El secretario general de la asociación que agrupa a las empresas de transporte, logística, aparcamientos y otras actividades afines en Asturias (Asetra), Javier Cruz. - ASETRA
OVIEDO, 26 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de la asociación que agrupa a las empresas de transporte, logística, aparcamientos y otras actividades afines en Asturias (Asetra), Javier Cruz, afirma que el transporte necesita y busca profesionales en la comunidad autónoma. En esta entrevista, Cruz repasa la situación de uno de los sectores de actividad radiografiados este año por el Servicio Público de Empleo del Principado (Sepepa).
El sector también aparece en la campaña publicitaria 'Funciona gracias a mí'. Con ella, el Sepepa llamar la atención sobre actividades y oficios donde quedan puestos sin cubrir porque las necesidades de personal de las empresas superan el ritmo de incorporación de nuevos trabajadores.
-¿Cómo describiría la situación actual de su sector en Asturias? El transporte es el motor indispensable que mantiene en marcha la economía asturiana. Estamos en plena transformación hacia la sostenibilidad y la digitalización, aunque nuestra situación está marcada por una paradoja: tenemos una alta demanda de servicios y una gran capacidad de crecimiento, pero nos enfrentamos al reto urgente del relevo generacional de nuestros profesionales.
-¿Ofrece buenas perspectivas de futuro? Absolutamente. Mientras haya consumo y producción, habrá transporte. A diferencia de sectores que dependen de modas o burbujas, el transporte ofrece una estabilidad laboral difícil de encontrar en otros sitios. En la actualidad, movemos más del 95% de las mercancías terrestres en España y Asturias. Quien apueste por este sector está apostando por la columna vertebral de la economía real.
-¿Hay puestos de trabajo sin cubrir? Sí, y es una cifra preocupante para el sector, pero a la vez una oportunidad de oro para quien busque empleo. La cifra es contundente: estimamos que en Asturias faltan hoy mismo unos 600 conductores profesionales. Es una situación paradójica y dolorosa, porque tenemos empresas con camiones parados en sus bases simplemente porque no hay manos para moverlos, mientras hay gente buscando empleo estable. El transporte es una oportunidad laboral inmediata.
-¿Qué tipos de oficio garantizan la inserción laboral en su sector? El conductor profesional es, sin duda, la necesidad más visible y urgente, con una inserción del 100%. No obstante, la creciente complejidad burocrática y tecnológica del sector ha generado también una fuerte demanda de perfiles técnicos, como jefes de tráfico o gestores de almacén. Aun así, la carencia más apremiante sigue estando al volante: la inserción de un conductor profesional es inmediata. La práctica totalidad de las empresas asturianas tiene vacantes activas.
-¿Qué formación le recomendaría a una persona interesada en comenzar una carrera en su sector? Para los conductores, la base innegociable es el permiso C o C+E y el CAP. Sin embargo, soy consciente de que esto supone una inversión inicial. Con el objetivo de facilitar el acceso al sector, en Asetra contamos con nuestra propia autoescuela y centro de formación, lo que nos permite ofrecer estos cursos a precios muy competitivos, eliminando barreras económicas. Además, formarse en la casa de los transportistas tiene un valor añadido único: la posibilidad real de inserción laboral, ya que conectamos directamente a nuestros alumnos con las necesidades de contratación de nuestras empresas asociadas.
-¿Hasta dónde puede conducir una carrera con el paso de los años? El recorrido es tan amplio como uno quiera, pero permítame empezar poniendo en valor la propia profesión. Ser conductor profesional no es un paso intermedio, es una carrera en sí misma, digna, estable y cada vez más tecnificada. Un conductor con experiencia es un activo insustituible. Jubilarse al volante es sinónimo de una vida laboral de éxito. Dicho esto, el sector no tiene techo. Esa experiencia en la carretera es el mejor máster para quien decida dar el salto a la gestión de tráfico o logística.
-¿Por qué es importante su sector? ¿Qué aporta al funcionamiento de la sociedad y la economía? El lema de esta campaña, 'Funciona gracias a mí', cobra su sentido más literal en nuestro sector. Los datos son incontestables: mientras el ferrocarril mueve apenas el 4% de la carga terrestre, el camión asume el 96% restante. La realidad es que, si el transporte se detiene, la sociedad también: Asturias no aguantaría ni 24 horas abastecida. Somos las venas por las que circula la economía. Desde Asetra defendemos que el transporte de mercancías es un servicio estratégico que garantiza que la sanidad, la alimentación y la industria funcionen cada mañana. Nos gustaría que esa condición de sector esencial sea reconocida a diario por la Administración y la sociedad, y no solo cuando surgen crisis extremas.
-¿Ofrece oportunidades para todo el mundo? ¿Pueden las mujeres, los jóvenes o los parados de larga duración incorporarse con facilidad? Sí. El transporte moderno no entiende de géneros, sino de profesionalidad. La tecnología es una gran herramienta para la igualdad: los vehículos actuales son pura ingeniería y su manejo requiere pericia técnica, no fuerza física, derribando así las antiguas barreras de acceso. Y para los jóvenes y desempleados, mi mensaje es claro: somos la vía más rápida y segura para acceder a una estabilidad real.
-¿Qué cambios se han hecho en los últimos tiempos (ya sean en los salarios o en las condiciones laborales y de jornada) para hacer más atractivo su sector o mejorar la conciliación laboral y familiar? Desde Asetra, como organización que forma parte de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), hemos logrado recientemente una reivindicación histórica: la prohibición por ley de que el conductor realice la carga y descarga. Esto ha supuesto un antes y un después en la dignificación de la profesión. Hemos delimitado claramente sus funciones para poner el foco en lo que aporta valor real: la pericia al volante y la seguridad de la mercancía. Hoy, el conductor es un técnico especialista, no mano de obra para todo. Además, en cuanto a la conciliación, la optimización logística actual permite diseñar cada vez más rutas de cercanía y relevos, facilitando que el conductor duerma más a menudo en casa.
-¿Por qué cree que las empresas no acaban de encontrar los trabajadores que necesitan? Principalmente por una brecha entre la percepción y la realidad. Se sigue juzgando el transporte con clichés de hace treinta años, imaginando un trabajo duro y solitario, cuando la realidad actual es la de una cabina que funciona como una oficina tecnológica, ergonómica y conectada. A esto se suma la barrera económica de entrada. Y aquí, desde Asetra, somos muy claros: aunque nosotros hacemos el esfuerzo de ofrecer formación a costes ajustados, necesitamos que la Administración dé un paso al frente. Es urgente que existan ayudas públicas reales para la obtención de los permisos. No tiene sentido declarar el sector como esencial y no financiar la llave de acceso a la profesión.
-Se habla mucho del impacto de la inteligencia artificial y de las nuevas maneras de organizar el trabajo. ¿Cómo concibe el empleo en su sector a diez o quince años vista? Concebimos un futuro donde la tecnología no sustituye al transportista, sino que lo empodera. Vamos hacia un sector hiperconectado y digitalizado, es cierto. Pero cuanto más inteligente sea el camión, que será prácticamente un ordenador de alto rendimiento con ruedas, más necesario será un profesional altamente cualificado a los mandos. La inteligencia artificial puede ayudar en la ruta, pero el criterio humano, la capacidad de decisión crítica ante un imprevisto y la empatía en el trato con el cliente son insustituibles. En los próximos años, no veremos desaparecer al conductor, veremos su evolución definitiva hacia un perfil de gestor de sistemas de a bordo. La máquina será la herramienta, pero el profesional seguirá siendo el cerebro.