El OMA ve en instalación para residuos industriales no peligrosos de Teruel una oportunidad de desarrollo socioeconómico

Actualizado 13/10/2009 18:53:14 CET

TERUEL, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Observatorio de Medio Ambiente de Aragón --formado por las organizaciones empresariales CREA y CEPYME Aragón, los sindicatos UGT Aragón y CC.OO. Aragón y el Gobierno de Aragón-- considera que la futura instalación para residuos industriales no peligrosos en la comarca Comunidad de Teruel es una oportunidad de desarrollo socioeconómico.

A su juicio, el Plan de Gestión Integral de Residuos de Aragón (GIRA) es un documento global de planificación, que permite a administraciones y agentes sociales contar con los objetivos, programas de actuación y herramientas necesarios para una gestión respetuosa con el medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Este Plan se elaboró desde una óptica integradora, tras desarrollar un proceso de participación que permitió conocer las percepciones de los distintos sectores afectados en Aragón y sus propuestas. El Plan apuesta por la minimización de los residuos, la reutilización, el reciclado y la sensibilización ambiental, mediante programas horizontales (de prevención y valorización y de control) y programas específicos, uno de ellos para residuos industriales no peligrosos.

ZONIFICACIÓN

El GIRA, atendiendo a criterios de servicio y de proximidad, acercando las infraestructuras de tratamiento a los centros de producción, realizó una zonificación definitiva para los centros de tratamiento de residuos industriales no peligrosos mediante Orden de 31 de mayo de 2006.

Con ella, se divide Aragón en cuatro zonas geográficas, en cada una de las cuales se ubicará un vertedero para residuos no peligrosos. Por tanto, desde la aprobación del GIRA anterior en 2005, y sobre todo tras la orden de mayo de 2006, y de nuevo recogido en la actual planificación GIRA 2008-2015, se es conocedor de que la zona de Teruel contará con una instalación para residuos no peligrosos.

El Observatorio de Medio Ambiente de Aragón defiende un modelo de desarrollo socioeconómico que prime la prevención en la generación de residuos, así como la integración de la gestión de recursos y residuos. Tal como contempla el GIRA, defienden que la gestión de residuos se base en la aplicación de la jerarquía definida en la Estrategia Comunitaria: reducción, reutilización, reciclado, recuperación de energía y eliminación.

Como opción de eliminación, en Aragón no se contempla la posibilidad de la incineración sino que desde el OMA defienden la necesidad de contar con instalaciones donde se gestione de forma ambientalmente adecuada la eliminación de residuos industriales no peligrosos, una vez que las opciones anteriores en la jerarquía ya no son posibles.

De entre las 8 comarcas que se sitúan en la Zona III para la instalación del vertedero de residuos industriales no peligrosos, es la Comunidad de Teruel la que genera una mayor cantidad de este tipo de residuos --30,38% Comunidad de Teruel, 28,60% Gúdar-Javalambre, 28,45% Sierra de Albarracín, 3,47% Maestrazgo, 2,58 % Jiloca, 2,44% Andorra-Sierra de Arcos, 2,34% Campo de Daroca y 1,75% Cuencas Mineras-- y además Teruel es el municipio que concentra cerca de la tercera parte de los residuos de la zona.

"Consideramos que la futura instalación para residuos industriales no peligrosos de Teruel, además de tener que estar ubicada más próxima a los centros de generación de residuos, supone una oportunidad de desarrollo socioeconómico para Teruel, mediante el ahorro de costes de transporte de residuos para las industrias tanto de la ciudad como de las comarcas beneficiadas, así como mediante la inversión y la creación de los puestos de trabajo que supondrán su construcción y explotación", aseveraron.

EVALUACIÓN AMBIENTAL

Asimismo, recordaron que la instalación será sometida a la correspondiente evaluación ambiental, donde además de valorar los posibles impactos ambientales se valoran las diferentes alternativas a esta instalación, desde la alternativa 0 consistente en no realizar la misma a las posibles ubicaciones alternativas y durante la que todas las partes interesadas y toda la ciudadanía podrán conocer en detalle el proyecto y presentar, en su caso, las aportaciones o alegaciones que estime oportunas, con el fin de garantizar una instalación que cuente con las mejores tecnologías y la mayor eficacia y eficiencia.