ZARAGOZA 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las salas temporales del Museo Pablo Gargallo se abren al público, tras dos años de cierre por reformas, con la muestra de una colección de 27 obras del pintor catalán Hermen Anglada-Camarasa que abarcan todas sus etapas pictóricas y que se puede visitar hasta el 31 de enero de 2010.
La inauguración de esta exposición ha contado con la asistencia del alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, quien calificó a Anglada-Camarasa como "el artista catalán más universal de su época, que perteneció a la Belle Époque" y apreció que su obra "es de una extraordinaria importancia artística".
Organizada por el Ayuntamiento de Zaragoza y la Obra Social 'la Caixa', Belloch destacó que "es el mejor estreno posible de las salas temporales" y auguró que contribuirá a la colaboración con la Caixa en el futuro".
En rueda de prensa para presentar la exposición, el secretario general de la Fundación 'la Caixa', Lluís Reverter, relató que Anglada-Camarasa "pinta lo que quiere y es difícil de ubicar en una época, aunque siempre es figurativo, pero él decía: yo pinto con los pies", relató Reverter para explicar que Anglada-Camarasa solía dar unas pinceladas gruesas y luego retrocedía para ver el cuadro en perspectiva y volvía a pintar. Por eso, su pintura hay que verla de a cierta distancia".
Las 27 piezas se exponen en tres salas y forman parte de la Colección Fundación 'la Caixa' que adquirió a finales de los 80 de los fondos de la familia del artistas y tras asegurar que se exponen "algunas de las más representativas" Reverter se congratuló que Anglada-Camarasa sea uno de los pintores "que más caro se pagan en las grandes subastas. Está superrevalorizado" enfatizó.
La distribución en tres salas responde a las temáticas que fueron fundamentales en la obra del artista y corresponden a sus tres etapas más significativas, clasificadas como la vida nocturna de París, la mujer y el paisaje.
En la primera sala se ha dispuesto el cuadro 'Sodoma y gomorra' que, según Reverter "es el más representativo de la capital del vicio" y que Anglada-Camarasa pintó durante su estancia en París.
En otra de las salas se pueden contemplar las obras englobadas bajo la temática de mujer en las que describe los ambientes parisinos plasmados en la figura de la mujer con su visión estética de la vida y con un predominio de la luz.
La tercera sala expone la pintura que Anglada-Camarasa desarrolló en Palma de Mallorca a la vuelta de su exilio tras la Guerra Civil y en la que predomina el paisaje tras abandonar las figuras femeninas.