CANTABRIA.-Piélagos.- El Ayuntamiento inicia el reparto de libros a los alumnos inscritos en el Plan de Gratuidad

Enrique Torre y Eva Arranz en el reparto de libros
AYTO
Publicado 11/09/2014 14:42:29CET

PIÉLAGOS, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Piélagos ha iniciado este jueves, coincidiendo con el primer día del curso, la entrega de libros de texto en los colegios del municipio para los alumnos inscritos al Plan de Gratuidad, que abarca desde tercero de Primaria hasta cuarto de la ESO.

El reparto de los libros escolares para los estudiantes ha tenido lugar en las aulas del colegio Virgen de Valencia de Renedo y en el salón de actos de la Cooperativa de Enseñanza Robinet de Vioño (para los alumnos de Primaria).

Este viernes, 12 de septiembre, el reparto será a partir de las 9.30 horas en las aulas del colegio Las Dunas de Liencres, en el comedor del colegio Bajo Pas de Puente Arce y en el salón de actos del Robinet de Vioño (para los alumnos de Secundaria).

De otro lado, los alumnos de Secundaria del IES Valle de Piélagos recibirán sus libros el jueves de la próxima semana (día 18) en el gimnasio del centro escolar.

La Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Piélagos puso en marcha el Plan de Gratuidad hace ya catorce años, en el curso 1999-2000 y en la actualidad es el único municipio en Cantabria que lo mantiene.

Al respecto, la edil, Eva Arranz, ha precisado que son más de 1.000 niños los que estudian en Piélagos con los libros gratis "algo que en épocas de crisis se agradece todavía más, aunque para el equipo de gobierno la educación es, ha sido y será siempre una prioridad".

No obstante, la concejala cree que en una época de recesión económica tan profunda como la actual "las instituciones se deben volcar todavía más en ayudar a las familias y eso es justamente lo que está haciendo el Ayuntamiento de Piélagos".

El Plan de Gratuidad consiste en el reparto gratuito de libros de texto mediante un sistema de préstamo "que resulta muy laborioso pero que cumple un doble objetivo: por un lado, una buena gestión de los recursos municipales, sin despilfarrar el dinero de los vecinos, y por otro, enseñar a los niños a respetar el material escolar".

De esta forma, el Ayuntamiento compra los libros, los pone a disposición de los alumnos y una vez finalizado el curso, los textos deben ser entregados para su revisión y almacenamiento, sustituyéndose los que estén muy deteriorados.