ZARAGOZA 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
La crecida ordinaria del Ebro ha alcanzado los 1.500 metros cúbicos por segundo y se mantendrá en este nivel pudiendo llegar a los 1.550 metros cúbicos por segundo hasta el viernes, sin que se hayan producido afecciones en las motas del entorno de Zaragoza, que está vigiladas constantemente por Protección Civil y efectivos del Cuerpo de Bomberos.
Estas motas importantes que protegen a la capital aragonesa se localizan en los barrios rurales de Alfocea y Monzalbarba y en el distrito de La Almozara. "Se están realizando inspecciones de las tres motas y no hay ninguna afección importante, hay alguna pequeña filtración, pero que no revierte ninguna gravedad", ha explicado la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza, Ruth Bravo.
En el entorno del parking sur del Parque del Agua, uno de los puntos donde más visible es la crecida del río, Ruth Bravo se ha desplazado con el inspector jefe del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza, Eduardo Sánchez, para supervisar el avance del Ebro.
En declaraciones a los medios de comunicación, Ruth Bravo ha explicado que se han cortado el camino de La Alfranca; el camino de El Cachero, que tiene muy poco tránsito a vehículos; el camino de Alfocea para impedir el acceso al galacho de Juslibol; así como el camino de Juslibol que tampoco es accesible.
En las inspecciones realizadas en la zona de La Almozara "no se aprecian afecciones" y "tampoco hay afecciones aparentes" en la margen derecha de la ribera del río desde el puente del Tercer Milenio, pasando por el Parque Deportivo Ebro hasta la parte inferior del puente de la Ronda Norte, ha detallado.
"MÍNIMAS AFECCIONES"
Se ha hecho también una inspección de la zona del Parque del Agua, "sin observar ninguna afección" más allá de que está cortado el acceso al parking sur del Parque del Agua, por detrás del Palacio de Congresos.
"La ciudad tiene mínimas afecciones, se va a mantener este pico de 1.500 que llegará hasta unos 1.550 metros cúbicos por segundo el viernes, y entendemos que las mayores afecciones son las que se están produciendo en este momento y que no va a ir a más", ha sintetizado Bravo.
No obstante, ha dejado claro que todos los servicios municipales van a estar vigilantes como llevan haciendo desde el fin de semana, para que ante cualquier intervención que pudiera haber "estén siempre operativos en el menor tiempo posible".
Al respecto, ha agradecido el trabajo de los distintos servicios que supervisan esta crecida del Ebro desde el fin de semana y que atañe tanto a la Unidad Verde, Bomberos y Protección Civil y Policía Local, que "prestan toda la atención para que haya las menores afecciones posibles en la ciudad".
Sobre la presión del agua que puedan recibir las motas de forma constante durante varios días, Ruth Bravo ha comentado que los técnicos señalan que "no va a requerir ninguna intervención importante por parte de ningún operativo municipal". "De momento, tranquilidad, vigilancia y estar en los puntos críticos que son más vulnerables, pero no va a haber ningún problema 'a priori'", ha indicado.
NO SE PREVÉN MÁS DESALOJOS
El jefe de Bomberos ha añadido que constantemente revisan las motas que, "en principio pueden dar indicios de filtre al otro lado o que aparezca alguna grieta y en caso de prever que pudiera llegar a la rotura, se procedería a las evacuaciones que fueran necesarias".
De momento no se baraja ningún otro desalojo porque las predicciones han bajado de 1.620 metros cúbicos por segundo, que era el máximo, a 1.550 metros cúbicos por segundo. "Con este caudal, salvo Torre Urzáiz, en Movera, que se ha evacuado este lunes, el resto no sería necesario", ha asegurado.
En este desalojo solo se ha tenido que buscar acomodo en un hostal a un matrimonio de 70 años, ya que la urbanización Torre Urzáiz, en su mayoría son viviendas de segunda residencia. Los servicios sociales también han supervisado tres puntos donde había personas sin hogar en puentes de la ciudad, pero no han requerido atención tras ofrecerles plaza en el albergue municipal y han preferido desplazarse a otros lugares, ha precisado Ruth Bravo.
En cuanto a posibles inundaciones en bajos y garajes, Ruth Bravo ha informado que "de momento" no hay llamadas al 080 --Bomberos-- que alerten de filtraciones.
SEÑALIZADO
"Todo lo que no se puede pasar o no se debería pasar, está balizado y lo que se pide es respetar las indicaciones que hacemos desde los servicios de Protección Civil", ha instado Eduardo Sánchez.
"El río está muy bonito pero hay que tenerle respeto, se puede intentar acercarse a verlo, pero sin meterse en el agua", ha precisado. Eduardo Sánchez ha comentado que "la ventaja de esta crecida en que lleva mucho caudal, pero salvo en el centro del río la velocidad del agua es muy lenta, por lo tanto la capacidad de arrastre también es muy baja, aunque hay que estar vigilantes por si acaso algo de esto pudiera cambiar".