiores y exteriores, el personal sanitario y distintos rincones del municipio, como la iglesia y los puentes sobre el río Flumen. Son documentos gráficos que, además de su interés histórico, permiten recuperar paisajes, edificios y escenas de la vida local de hace casi nueve décadas.
Sandra Gómez Aguiló ha relatado también la historia de sus abuelos, que se conocieron en el hospital de campaña. Gonzalo Aguiló, médico mallorquín formado en Barcelona y cirujano jefe del centro sanitario, coincidió allí con Susan Sutor, enfermera formada en Glasgow que había llegado a España en septiembre de 1936 para incorporarse a la misión sanitaria británica de ayuda médica.
Tras el traslado del equipo sanitario desde Grañén a Poleñino, ambos compartieron su trabajo en el hospital y comenzaron una relación. Cuando Susan quedó embarazada, regresó a Inglaterra, mientras Gonzalo continuó ejerciendo como médico en distintos frentes. El final de la Guerra Civil y el estallido de la Segunda Guerra Mundial prolongaron su separación durante años. Finalmente, la familia volvió a reunirse a mediados de la década de 1950 y se instaló en Palma de Mallorca.
La exposición ha tenido también un significado especial para Lucía López, biznieta de Susan Sutor y del doctor Gonzalo Aguiló, quien ha destacado la capacidad de estas imágenes para mostrar una dimensión de la guerra que habitualmente queda en segundo plano.
"Para mí ha sido algo muy bonito porque representa la historia más allá de la guerra como tal, de lo bélico, sino también la vida cotidiana. A pesar de la tragedia que supone, no todo se para durante la guerra. Creo que estas fotografías lo representan muy bien, algo que no es muy habitual", ha señalado.
Lucía tuvo un papel importante en los primeros pasos de la investigación familiar. Fue ella quien, a partir de las historias que le había contado su madre, comenzó a buscar información por internet y localizó referencias a Poleñino y a la Casa de los Torres-Solanot. Aquella búsqueda propició el primer viaje familiar a la localidad y el inicio de una relación con el territorio que ha culminado con la recuperación, restauración y difusión pública de las fotografías.
La muestra da continuidad al trabajo iniciado con la cesión del fondo fotográfico en 2024 y constituye una nueva oportunidad para acercarse a la guerra civil desde la historia de quienes prestaron asistencia sanitaria en el Frente de Aragón.
Las fotografías de Susan Sutor complementan testimonios escritos como el de la enfermera australiana Agnes Hodgson, autora del libro 'A una milla de Huesca', en el que relata la actividad cotidiana de la Unidad Británica de Auxilio Médico y del hospital que se estableció inicialmente en Grañén y posteriormente en Poleñino.