OVIEDO, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
OVIEDO, 7 (EUROPA PRESS)
El Circuito de Experiencias Culturales Insólitas de Oviedo, LINK, que se celebrará del 28 al 30 de agosto en la antigua Fábrica de Armas de La Vega, servirá para explorar la memoria, la vigilancia y el impacto de la tecnología.
Entre las propuestas se encuentran una escultura que convierte 48 tablones de madera en una estructura aparentemente ingrávida; una inteligencia artificial que borra el píxel que representa a la Tierra; una nube virtual que recorre los vestigios de espacios industriales desaparecidos; y experiencias inmersivas que abordan la vigilancia, la precariedad o el folclore islandés.
La programación estival de la Fundación Municipal de Cultura de Oviedo vuelve a reservar un espacio destacado para los lenguajes artísticos más vanguardistas con siete trabajos procedentes de Francia, Taiwán, España, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos e Islandia.
LINK reunirá tres instalaciones artísticas y cuatro experiencias de realidad extendida firmadas por creadores consolidados y nuevos talentos del arte digital.
La celebración de LINK en la Fábrica de Armas refuerza, además, su vínculo con la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031. El antiguo recinto fabril, eje central del proyecto Oviedo 2031, volverá a transformarse durante tres días en un espacio abierto a la experimentación artística, la innovación y el diálogo entre el patrimonio industrial, la creación contemporánea y la ciudadanía.
Entre los nombres de esta edición destacan el artista taiwanés Hsin-Chien Huang, pionero de la realidad virtual, y el icónico músico y compositor francés Jean-Michel Jarre, que presentan conjuntamente The Eye and I. También forma parte del programa A Long Goodbye, de Kate Voet y Victor Maes, premiado en Venecia; la primera película islandesa realizada en realidad virtual, Fallax; y la nueva instalación del colectivo francés Collectif Scale.
La creadora avilesina Alba Matilla, Premio Asturias Joven de Artes Plásticas en 2024, aporta la presencia asturiana a la programación con Alfabetos de destrucción, una instalación interactiva y textil que recupera la memoria de los paisajes obreros e industriales.