TERUEL 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel y el consejero de Política Territorial, Justicia e Interior, Rogelio Silva, inauguraron hoy la nueva sede comarcal de la Comunidad de Teruel, ubicada en el edificio modernista de Doña Blanca. El Departamento de Política Territorial invirtió 720.000 euros para la restauración y el equipamiento de ese edificio de la capital turolense.
En declaraciones a los medios de comunicación, el vicepresidente apuntó que "es un edificio emblemático" que pone de manifiesto que "la comarcalización no sólo sirve para acercar la gestión al ciudadano, sino también para hacer aportaciones importantes de restauración de patrimonio artístico". Algo en lo que el Gobierno de Aragón ha invertido "muchos millones de las antiguas pesetas" en varias comarcas.
Por su parte, Rogelio Silva destacó que las obras han permitido cambiar por completo la imagen de la Casa de Doña Blanca, un edificio modernista que se encontraba casi en ruinas. Además, aseguró que "se está cerrando un ciclo de sedes comarcales, hemos colaborado con unas 27 sedes, donde se han hecho obras importantes o se ha contribuido a la rehabilitación de espacios".
Todo eso ha hecho, añadió el consejero que "ahora contemos con sedes muy dignas porque, es en estos sitios donde se toman decisiones que afectan a la comunidad, por lo que tener sedes dignas y adecuadas es muy importante".
CUATRO PLANTAS
La nueva sede comarcal de Teruel cuenta con cuatro plantas y un sótano, así como y una entrecubierta. En la planta baja se encuentran la Asociación para el Desarrollo Rural Industrial (ADRI) y el Salón de Plenos; en el primer piso, la sala de juntas, la sala de prensa, la Presidencia y Vicepresidencia; en la segunda planta, la secretaría-intervención, y las áreas de Desarrollo Local y Turismo, Deportes, Medio Ambiente, Cultura y Servicios Sociales, y en la tercera planta están los despachos de los grupos políticos.
Los trabajos de rehabilitación para convertir la Casa de Doña Blanca, construida en 1874, en la sede de la comarca Comunidad de Teruel se han centrado en la consolidación del edificio, en la recuperación de las partes arquitectónicas más interesantes y en la construcción de elementos nuevos para acondicionarlo a su nuevo uso. Así, se ha instalado un sistema de claraboyas que permite la entrada de luz natural y se han abierto una serie de vanos en el patio y en la fachada posterior que dejan ver la torre de la Catedral.
Las labores de restauración se han centrado principalmente en su fachada modernista datada en 1902 ó 1912 ya que existen dudas sobre la fecha grabada en la puerta de entrada. Se trata del elemento más valioso del edificio, ejemplo del modernismo turolense realizado por el arquitecto catalán Pablo Monguió y que, tras la restauración, luce el rico cromatismo original.
Igualmente, se han recuperado varias salas restaurando sus elementos decorativos en paredes y techos y reponiendo elementos que habían desaparecido como tallas, molduras y azulejos.