El campus de la Universidad de Zaragoza refuerza el autoconsumo y la producción fotovoltaica de la Universidad alcanzó en 2025 unos 934.000 kWh, alrededor del 5 % de su consumo eléctrico, cifra que se incrementará en 2026. - UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA
ZARAGOZA 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Universidad de Zaragoza mantendrá cerradas, con carácter general, sus instalaciones entre el 3 y el 14 de agosto, ambos inclusive, dentro de las medidas de racionalización del gasto público, gestión eficiente de los recursos que desarrolla durante los periodos de menor actividad académica además de centralizar durante este tiempo las tareas de mantenimiento de las instalaciones que requieren la desactivación de los sistemas. El cierre estival prevé evitar el consumo de 1,5 millones de GWh, con un ahorro económico estimado superior a 350.000 euros.
Durante estas dos semanas permanecerán operativos únicamente los servicios, instalaciones y equipos que resulten esenciales, así como aquellos vinculados a la seguridad, la investigación o la conservación de materiales que no puedan ser desconectados. La medida adquiere una especial relevancia en un contexto climático caracterizado por temperaturas cada vez más elevadas y episodios de calor más prolongados.
Según el informe sobre el estado del clima publicado por la Agencia Estatal de Meteorología, 2025 fue el tercer año más cálido registrado en España desde 1961, empatado con 2024. La temperatura media se situó 1,1°C por encima del promedio del periodo 1991-2020 y, durante aproximadamente uno de cada tres días del verano, España se encontró bajo una situación de ola de calor.
EL CALOR AUMENTA LAS NECESIDADES DE REFRIGERACIÓN
La prolongación de las temperaturas elevadas, especialmente cuando se mantienen durante varias horas consecutivas y también durante la noche, aumenta la demanda energética de los edificios. Los sistemas de climatización deben comenzar a funcionar antes, trabajar durante más tiempo y hacer frente a unas condiciones exteriores más exigentes para mantener unas condiciones interiores adecuadas, haciendo trabajar a los sistemas de refrigeración a su máxima carga.
Este fenómeno está modificando progresivamente el perfil energético de la Universidad. En los seis primeros meses de 2026, el consumo eléctrico acumulado de sus instalaciones ha aumentado en 229.093 kWh, un 1,9% más que durante el mismo periodo de 2025, acumulado a un incremento del 9% que se soportó ya en 2025 respecto al año anterior.
La variación de las condiciones meteorológicas con una distribución irregular de las lluvias, las olas de calor/frío, hacen que los sistemas de climatización deban estar conectados durante más tiempo. En estos días, las olas de calor no solo generan un aumento del consumo por el uso de aire acondicionado, refrigeración y ventilación. También tensionan el conjunto del sistema eléctrico, reduciendo la disponibilidad de determinadas tecnologías de generación en el mercado español, lo que contribuye a una mayor volatilidad de los precios.
COMPRA CONJUNTA
Frente a este escenario, la Universidad de Zaragoza combina las medidas de ahorro y eficiencia energética con una estrategia avanzada de contratación de los suministros. La institución participa en la compra conjunta de electricidad y gas natural con otras universidades públicas españolas.
La agregación de los consumos permite aumentar la capacidad de negociación, compartir conocimientos técnicos y económicos y acceder al mercado energético en mejores condiciones que mediante una contratación individual.
Los contratos contemplan, además, la posibilidad de realizar cierres progresivos de precios de la electricidad y del gas en los mercados de futuros. De este modo, la Universidad puede asegurar anticipadamente el precio de una parte de la energía que consumirá durante meses o años posteriores. Esta herramienta permite reducir la incertidumbre presupuestaria y limitar la exposición a subidas repentinas.
La contratación escalonada permite diversificar los momentos de compra y combinar precios previamente cerrados con otros vinculados al mercado, evitando que todo el consumo dependa de una única fecha o de la evolución diaria de los precios.
Desde la sección de energía y medio ambiente de la Universidad se identifican los mercados diarios de electricidad y gas --OMIE y MIBGAS-- y los mercados de futuros como OMIP y los productos vinculados al gas natural, dentro de una estrategia conjunta de universidades que integra la gestión técnica e instrumentos de planificación económica.
LA PRODUCCIÓN SOLAR
Siguiendo las directrices marcadas por le Comisión europea, desde la universidad se apuesta por una producción de electricidad renovable en los propios campus. Las instalaciones fotovoltaicas resultan particularmente importantes durante el verano, ya que su producción se concentra en las horas centrales del día, cuando también suelen aumentar la radiación solar, la temperatura exterior y la demanda de refrigeración.
Esta coincidencia permite consumir directamente en los edificios una parte de la electricidad generada, reducir la energía adquirida de la red y limitar la exposición a las horas de precios elevados. En 2025, las instalaciones solares de la Universidad produjeron aproximadamente 933.760 kWh, equivalentes a cerca del 5% del consumo eléctrico anual de la institución.
Las plantas se distribuyen entre edificios de los campus de Zaragoza, Huesca y Teruel, como las facultades de Educación de Zaragoza, el edificio Betancourt en la EINA, el Hospital Veterinario, el edificio Lorenzo Normante de la Facultad de Economía y Empresa, las escuelas politécnicas de Huesca y Teruel, la Facultad de Bellas Artes, el pabellón del Servicio de Actividades Deportivas, el Colegio Mayor Pablo Serrano y la mayor instalación fotovoltaica de la universidad en la cubierta de la Facultad de Medicina de Zaragoza.
Esta última permitirá incrementar la cifra de producción de energía este 2026, ya que entro en funcionamiento en julio de 2025. La Universidad continúa ampliando esta capacidad.
Entre las actuaciones previstas figuran nuevas instalaciones fotovoltaicas en los edificios de Matemáticas, Geológicas e Interfacultades, que incrementarán la producción renovable y reforzarán el autoconsumo en el Campus San Francisco.
La experiencia del edificio de Medicina muestra además la complementariedad entre generación solar y electrificación de la climatización. La producción fotovoltaica que podría convertirse en excedente durante el verano puede ser aprovechada por sistemas de climatización eléctricos, reduciendo simultáneamente el uso de combustibles fósiles y la energía adquirida del exterior, siguiendo así la hoja de ruta de la descarbonización marcada por la Unión Europea.
ESTRATEGIA ENERGÉTICA INTEGRAL
El cierre estival constituye, por tanto, una medida dentro de una estrategia más amplia que combina: la adecuación de horarios y condiciones de funcionamiento de la climatización; la monitorización de los consumos de los edificios; la mejora de la eficiencia de instalaciones y envolventes; la compra conjunta de electricidad y gas; el cierre escalonado de precios en los mercados de futuros; la producción fotovoltaica y el autoconsumo y la progresiva electrificación y descarbonización de los sistemas térmicos.
En 2025, la Universidad consumió 23,62 millones de kWh de electricidad y 19,01 millones de kWh de gas natural. Aunque su consumo eléctrico presentaba una reducción aproximada del 10% respecto a 2016, el coste de los suministros continuaba condicionado por la evolución y volatilidad de los mercados energéticos.