SANTANDER, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha invertido 241.500 euros en el saneamiento del barrio de Arriba en Riotuerto, cuya obra, ejecutada por la empresa Cosacal, ya se ha puesto en funcionamiento después de la recepción de la misma por la Dirección General de Obras Hidráulicas y Ciclo Integral del Agua.
Estas obras mejorarán la calidad del Arroyo Revilla, afluente del Miera, donde se vertían sin depurar las aguas residuales, lo que contribuirá también a mejorar la calidad ambiental de la Bahía de Santander, ha destacado el Gobierno en un comunicado.
El consejero ha recordado "el gran avance" experimentado en Cantabria en materia de saneamiento, refiriéndose también al Plan de Obras y Servicios, "destinado a las obras hidráulicas que tenían que hacer los ayuntamientos, pero que debido al gran retraso acumulado en esta materia, tuvo que enfocarse para apoyar a los mismos y repartirse de forma transparente y sin partidismos", de tal manera que todos los municipios se han beneficiado de este plan a razón de cuatro obras por cada Consistorio en los últimos ocho años.
Martín también ha recordado la escasa rentabilidad que proporcionan este tipo obras "enterradas, que no se ven", pero que es necesario llevar a cabo por la responsabilidad del servicio a la ciudadanía y por la calidad de las aguas fluviales.
UN NUEVO COLECTOR
Las obras de saneamiento en el barrio de Arriba han instalado un nuevo colector que conecta los vertidos de dicho barrio con la red de saneamiento existente en el barrio de Arronte, para ir a parar a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Cavada.
El trazado de este colector se ha diseñado con la finalidad de recoger todos los vertidos del barrio mediante la técnica de la gravedad. El colector posee una longitud de 1.666 metros, de los que los primeros 1.156 discurren por la margen Sur del arroyo Revilla y, a partir de este punto, continúan por la margen Norte.
La tubería que se ha instalado tiene 315 milímetros de diámetro, permitiendo que pueda discurrir 66 litros por segundo en la zona de pendiente mínima del trazado. También se ha llevado a cabo un poco de registro en cada cambio de dirección en planta o alzado, con separaciones máximas entre pozos de 50 metros. Los pozos son circulares, de 0,80 metros de diámetro, con paredes de hormigón en masa y con separación máxima entre pozos de 50 metros.
El barrio de Arriba carecía de red general de saneamiento, aunque sí existían algunos colectores independientes que recogían zonas concretas de la localidad, como los situados en ambas márgenes del arroyo Revilla.