ZARAGOZA 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
Una gran exposición del genial y mítico artista, Salvador Dalí (1904-1989), podrá contemplarse en Zaragoza, en el Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja (San Ignacio de Loyola, 16) desde el próximo 23 de febrero y hasta el 16 de abril. La muestra se compone de cerca de 140 piezas, realizadas, aproximadamente, entre 1915 y 1981, periodo que abarca la totalidad de su trayectoria artística.
Todas las obras proceden de colecciones particulares, especialmente del coleccionista francés Robert Descharnes. Se muestran quince pinturas, veinticinco dibujos, veintitrés esculturas y más de setenta grabados, además de un libro ilustrado por Dalí, fechado en 1975, y de medio centenar de fotografías con escenas de la vida del genio.
La comisaria de la exposición es Martine Soria que ha contado con la colaboración de Robert Descarnes, especialista en la figura y la obra de Salvador Dalí. Ambos han realizado una rigurosa selección de piezas con el objetivo de ofrecer al espectador una visión de conjunto de la intensa y multidisciplinar labor de Dalí como artista plástico.
Representante estelar del surrealismo, Salvador Dalí fue pintor, dibujante, escritor, poeta, escultor, dramaturgo, grabador, escenógrafo, orfebre, cineasta y una de las personalidades más significativas y provocadoras del arte del siglo XX. La obra de Dalí representa más de sesenta años de actividad artística bajo formas diversas que a menudo se solapan, se recortan, se acumulan.
Para la Obra Social y Cultural de Ibercaja es un motivo de satisfacción traer a Zaragoza esta muestra de uno de los referentes artísticos del pasado siglo a nivel mundial. El Centro de Exposiciones y Congresos de Ibercaja ya ha acogido en alguna ocasión piezas de Salvador Dalí, como parte de exposiciones colectivas sobre arte contemporáneo, pero esta es la primera vez que la entidad acoge una exposición individual de este gran creador universal.
La exposición "Dalí" abre en Zaragoza una itinerancia que le llevará en los próximos meses a diversas ciudades españolas de la mano de otras Cajas de Ahorros.
La muestra se podrá contemplar de lunes a viernes, de 18,00 a 21,00 horas; los sábados, de 11,00 a 14,00 y de 18,00 a 21,00 horas, y los domingos y festivos, de 11,00 a 14,00 horas.
DIVERSIDAD DE TÉCNICAS
Con la intención de ofrecer al espectador una visión de conjunto de la obra de Salvador Dalí desde sus inicios hasta el final de su carrera, la muestra reúne cerca de 140 piezas, entre pinturas, dibujos, esculturas y grabados, creadas entre 1915 (fecha aproximada) y 1981.
Los quince óleos que se incluyen en la muestra están realizados sobre lienzo, cartón, tabla y madera, y creados entre los años 1915 y 1974, desde su infancia hasta su madurez. El pequeño cuadro "Paisaje de Cadaqués desde la terraza de la casa familiar", realizado alrededor de 1915 (en el cuadro no figura la fecha), cuando el artista era todavía un niño, es la pieza más antigua de la exposición.
El visitante podrá contemplar también veinticinco dibujos, realizados con las más variadas técnicas: gouache, tinta china, lápiz, carboncillo y aguada sobre diversos soportes. Las veintitrés esculturas que integran la exposición están realizadas entre 1955 y 1981; son piezas creadas en bronce patinado y cera fundición roja. La escultura de bronce "El Minotauro", de 1981, es una de las obras más recientes que presenta la muestra.
Más de setenta estampas grabadas, componen la tercera parte de la exposición; aquí se incluyen las 43 ilustraciones para los Cantos de Maldoror de Lautéamont (Isidore Ducasse 1846-1870) realizadas en 1934. El libro "Todo Dalí en un rostro" de 1975 y una colección de medio centenar de fotografías en blanco y negro y en color, tomadas entre 1954 a 1983 completan la exposición. Las fotografías recogen escenas de la vida de Salvador Dalí, muchas de ellas en Port Lligat (Gerona), donde residía varios meses al año, y en otros puntos de la costa Brava.
EL UNIVERSO DE DALÍ
"Prodigioso escenógrafo de sí mismo, ---escribe Martine Soria-- pintor en el que la frontera entre sinceridad y simulación, entre persona y personaje, siempre ha sido difícil de trazar, la obra de Salvador Dalí, inmensa y prolífica está considerada como una de las más audaces y consumadas de toda la pintura surrealista".
Su genialidad se expresó en otros ámbitos además de la pintura, además de decorados y trajes para teatro. El punto en común de todas estas expresiones, fue su famoso método que calificó como "paranoico-crítico", que él mismo definía como "método espontáneo de conocimiento irracional basado en la objetivación crítica sistemática de asociaciones e interpretaciones de fenómenos delirantes".
En los años treinta, André Breton subrayaba su poder de creación. Dalí --escribía-- supo dotar "al surrealismo de un instrumento de primerísimo orden, en este caso, el método paranoico-crítico, y enseguida demostró que era capaz de aplicarlo a la pintura, a la poesía, al cine, a la fabricación de objetos surrealistas típicos, a la moda, a la escultura, a la historia del arte e incluso, llegado el caso, a cualquier especie de exégesis".
Provocador y brillante, Dalí reproduce sus visiones en sus pinturas, comparte con el público sus obsesiones, sus invenciones oníricas. "La diferencia entre los surrealistas y yo --decía-- es que ¡yo soy surrealista!. Y lo demostró consagrando sus delirios estéticos a los estudios más sorprendentes de su época, desde los trabajos sobre la óptica y la imagen estereoscópica hasta las obras de los maestros del Pop-Art, el Op-Art e incluso del Arte Minimalista. "Porque la obra de Dalí es, ante todo, --afirma Robert Descarnes, colaborador en la muestra y propietario de gran parte de las piezas --el fruto de la inteligencia y el conocimiento".