La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en el cruce del tranvía en Romareda para comprobar las medidas de seguridad - EUROPA PRESS
ZARAGOZA 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
La parada del tranvía en Romareda ha estrenado un vial de acceso peatonal de seguridad en los dos pasos de cebra, con el objetivo de reducir los accidentes al ser un cruce de gran tránsito dado el elevado número de colegios en la zona, el Hospital Miguel Servet y, dentro de un año, la conclusión del estadio de La Romareda, que con una capacidad de 43.000 espectadores, sumará más viandantes.
Cada uno de los pasos peatonales que hasta ahora eran directos entre una acera y otra se han dividido en tres tramos en trayectos marcados y con vallas separadoras paralelas a la traza del tranvía, que obliga a los peatones a cruzar de manera más pausada y haciendo una especie de 'S' antes de llegar a la calzada. De este modo, al hacer el 'zig-zag' en la acera se ralentiza el momento de llegar a la calzada y el peatón tiene más tiempo para prepararse para cruzar.
Los trabajos se han iniciado el pasado mes de mayo y han requerido de varias modificaciones en la infraestructura y cambiar de ubicación varios elementos de la plataforma tranviaria. Además, no se ha actuado al mismo tiempo en los dos pasos de peatones, sino que se ha hecho en dos fases para garantizar siempre una zona de paso para los viandantes y que se desarrollen con las máximas garantías de seguridad.
El presupuesto total de estos trabajos ha sido de 440.000 euros, de los que 140.000 euros lo ha aportado la Sociedad de Economía Mixta (SEM) Los Tranvías de Zaragoza, que se ha centrado en la plataforma de este medio de transporte de alta capacidad, y los otros 300.000 euros el Ayuntamiento de Zaragoza para hacer las obras en la aceras y calzadas.
El motivo de esta actuación en la parada de Romareda obedece a que es una de las tres zonas de mayor tránsito de toda la línea 1, junto con plaza de España y plaza de Aragón. Además, en la de Romareda se han registrado dos accidentes mortales lo que ha motivado rediseñar los accesos para limitar al máximo los riesgos, tanto en el cruce como en los accesos a la propia marquesina del tranvía.
Los trabajos de los pasos peatonales y toda la señalización asociada ya está completada como las balizas que se iluminan al llegar el tranvía y la megafonía que también avisa con un mensaje de precaución. Solo faltan pequeños detalles estéticos como la instalación de los tepes de césped en la propia plataforma, que se llevará a cabo en los próximos días.
"LA SEGURIDAD ES UNA PRIORIDAD"
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, acompañada por la consejera de Movilidad y Medioambiente, Tatiana Gaudes; y la gerente de Los Tranvías de Zaragoza, Ana Moreno, han acudido a la parada de Romareda para comprobar el resultado de los trabajos.
Natalia Chueca ha subrayado que este entorno de Romareda con el cruce del tranvía se ha ejecutado una de las actuaciones "de mayor calado", porque es una zona muy transitado y además "con personas muy vulnerables, enfermos que vienen al hospital, personas mayores y también escolares".
Ha recordado que para el Gobierno de Zaragoza la seguridad vial es "prioritaria" no solo con esta actuación, sino que además hay una concejal delegada de Seguridad Vial, Ruth Bravo, y se cuenta con el Plan Municipal de Seguridad Vial aprobado en 2024, que "nunca antes la ciudad de Zaragoza lo había tenido".
Dicho Plan recoge actuaciones muy amplias y muy variadas que se acometen en la ciudad de Zaragoza con el horizonte de 2030 y con un importe de 20 millones de euros para mejorar la seguridad vial en toda la ciudad, como en los cruces mediante el uso en ocasiones de la Inteligencia Artificial y la tecnología y con distintas campañas en varias oleadas para concienciar a los ciudadanos.
Chueca ha comentado que en otras paradas del tranvía se interviene con la instalación de balizas luminosas y con sonido, pero esta configuración del cruce solo se acomete en la parada de Romareda "por las características tan especiales que tiene este tramo de alta afluencia de personas y sobre todo vulnerables".
"No hay ningún otro tramo dentro de la traza del tranvía que requiera de una intervención de estas características, aunque sí que se están mejorando y se está incrementando las balizas luminosas, se están poniendo el sonido en otros entornos y en otros cruces, especialmente en los que están más cerca de los entornos escolares y de los colegios", ha descrito la alcaldesa.