La ex consejera Nieves Roqueñí comparece en Comisión de Investigación del Accidente de Cerredo. - CAPTURA WEB
OVIEDO, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
La que fuera consejera de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico del Gobierno del Principado y miembro de la Comisión de Seguridad Minera, Nieves Roqueñí ha manifestado este viernes que no tuvo ninguna participación en el expediente o el proyecto promovido por Blue Solving para Cerredo. Ha añadido que "salvo la sanción referida a 2022 a Combayl, no tuvo ningún conocimiento" de que en la mina de Cerredo se estuviese extrayendo carbón y no conocía la vinculación, ni que "hubiese un entramado" entre las empresas Combayl y Blue Solving.
Ha insistido en que por tanto estas empresas no tenían una autorización vigente para extraer carbón y en Cerredo "sólo se podía sacar chatarra".
"Yo lo que le puedo decir es que una empresa que extrae carbón sin una autorización para hacerlo, pues, muy ética o muy responsable no es", dijo Roqueñí que añadió que como consejera una elige un equipo de confianza y se basa en la actuación de un equipo de confianza.
Roqueñí ha comparecido este viernes en la comisión parlamentaria de investigación del accidente del pasado 31 de marzo en el que fallecieron cinco mineros y otros cuatro resultaron gravemente heridos.
"En una consejería como la que yo dirigí del 23 al 25 es imposible tener un conocimiento de todos los expedientes, materialmente imposible, por tanto lo que haces es confiar en tu equipo, delegar competencias en tu equipo y pensar que siempre además ese equipo va a estar en un ámbito de actuación muy reglado, muy regulado y con unos técnicos, unos servicios técnicos y jurídicos que le van a ayudar a tomar las decisiones adecuadas", explicó la ex consejera, a preguntas de los diputados.
Roqueñí ha manifestado que la seguridad minera es una "línea roja" y ninguna directriz política puede ir en contra de la misma. Ha añadido que los técnicos del servicio de minas son "referentes" y tienen un prestigio en materia de seguridad minera a nivel nacional.
Así, preguntada si a raíz del expediente de investigación sobre el accidente de Combayl en Cerredo en 2022 y los comentarios que advertían al respecto de la necesidad de incrementar los controles en la seguridad minera no considera que deberían haber tenido más precaución, ha insistido en que desconocía la conexión entre Combayl y Blue Solving. En este sentido ha manifestado que el proyecto de Blue Solving en Cerredo "no era un tema prioritario del que se hablase demasiado en la consjería".
Ha indicado que en su momento, en su paso por la consejería no escuchó ninguna información extraña sobre la explotación de Cerredo. Ha explicado que se comentaban los temas de los proyectos del Instituto de Transición Justa, y se hablaba mucho de la planta de briquetas del Grupo Cerredo en relación al gran proyecto de restauración y rehabilitación del espacio minero, que iba a suponer un cambio en el uso del suelo y donde había muchos fondos comprometidos.
"La actualidad en relación al Grupo Cerredo estaba relacionada con la restauración y con las noticias que nos llegaban del ITJ sobre esos proyectos que iban a suponer creación de empleo y actividad económica en el suroccidente", dijo Roqueñí, que manifestado que no le informaron de que habían llegado denuncias por parte de los guardias de medio natural del Principado de Asturias.
Ha negado conocer o tener alguna relación con el propietario de la explotación minera Jesús Rodríguez Morán, conocido como Chus Mirantes, o sus familiares y ha incidido en que no oyó hablar de Combayl y tuvo "información por la prensa en su momento del accidente de 2022 en Cerredo", pero no fue informada de ese asunto en su llegada a la Consejería.
Preguntada por el diputado del PP, Rafael Alonso, si considera su responsabilidad política también alcanza los actos de sus subordinados, Nieves Roqueñí ha sido tajante: "la responsabilidad política es evidente que sí".
Así ha indicado que ella firmó como consejera tres expedientes en relación con las empresas objeto de esta investigación, expedientes que le venían remitidos por parte de la comisión que tenía la competencia de resolver los expedientes sancionadores y también resolver los recursos de reposición.
Preguntada además si con el antecedente del accidente de 2022 se podía haber hecho algo más para evitar el accidente de 2025, la ex consejera ha incidido en que no puede contestar con lo que se sabe ahora que se habría hecho hace dos años.
"Es como decir que si tú sabes qué número va a salir en la lotería, si hubieses comprado el número. Yo creo que, de verdad, estoy convencida de que se hizo lo que se tenía que hacer en cada momento. Cuando se tuvo conocimiento de un hecho ilícito, se castigó al empresario. Yo creo que como consejera yo tengo, digamos, la responsabilidad política, pero creo que la cadena de decisiones y la cadena de actuaciones pues que han sido correctas para la información y para el contexto de cada momento", dijo.