La Fundación Amasol impulsa varios de los programas contra la vulnerabilidad y el riesgo de exclusión de hogares monoparentales. - GOBIERNO DE ARAGÓN
ZARAGOZA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón, Carmen Susín, ha anunciado este miércoles que los perceptores de la Prestación Aragonesa Complementaria del Ingreso Mínimo Vital (conocida por sus siglas, PACIMV) y de los complementos de pensiones no contributivas de pensión e invalidez van a ver actualizada la cuantía mínima garantizada hasta los 700 euros. El aumento se aplicará de forma retroactiva a 1 de enero y supone un aumento de casi un 13% respecto a 2024.
Susín ha hecho este anuncio durante una visita a una de las sedes de la Fundación Amasol este miércoles en Zaragoza. "Hay casi 5.000 familias que además reciben ese complemento de ayuda familiar por hijos y este año se va a actualizar en casi un 13% porque además, a partir del 1 de enero, el IVA de la energía vuelve al 21%, el IVA de los alimentos vuelve al 10% o al 21% y eso va a tener una clara repercusión sobre las familias más vulnerables".
La prestación aragonesa complementaria al Ingreso Mínimo Vital quedará en torno a 700 euros, ahora mismo estaba en 621 euros. "Una subida importante, asumimos la subida del IMV a nivel nacional más la subida del IPC porque entendemos que, además las familias vulnerables este año van a tener especiales problemas por toda esa subida de precios al eliminarse las reducciones del IVA".
La revalorización de la prestación aragonesa complementaria del Ingreso Mínimo Vital que ha ratificado la consejera de Bienestar Social y Familia va a impactar, con datos a 31 de diciembre de 2024, a 4.783 aragoneses que están cobrando la PACIMV en sus dos modalidades y otros 7.051 titulares de pensiones no contributivas; en total, la medida va a llegar a 11.834 personas.
De acuerdo con los datos históricos recopilados por el IASS la evolución de la cuantía garantizada en esta prestación desde 2022, momento en el que se cobraban 540 euros, ha sido ascendente: en 2023 subió un 8,52% hasta los 586 euros, después un 5,97% en 2024 hasta los 621 euros y la subida ejecutada en 2025 para llegar a los 700 euros es de un 12,72%.
Esta actualización de la cuantía contempla por un lado el IPC interanual de diciembre (2,8%) y por otro permite mejorar el incremento del 9% aprobado en el Real Decreto-Ley 1/2025, de 28 de enero, para la cuantía de las pensiones no contributivas de la Seguridad Social, incluido el IMV.
El aumento se va a instrumentalizar a través de un Decreto-Ley del Gobierno de Aragón, cuya elaboración ha sido encomendada al IASS y para el que la consejera firmó la orden de inicio el pasado 20 de febrero. En él se determinará el importe de la PACIMV y de los complementos de las pensiones no contributivas (PNC) de jubilación e invalidez para el año 2025.
La norma prevé el carácter retroactivo de la actualización, de modo que los perceptores recibirán su prestación con el nuevo importe desde el pasado 1 de enero de 2025.
Esta prestación subsidiaria del Ingreso Mínimo Vital tiene dos vertientes: por un lado, cubrir supuestos no previstos en el IMV y también sirve para complementar la cuantía que se percibe por IMV.
La PACIMV llega a unidades de convivencia que no cumplen requisitos para el acceso al Ingreso Mínimo Vital y también existe el complemento económico para titulares del mismo. Los perceptores de cualquiera de las dos pueden optar a un incremento de la cuantía para el mantenimiento de los gastos de vivienda habitual, acreditando un contrato de alquiler debidamente registrado y en vigor o bien la amortización de préstamos por adquisición de sus viviendas.
AMASOL
La consejera Carmen Susín ha podido conocer, acompañada de la presidenta de Amasol, Patricia Durán, el funcionamiento de varios de los programas que impulsa la entidad contra la vulnerabilidad y el riesgo de exclusión de hogares monoparentales.
La titular de Bienestar Social y Familia ha expuesto que "muchas veces hemos interiorizado esa frase de que la pobreza tiene cara de mujer y, en nuestra sociedad también tiene cara de mujer porque el incremento de rupturas familiares hace precisamente que las familias se vuelvan más vulnerables por la falta de esos dos sustentadores".
Desde el Gobierno de Aragón, "apoyamos estos proyectos que además constituyen un apoyo integral, no solo un itinerario de formación, no solo una ayuda o un apoyo social, sino también ese apoyo de conciliación que muchas madres solas no tienen y que necesitan, tanto para seguir formándose, como para incorporarse al mercado laboral y poder estar y disfrutar de sus hijos fuera del horario laboral".
La presidencia de Amasol ha incidido en que la familia monoparental es "el modelo familiar mayormente expuesto a la pobreza y la exclusión". La Fundación cumple ahora 25 año de existencia.
En Amasol atienden "a familias que acceden a la monoparentalidad de forma sobrevenida, es decir, por separación o divorcio. Se trata de mujeres en la mayoría de los casos que tienen la guardia y custodia de sus hijos menores y están a cargo de ellos. Esto también tiene una implicación porque en el año pasado subieron también las separaciones y los divorcios se dispararon".
"Las familias monoparentales constituyen el 11% del total de las familias a nivel nacional a día de hoy, pero lo cierto es que es el modelo familiar mayormente expuesto a la pobreza y a la exclusión. Esto tiene que ver con la feminización del modelo porque más del 80% de las familias monoparentales están encabezadas por una mujer y tiene que ver con las dificultades de conciliación, es decir, en la mayoría de casos las familias tienen que organizar sus tiempos personales, laborales y familiares en función de los tiempos de los hijos y, entonces esto hace que en muchos casos accedan a empleos precarios o ni tan siquiera puedan acceder al empleo y esto es un círculo que va generando pobreza y exclusión".
Dentro de las tipologías de hogares, aquéllos que presentan una situación de monoparentalidad suponen un 11% del total nacional y están entre los más empobrecidos: en Aragón 8 de cada 10 de estas familias están encabezadas por mujeres y su riesgo de exclusión social es del 50,3%, muy superior a la media del resto de unidades familiares, según el avance de resultados del XV Informe sobre el estado de la pobreza.