X Acto Solemne de Investidura de nuevos Doctores y Doctoras y reconocimiento a aquellos distinguidos con los premios extraordinarios de doctorado - UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 22 May. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Zaragoza ha celebrado este viernes el X Acto Solemne de Investidura de nuevos Doctores y Doctoras y reconocimiento a aquellos distinguidos con los premios extraordinarios de doctorado, una ceremonia en la que se ha reconocido a los egresados de la Escuela de Doctorado de la Universidad y poseedores del título de doctor y en el que los protagonistas han reivindicado la calidad de los investigadores aragoneses y la necesidad de invertir a medio y largo plazo.
Al acto han acudido 88 de los 252 doctorandos y doctorandas que han defendido su tesis doctoral durante el curso 2024-25, entre los que se encuentran 20 de aquellos distinguidos con el Premio Extraordinario de Doctorado.
Ejemplos de esfuerzo y constancia como el de Ignacio Cuira, zaragozano de 31 años que integra el Grupo de Investigación Ropert, de Robótica e Inteligencia Artificial, del Departamento de Ingeniería de Informática y Sistemas de la Universidad de Zaragoza.
Su tesis ha investigado la manipulación robótica para conseguir automatizar tareas que involucran objetos que se deforman, como telas y cables. Un trabajo que, asegura, "supone un reto y puede abrir muchas oportunidades a la industria de pequeñas y medianas empresas, sobre todo, a traves de la automatización flexible".
Su línea de investigación resulta prometedora por cuanto trabaja en la Universidad de Clermont-Ferrand francesa: "Es buena señal y prometedor, reconoce, quiere decir que tiene proyección y que seguramente voy a poder continuar con lo que me gusta". Pero su intención, mientras termina su postdoctorado con un contrato de la Universidad de Zaragoza, es regresar a casa: "A ver si consigo entrar de profesor, ayudante doctor o como corresponda".
REIVINDICA LA VALÍA DE LOS INVESTIGADORES ARAGONESES
Cuira echa la vista atrás y recomienda a quienes ahora comienzan ese camino que se lo tomen con calma: "Disfrutad del proceso, es estresante, pero tiene muchas cosas positivas. Es un privilegio poderte dedicar durante cuatro años a un proyecto y sacar lo mejor de ti y poder demostrarlo al resto del mundo también", ha reflexionado a preguntas de los medios de comunicación.
Una intervención en la que ha aprovechado para reivindicar los investigadores "de primer nivel" con los que cuenta Aragón y el resto de España: "Es una pasada cuando sales fuera y te encuentras a gente y compañeros que están en muy buena estima y dices, pero bueno, si a éste lo conozco yo, que lo veo todos los días por el departamento".
Por ello ha instado a las instituciones a que vean la investigación como "una inversión a medio o largo plazo" porque "con el cortoplacismo actual y con el aquí y el ahora que parece que tenemos, es importante seguir adelante, meter dinero en investigación y, sobre todo, apoyo y conseguir una investigación con dignidad", ha reclamado.
LA OPORTUNIDAD DE VOLVER A CASA COMO PROFESOR
Otro testimonio que muestra el tesón por avanzar en la investigación y regresar a la tierra para volcar ese conocimiento en los demás lo ofrece Javier García Cazorla, doctor en Educación que pertenece al grupo de FIPAF, Educaci Física y Promoción de la Actividad Física, grupo de referencia en Aragón.
Su tesis doctoral estuvo relacionada con el análisis del proceso motivacional de docentes y estudiantes en las clases de Educación Física, y cómo esos procesos motivacionales se unían con el comportamiento docente.
García Cazorla, zaragozano de 30 años, estudió la importancia de cómo interactúan los docentes en las clases de Educación Física y la influencia que tienen en el bienestar tanto de los estudiantes como de los propios docentes.
"Como docentes tenemos una herramienta increíble a través de nuestro comportamiento docente y todas las estrategias y comportamientos e interacciones que tenemos con nuestro alumnado tienen una influencia directa, no solo en ellos mismos y en su adherencia a la práctica de actividad física o hacia la motivación en las clases, sino también en nuestro propio bienestar personal, satisfacción laboral, rendimiento profesional y en evitar ese agotamiento emocional que tenemos muchas veces en nuestro trabajo", ha explicado.
Este doctor zaragozano acabó su tesis doctoral en enero de 2025 y, tres meses después, tuvo "la suerte", según valora, de poder entrar en la Facultad de Educación de Soria hasta que hace pocos meses recibió "la gran noticia" de que tenía la oportunidad de volver a la Universidad de Zaragoza. Actualmente trabaja en la Facultad de Educación de Teruel dando clase tanto en Magisterio de Primaria e Infantil "y súper agradecido de la oportunidad que he tenido".
REUNIÓN PARA AVANZAR EN EL ACUERDO DE FINANCIACIÓN
La rectora de la Universidad de Zaragoza, Rosa Bolea, y la consejera de Educación Ciencia Universidades, Carmen Susín, han posado con los protagonistas para la tradicional foto en las escaleras externas del Paraninfo.
Susín ha avanzado que han aprovechado el acto la celebración para reunirse con el equipo de la Universidad de Zaragoza y seguir avanzando en el acuerdo de financiación que ha confiado tener cerrado "antes de final de año, con todo lo que conlleva, desde las infraestructuras hasta todos los acuerdos que el Gobierno de Aragón tiene con la Universidad".
Cerca del mediodía, en el hall delParaninfo, se ha formado la comitiva académica y de autoridades que, precedida de los maceros, se ha dirigido a la Sala Paraninfo mientras el coro ha interpretado obras de su repertorio hahasta ho que los componentes de la comitiva han ocupado sus sitios en el estrado.
Los académicos han el recorrido cubiertos con birrete, mientras que los nuevos doctores y doctoras lo llevaban en su mano derecha. El birrete simboliza el casco de Minerva, diosa de la sabiduría, y, su imposición, un reconocimiento a la sapiencia de los doctores.
"Esos birretes que les imponemos a los doctores son en señal de que ya han acabado esa travesía de la tesis doctoral, un trabajo de investigación muy profundo que lleva años", ha destacado la rectora de la Universidad de Zaragoza, Rosa Bolea, que ha presidido la ceremonia.
A su lado, la directora de la Escuela de Doctorado de la Universidad de Zaragoza, Eva Cerezo Bagdasari, quien ha recordado que los nuevos estatutos de la Universidad aprobados el curso pasado reconocen a la Escuela coo un centro más de la Universidad, como una facultad o escuela más: "Se está produciendo todo un cambio y una transformación de la Escuela para modernizarla, para también democratizarla", ha destacado.
"De hecho, ha subrayado, yo soy la primera directora que ha sido elegida democráticamente y también en el nuevo reglamento se abre el paso a que los coordinadores de los programas sean elegidos también democráticamente".
También han estado presentes el subdirector de calidad y la profesora secretaria de la misma, Luis Casaló Ariño y Cristina Sánchez Gimeno. Por su parte, el secretario general, Javier López Sánchez, ha hecho la lectura del juramento de los nuevos doctores.
Para la investidura, los doctores y las doctoras se ordenan por ramas de conocimiento y dentro de ellas por programas de doctorado. Cada uno de ellos ha subido al estrado con el birrete sobre su mano derecha y lo entregado a la rectora, que se lo ha impuesto sobre la cabeza. El decano o director del centro con el que se relaciona el programa de doctorado al que pertenece el nuevo doctor le ha hecho entrega de un diploma.
MÁS DE MEDIO CENTENAR DE PROGRAMAS DE DOCTORADO
La Universidad de Zaragoza oferta 51 programas de doctorado. En el curso 2024-25 se leyeron un total de 252 tesis: 27 de ellas en Artes y Humanidades, 43 en Ciencias, 53 en Ciencias de la Salud, 51 en Ciencias Sociales y Jurídicas y 78 en Ingeniería y Arquitectura. De ellas, 25 recibieron Premio Extraordinario de Doctorado con el siguiente reparto según la rama de conocimiento: 3, 5, 5, 5 y 7, respectivamente.