La DPZ reúne en Fuendetodos 82 grabados de María Cruz Sarvisé para reivindicar su legado artístico femenino

La muestra, que puede visitarse hasta el 31 de diciembre, recupera una faceta inédita de la pintora altoaragonesa

La diputada provincial de Cultura de la DPZ, Charo Lázaro, junto al comisario de la exposición, Fernando Alvira, y el gerente del Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos, Ricardo Centellas, durante la presentación de la muestra.
La diputada provincial de Cultura de la DPZ, Charo Lázaro, junto al comisario de la exposición, Fernando Alvira, y el gerente del Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos, Ricardo Centellas, durante la presentación de la muestra. - EUROPA PRESS
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Publicado: miércoles, 28 octubre 2026 13:30

ZARAGOZA, 28 Oct. (EUROPA PRESS) -

La sala Ignacio Zuloaga de Fuendetodos acoge desde este miércoles, 28 de octubre, la exposición 'María Cruz Sarvisé (1923-2023). Obra gráfica en femenino', una muestra que reúne 82 estampas originales de una de las artistas aragonesas más importantes del siglo XX y permite acercarse a una parte de su producción que apenas había sido difundida. Permanecerá abierta al público hasta el próximo 31 de diciembre.

El recorrido recupera la dedicación de la creadora oscense al grabado, una disciplina que cultivó durante buena parte de su trayectoria y en la que desarrolló un lenguaje propia a través del dibujo, las líneas, las texturas y la representación de la figura humana.

La presentación ha tenido lugar en Zaragoza, con la participación de la diputada provincial de Cultura, Charo Lázaro; el comisario de la exposición Fernando Alvira, pintor, crítico de arte y presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis; y el gerente del Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos, Ricardo Centellas.

La muestra reúne prácticamente la totalidad de los grabados originales de la creadora, que no solo preparaba las planchas, sino que estampaba personalmente sus obras en el tórculo instalado en su taller de Huesca. "Hoy la redescubrimos al público con orgullo y damos a conocer esta faceta prácticamente inédita de esta aragonesa que practicó la obra gráfica en femenino", ha señalado Lázaro durante la presentación.

Centellas por su parte ha incidido en que la exposición permite contemplar por primera vez de forma conjunta esta producción. "Su obra gráfica prácticamente era desconocida", ha afirmado. Asimismo, el gerente ha subrayado que la iniciativa busca recuperar el trabajo de una autora cuya aportación al grabado merece mayor reconocimiento.

EL DOMINIO DEL AGUAFUERTE Y LA AGUATINTA

Las estampas muestran el dominio de dos técnicas fundamentales en la trayectoria de Sarvisé: el aguafuerte y la aguatinta. Esta última permite conseguir gradaciones tonales y superficies de gran riqueza visual, con efectos que pueden recordar a los de la acuarela. Centellas ha resaltado la complejidad del procedimiento y sus posibilidades expresivas, al ofrecer "calidades excepcionales, casi pictóricas, como de acuarela, como de una pincelada de acuarela".

La artista controlaba directamente el proceso de elaboración de sus obras, desde el trabajo sobre las planchas hasta su estampación. Para Alvira, esta dedicación constituye una de las claves para entender la singularidad de su producción. Sarvisé no dependía de otros talleres para reproducir sus grabados, sino que disponía de un tórculo propio, un recurso que contribuyó a convertir su espacio de trabajo en un lugar de referencia para esta disciplina en el Alto Aragón.

La importancia del dibujo atraviesa toda su obra. Alvira ha explicado que la artista entendía esta práctica como la base de cualquier lenguaje visual, una herramienta necesaria tanto para la pintura como para el grabado. "El dibujo para ella es fundamental", ha resumido el comisario, quien ha recordado que Sarvisé llegó a sacar a sus alumnos del aula para dibujar en la calle, una metodología poco habitual en aquel momento.

UNA ARTISTA DISCRETA Y COMPROMETIDA CON LA ENSEÑANZA

Nacida en Zaragoza en 1923, María Cruz Sarvisé desarrolló la mayor parte de su vida y trayectoria profesional en la provincia de Huesca. Estudió Bellas Artes en la Escuela de la Llotja de Barcelona y amplió su formación mediante un recorrido por Europa, con contacto con movimientos artísticos de países como Alemania y Países Bajos. En los inicios de su obra se perciben influencias del expresionismo, aunque con el tiempo consolidó una forma de trabajar reconocible y personal.

Alvira ha apuntado que Sarvisé fue una de las primeras mujeres de su entorno que decidió estudiar Bellas Artes fuera de Aragón en una época en la que todavía existían importantes barreras sociales para las mujeres.

"Ella decide en un momento determinado que se va a estudiar Bellas Artes", ha relatado, al destacar su determinación para formarse y desarrollar una carrera artística propia. A su regreso, compatibilizó la creación con la docencia y ejerció como profesora de dibujo durante años en el Instituto San Alberto Magno de Sabiñánigo y, posteriormente, en centros de Zaragoza y Huesca.

Su faceta pedagógica no quedó restringida al ámbito escolar. La artista impulsó en Huesca una pequeña academia de dibujo del natural con modelo vivo, en un espacio que compartió durante un tiempo con Alvira. Para el comisario, esa labor refleja su convicción de que el conocimiento del dibujo resulta esencial para comprender y construir imágenes.

"Lo que haces como pintor o como grabador es mandar mensajes con un sistema diferente del de la palabra", ha manifestado Alvira. A su juicio, Sarvisé fue capaz de desarrollar un lenguaje propio que mantuvo a lo largo de su trayectoria y que permite identificar sus obras por la manera en que empleaba los elementos visuales.

VISIBILIZAR A LAS MUJERES EN LA HISTORIA DEL ARTE

La figura humana, especialmente la femenina, ocupa un lugar central en sus estampas y pinturas. Alvira ha observado que buena parte de los personajes representados por Sarvisé son mujeres, una elección que conecta su producción con la reivindicación de la creación artística femenina que vertebra la exposición. Sus obras, ha indicado, reflejan una preocupación por la humanidad y sus problemas, y convierten la imagen en una forma de narración visual.

La exposición se enmarca en la línea de programación del Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos destinada a dar visibilidad a las mujeres creadoras. Centellas ha defendido la necesidad de mostrar el trabajo de pintoras, grabadoras, escultoras y arquitectas, tanto españolas como internacionales, y ha explicado que el consorcio incorpora esta perspectiva siempre que su programación lo permite.

"Hay que dar visibilidad al arte producido y creado por pintoras, grabadoras, escultoras, arquitectas españolas y mundiales", ha reivindicado. En este contexto, la recuperación de Sarvisé resulta especialmente relevante por la escasa difusión que tuvo su obra gráfica durante su vida. Según ha detallado Alvira, la artista era extremadamente discreta y prefería el trabajo cotidiano en su estudio a la notoriedad pública, por lo que participó en pocas exposiciones.

La trayectoria de Sarvisé fue reconocida por la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, en la que ingresó como académica en 1996. La institución le concedió su Medalla de Oro poco antes de su fallecimiento, a los 100 años, en reconocimiento a toda una vida dedicada al arte. Su legado une así la creación y la enseñanza, dos dimensiones que la exposición pone en relación a través de las estampas y de la recuperación de sus procedimientos de trabajo.

La muestra puede visitarse en la sala Ignacio Zuloaga de Fuendetodos de martes a domingo, de 11.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas. Hasta el 31 de diciembre, los visitantes podrán acercarse a una producción gráfica que permite reconocer la personalidad artística de María Cruz Sarvisé y reivindicar la aportación de las mujeres a la historia del grabado aragonés.

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