Muro de San Lorenzo, en Gijón el 2 de mayo, primer día que se permite hacer deporte y pasear en el estado de alarma - EUROPA PRESS - Archivo
GIJÓN, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El concejal de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Gijón, Aurelio Martín (IU-IAS), ha anunciado este miércoles que en el paseo del Muro se pasará el carril-bici del lado derecho al izquierdo, es decir, en el sentido al Piles.
Este cambio se aplicará en unos diez o 15 días y el nuevo carril-bici será exclusivo para bicis y patinetes --de uso en ambos sentidos--, y totalmente separado de la zona peatonal, quedando el sentido hacia el Ayuntamiento, los dos carriles cortados al tráfico, solo para peatones.
Se quiere, además, pintar esta zona para que sea homogénea con el Muro y se instalará mobiliario urbano. Así se ha anunciado en rueda de prensa en la que han participado tanto Martín como el concejal de Mantenimiento y Obras Públicas, Olmo Ron.
Martín ha señalado que inicialmente, cuando se cerraron a tráfico los dos viales del Muro en sentido al Ayuntamiento, fue objeto de conflicto el convivir peatones, bicis y patinetes, y de ahí que se haya adoptado esta medida.
En el caso del carril-bici de Mariano Pola, este se sacará de Poniente, a su paso por los 'edificios barco'. Irá un carril recto por Mariano Pola, desde la altura del parking por la parte más pegada a la acera respecto a los antiguos astilleros y que será un carril-bici segregado.
Esa calle quedará peatonalizada hasta la rotonda de Mariano Pola, que distribuye la circulación hacia los barrios de Moreda y El Natahoyo, con un nuevo carril-bici que sustituirá al del carril-acera, aunque habrá acceso para residentes y garajes. También se cambiará el sentido de la circulación. Unas medidas que esperan que a finales de mes estén funcionando.
Asimismo, se creará un corredor peatonal que comunicará la zona de Begoña con la Plazuela de San Miguel y la playa de San Lorenzo, a través de la peatonalización de las calles Ruiz Gómez y Caridad. Se busca con ello garantizar un tránsito peatonal seguro.
Además, gran parte de los aparcamientos que se pierdan por la peatonzalización de estas calles, se recuperarán en las calles Eladio Carreño, donde ya están habilitados, y Marqués de Casa Valdés.
Por otro lado, desde el Gobierno se va a hacer una apuesta por pacificar los accesos a los centros escolares de la ciudad, bien mediante peatonalizaciones, como en la calle Caridad, o de la eliminación de alguna plaza de aparcamiento.
CAMINOS ESCOLARES SEGUROS
Estas actuaciones abarcarán a todos los centros escolares de Gijón aunque, algunas de ellas, podrían acometerse únicamente durante las épocas lectivas, recuperando el tráfico fuera de estos períodos. Unido a ello, pero ya solo dirigido a seis colegios, hay un proyecto piloto de caminos escolares seguros.
Desde la Concejalía de Obras Públicas se está trabajando también en un estudio que permita identificar las aceras de la ciudad que no permitan, por sus dimensiones, mantener la distancia social de seguridad exigida, para poder actuar sobre ellas.
Dos de las calles en las que se actuará son la calle Munuza, donde se eliminará un carril de circulación, y en el tramo de la calle San Bernardo comprendido entre la avenida de la costa y la calle Covadonga.
Sobre la calle Munuza, Martín lo ha ligado a la peatonalización de parte del Muro, una medida que se está valorando si hacerla permanente. Debido a esta peatonalización, según el edil, está disminuyendo mucho el tráfico en la calle Munuza, donde las aceras son muy estrechas y el objetivo sería ensancharlas.
El concejal, asimismo, ha apuntado que calculan que más del 80 por ciento del trafico está reincorporado en Gijón, sin que haya ninguna incidencia reseñable, aunque ha advertido de que hay que añadir en septiembre u octubre el transporte escolar, "que no es un tema menor", ha asegurado.
Con todo, ha opinado que se trata de medidas de movilidad táctica, de coste bajo y reversibles, aunque algunas puedan llegar a hacerse permanentes, algo que valorarán al final del verano.