Lituénigo (Zaragoza) viaja este sábado al pasado con su XXIV Feria de Oficios Perdidos

El presidente de la Asociación Cultural Los Ancebillos, Mariano Tejedor; el diputado provincial Eduardo Arilla y la alcaldesa de Lituénigo, Clara García.
El presidente de la Asociación Cultural Los Ancebillos, Mariano Tejedor; el diputado provincial Eduardo Arilla y la alcaldesa de Lituénigo, Clara García. - EUROPA PRESS
Europa Press Aragón
Publicado: miércoles, 1 julio 2026 13:03

ZARAGOZA 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

La localidad de Lituénigo, en la Comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, celebra este sábado, 4 de julio, la vigésimo cuarta edición de su Feria de Oficios Perdidos, declarada de Interés Turístico Regional, en la que viaja dos generaciones atrás para revivir cómo se trabajaba en el pasado en el medio rural.

El evento se ha presentado este miércoles en la Diputación de Zaragoza (DPZ), en una rueda de prensa que ha contado con la participación del diputado provincial Eduardo Arilla, la alcaldesa de Lituénigo, Clara García, y el presidente de la Asociación Cultural Los Ancebillos, Mariano Tejedor.

Arilla ha aplaudido a los municipios situados a las faldas del Moncayo por la actividad cultural que programan, que es "vital" para la zona, con eventos como esta feria, en la que se espera una afluencia de "miles de personas".

En este caso, en torno a una serie de actividades que se han ido perdiendo con el tiempo, pero que todavía perduran en algunas personas y empresas que "se empeñan" en mantenerlas vivas, lo que, a su juicio, es "algo necesario para saber de dónde venimos, como se vivía y cómo se trabajaba en estos municipios". Una forma, además, "muy sostenible de vivir", ha asegurado.

La alcaldesa ha destacado que, pese a contar con sólo 123 habitantes, Lituénigo es un pueblo "muy vivo" en cuanto a tradiciones y actividades, con dos fiestas declaradas de Interés Turístico Regional: el pesado de los niños --se pesa a los recién nacidos el último domingo de septiembre en una antigua balanza romana-- y esta feria, que nace hace 24 años con el objetivo inicial de sacar a las calles el pequeño museo que tiene la localidad sobre la vida rural.

MÁS DE 50 PUESTOS DE LABORES TRADICIONALES

En total, habrá más de 50 puestos con hilanderas, cesteros, afiladores, alfareros, toneleros, carboneros o artesanos del esparto, entre otros, la mayoría recreados por los propios vecinos del municipio.

El presidente de la Asociación Cultural Los Ancebillos, que tiene 535 asociados ya que siguen siendo miembros todas las personas que mantienen alguna vinculación con el pueblo, ha desgranado los hitos más importantes de la jornada.

La feria tendrá a las 10.00 horas como pregonero al cineasta Javier Jiménez Alfaro, director de 'Cierzo y sed', en el que participaron tanto la Asociación como el Ayuntamiento, y a la cantautora Ester Villejo para el "fin de fiesta".

Tejedor ha puesto varios ejemplos de oficios que hasta hace unas pocas décadas eran un medio habitual de vida y ahora directamente se compran, como el de recoger juncos, secarlos y almacenarlos para elaborar cuerdas; la fabricación de escobas con ramas de la zona o la utilización de ceniza para crear efecto lejía para lavar.

Pero si hay una labor tradicional que defina especialmente a Lituénigo es la siega y la trilla, que tendrá su protagonismo en la feria con una recreación del tradicional almuerzo que se hacía al realizar este trabajo. Habrá también un burro que repartirá agua por el pueblo o las tradicionales mondongueras, que elaboran chorizos o morcillas.

ESPACIOS TEMÁTICOS

Cada espacio del municipio contará con ambientaciones específicas y actividades. Así, en la plaza del Castillo se concentrarán la herrería en vivo, adobes y ladrillos, leñadores, herrador y 'photocall'; en el frontón se desarrollarán oficios textiles y domésticos como hilanderas, confección de calzado, jabones naturales, colchones de lana o encaje de bolillos y en la calle San Blas habrá demostraciones de oficios como el esquilador, el cantero, juegos tradicionales aragoneses y una exposición fotográfica.

Además, la plaza de la Iglesia acogerá el Museo de la Vida Rural, cestería de mimbre y junco, alfarería, trabajo en barro, apicultura y escuela tradicional; la calle San Miguel estará dedicada a oficios alimentarios como el trenzado de ajos, elaboración de embutidos, picado de juncos, escobizos y exposición fotográfica, además de bar; la Plana de la Cuesta de la Fregadera recreará la vida en torno a la carbonera y la cocina tradicional, con talleres de malabares y concierto; y el Barrio Bajo --calle Zarzuela-- mostrará oficios como la bodega, el colmenero, el tonelero, el soplado de vidrio, remedios tradicionales y artesanía en madera y cuero.

Todo ello con una mayoría de puestos regentados por gente del pueblo, con el objetivo de que prime por encima de todo la "autenticidad" de la feria, motivo por el que la mayoría de ellos no será de venta, salvo algún producto local, sino de demostración y divulgación, y la gente "pregunta mucho", sobre todo los niños, que "no tienen ni idea" de estos oficios, y los abuelos, que recuerdan esas labores tradicionales.

La programación se completa a las 14.15 horas, con albadas de mediodía en la calle San Miguel; a las 20.30 horas, con albadas de nuevo y el encendido de la carbonera; a las 21.30 horas con una degustación de chorizos y morcillas, y a las 22.00 horas el cierre con el concierto de Ester Vallejo. Del mismo modo, durante todo el día habrá animación musical con gaiteros, joteros, dulzaineros y tamborileros locales, creando un ambiente festivo y auténtico.

La alcaldesa ha incidido en que, en una sociedad que siempre intenta sacar el beneficio económico, esto es "todo lo contrario", hasta el punto en el que no sólo no se cobra nada por participar, sino que incluso se hace un casting. No quieren que cualquiera acuda a Lituénigo a montar su puesto porque "la esencia se pierde".

Contenido patrocinado