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El catedrático emérito de Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola. - EUROPA PRESS
ZARAGOZA, 5 May. (EUROPA PRESS) -
El catedrático emérito de Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza (Unizar), Juan José Badiola, ha advertido este martes de que el hantavirus es un virus "peligroso", con una gran letalidad en los casos más graves, pero ha descartado, en principio, el riesgo de una posible pandemia: "Eso no se ve, yo no lo veo de una manera directa ni muchísimo menos".
Así lo ha trasladado Badiola en declaraciones a Europa Press, en un momento en el que crece la preocupación por el crucero de lujo afectado por este virus, que ha causado ya la muerte de tres personas. El buque salió de Ushuaia (Argentina) el pasado 20 de marzo, se encuentra actualmente fondeando en Cabo Verde y su destino final era Canarias, aunque España todavía no ha aceptado la escala, a la espera de conocer los datos epidemiológicos procedentes del país africano.
El profesor ha explicado, en primer lugar, que no se trata de un único virus, sino un conjunto de virus de la familia 'antaviride' y los 'bunyavirus', que son ya "bien conocidos" por su alta capacidad de infección y de mutación.
Badiola ha subrayado que, antes del incidente del barco, "este es un virus que la Organización Mundial de la Salud lo tenía en la diana" y "ya se sabía que hay que tener cuidado". Este, en concreto, se descubrió en Corea del Sur --lleva su nombre por el río Hantan-- y se han producido brotes en diversos lugares, principalmente Estados Unidos, el cono sur --Argentina o Chile-- o países asiáticos como Taiwán.
NOVEDAD: TRANSMISIÓN ENTRE PERSONAS
Lo que sí que es novedoso del caso de este crucero, ha continuado, es que esta variante, denominada "variante de los Andes" al estar radicada fundamentalmente en Chile y Argentina, lugar desde donde zarpó el barco, tiene una propiedad poco frecuente y es que no se descarta la transmisión persona a persona, que cree que es lo que ha pasado en el 'ferry'.
"Yo creo que lo que ha ocurrido, pero puedo estar equivocado evidentemente, es que una persona, en una excursión que se hiciera a través de visitar un cierto lugar, parece ser que había bastantes roedores allí, pudiera haber tomado contacto con el virus, se hubiera infectado, regresara al barco", ha considerado, lo que ha generado posteriormente los casos y ha agravado la situación, dado que el periodo de incubación de este virus puede llegar a las tres o cuatro semanas, con lo que los contagios se han producido ya en alta mar.
El virus se transmite a través de las heces, la orina o la saliva de algunos roedores, sobre todo determinadas especies de ratones y de ratas, lo que provoca el contagio de las personas a través de aerosoles en zonas en las que hay una cierta concentración de estos 'detritus', "algo similar a lo que ocurría en el covid".
PUEDE LLEGAR A SER GRAVE
Ha indicado que el hantavirus produce inicialmente una enfermedad son síntomas similares a una gripe, con fiebre, malestar o dolores musculares, pero "el problema es que puede evolucionar a desarrollarse dos síndromes que son muy preocupantes": el cardiopulmonar y el hemorrágico y febril, que va acompañado de una lesión renal. "Los dos pueden producir una enfermedad grave que conduzca a la muerte", ha avisado, con letalidades de hasta el 38% según datos del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos. Esto dependerá del estado de salud e inmunitario del individuo y también será importante cómo se haya producido la transmisión.
Por tanto, los pacientes dependen de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), ya que los que padecen el síndrome respiratorio desarrollan un encharcamiento del pulmón y no pueden respirar y, en el otro caso, se generan "una grave lesión vascular, múltiples hemorragias internas o la aparición de un fallo renal", con lo que se precisa una hemodiálisis para salvar la vida.
Esta gravedad es la que ha provocado que tres de los pasajeros hayan muerto en alta mar, ya que no han tenido acceso a una UCI y, precisamente, uno de los infectados ha sido el médico del barco, con lo que han quedado sin asistencia sanitaria.
EL AISLAMIENTO DE LOS PASAJEROS, IMPRESCINDIBLE
Badiola ha sostenido que sería "una buena noticia" que el barco hiciera escala en Canarias "porque los pobres están en este momento enclaustrados, están confinados en sus camarotes y yo creo que con una sensación de una enorme desazón, de una enorme preocupación porque no saben qué va a ser de ellos".
En ese caso, ha avanzado que las autoridades sanitarias canarias mantendrán "necesariamente" el aislamiento de los pasajeros, ya que incluso los que aparentemente están sanos no se sabe si pueden estar infectados, dado el largo periodo de incubación, que es muy variable y puede llegar hasta las nueve semanas en algunos casos. Otra opción sería habilitar alguna instalación especial para alojarlos, pero "eso ya es una decisión gubernamental", que debería establecer los protocolos oportunos.
El catedrático emérito ha insistido en que la forma de proteger a la población canaria, en el caso de que el buque atracara en las islas, es evitar el contacto entre pasajeros y el resto de la población, que sería "una irresponsabilidad absoluta".
En ese caso, el experto en enfermedades transmisibles ha destacado que, de atracar en Las Palmas de Gran Canaria o en Santa Cruz de Tenerife, los afectados podrán tener la "tranquilidad" de que cerca van a tener "un hospital que está bien dotado", al contrario que en medio del océano Atlántico, donde "la posibilidad de tener acceso a los cuidados médicos era muy remota".
Mientras tanto, lo que se debe hacer es lo que han determinado las autoridades del crucero, que es confinar a los pasajeros en sus camarotes y que no puedan compartir ningún espacio común como "la única manera de romper la cadena de transmisión".
"Esas personas tienen que seguir confinadas. Ya sé que es desagradable para ellos, pero no tienen más remedio que ser confinadas hasta que las autoridades sanitarias del Gobierno de Canarias determinen que ya el riesgo ha concluido", ha dejado claro.