Actualizado 06/07/2012 21:42 CET

Pastor inaugura el tramo Sabiñánigo-Fiscal de la N-260, que reduce el tiempo de recorrido en 55 minutos

HUESCA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha asistido este viernes a la puesta en servicio del tramo que une las localidades altoaragonesas de Sabiñánigo y Fiscal, que forma parte del Eje Pirenaico (N-260). Esta vía atraviesa la sierra de Canciás y permite unir las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza con la del Alto Gállego sin pasar por el puerto de Cotefablo. La inversión ha sido casi de 145 millones de euros.

Dicho tramo, de 23,3 kilómetros de longitud, reduce el tiempo de recorrido de 70 minutos a algo más de 15. Además, se mejora notablemente la seguridad de los usuarios.

Las obras se integran en la planificación prevista por el Ministerio para la transformación del Eje Pirenaico, de la que se benefician tanto el tráfico de largo recorrido como el de las comarcas anteriormente citadas, fomentando la actividad económica en el Alto Aragón.

El presupuesto invertido en la obra asciende a 138,73 millones de euros, cantidad que sumada al coste de redacción del proyecto, al importe estimado de las expropiaciones y la asistencia técnica para el control y vigilancia de la obra arroja una inversión total de 144,88 millones de euros.

CARACTERÍSTICAS

El trazado se desarrolla íntegramente en la provincia de Huesca, atravesando los términos municipales de Sabiñánigo, Yebra de Basa y Fiscal. Se ha construido una carretera convencional en su mayor parte de nuevo trazado, con dos carriles --uno para cada sentido-- de 3,50 metros de anchura y arcenes de un metro. Además, en los tramos de rampas pronunciadas, que suponen aproximadamente el 60 por ciento de la longitud del tramo, existe un carril adicional para vehículos lentos.

La carretera comienza en el cruce con la futura A-23 en Sabiñánigo y finaliza en las proximidades de Fiscal, donde cruza el río Ara con un puente y conecta con la actual N-260. Se han proyectado siete intersecciones a nivel para el acceso a los núcleos urbanos de su entorno.

En el conjunto del trazado se han construido tres puentes de 15 metros de luz sobre los barrancos de Osán, Gabardué y Santa Orosia; cinco viaductos entre 91 y 263 metros de longitud con altura de pilas hasta de 60 metros y, por último, el puente sobre el río Ara de 81 metros de longitud.

Además se han erigido cuatro marcos de dimensiones cinco por cuatro metros para cruce inferior de caminos y 84 obras de drenaje transversal para el paso de las aguas de los cauces interceptados por la carretera.

TÚNELES

Se han construido dos túneles. El más importante es el de Pedralba con 2.625 metros de longitud y una anchura de 12,10 metros que permite albergar tres carriles. Se le ha dotado de las medidas de seguridad previstas en el Real Decreto sobre requisitos mínimos de seguridad en los túneles de carreteras del Estado.

Entre estas medidas destacan la iluminación, la ventilación y el sistema de extracción de humos, los nichos de seguridad, ubicados cada 150 metros y dotados de poste de alertas SOS, extintores, ventilación sanitaria e hidrantes y apartaderos cada 800 metros.

También hay una galería de evacuación paralela al túnel con una sección de 4,5 por 4,5 metros, conectada al túnel mediante galerías de escape cada 300 metros, en las que se ubica un refugio con postes SOS, megafonía, cámaras de TV y ventilación sanitaria.

Además cuenta con un sistema de comunicación con el centro de control del túnel de Monrepós, desde donde se controlan las instalaciones. Si se pierde la señal en Monrepós actuará un centro secundario en la boca del túnel.

También se ha ejecutado el túnel de Berroy, de 168 metros de longitud. Su sección tiene una anchura de 14 metros que permite albergar tres carriles de ancho normal de 3,50 metros, estando dotado de iluminación.

Dada la ubicación de la obra, en zona pirenaica, y en cumplimiento de la Declaración de Impacto Ambiental, se ha cuidado la integración ambiental de la obra mediante la adopción de medidas preventivas y correctivas.

Destacan la revegetación de taludes de terraplenes y desmontes mediante tierra vegetal, hidrosiembra y plantaciones, la disposición de pantallas fonoabsorbentes en las zonas muy próximas a núcleos urbanos y la colocación de una valla de cerramiento a lo largo del trazado en aquellas zonas en que potencialmente pueda acceder la fauna terrestre a la vía. El presupuesto invertido en estas medidas asciende a 10.854.243,84 euros.