La residencia universitaria se construirá con un contrato de colaboración público-privada

Actualizado 27/06/2014 14:23:38 CET

SANTANDER, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

La residencia universitaria Juan de la Cosa se llevará a cabo mediante un contrato de colaboración público-privada, de forma que el adjudicatario del concurso se ocupará tanto de su construcción como de su explotación, y contará con unos 200 habitaciones.

El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) publica este viernes la resolución rectoral por la que se acuerda someter a información pública, por el plazo de un mes, el anteproyecto de construcción y explotación de concesión de obra pública de la residencia universitaria.

El anteproyecto se puede consultar en el Servicio de Gestión Económica, Patrimonio y Contratación de la Universidad de Cantabria y en el Perfil de Contratante de la UC.

Según han informado a Europa Press fuentes de la institución académica, actualmente se están redactando los pliegos, que no saldrán a concurso antes de septiembre. Será entonces cuando se de a conocer el presupuesto de la actuación.

De este modo, la Universidad ha renunciado al contrato de obra para decantarse por un contrato de colaboración público-privada con el objeto de que este proyecto no suponga ningún coste para la institución y sea viable después de que se haya redefinido el proyecto original tras la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Santander.

La aprobación de este documento urbanístico en septiembre de 2012 permitía que la edificabilidad de la parcela en la que se ubica la residencia Juan de la Cosa pudiese pasar de 4.000 a 6.000 metros cuadrados y con ello incrementar las plazas de alojamiento previstas de 89 a 176.

En este punto, la Universidad tenía "claro" que el objeto de esta residencia era "satisfacer una necesidad pública" y, por lo tanto, era "indispensable" modificar el proyecto para aprovechar la oportunidad que brindaba el PGOU de "mejorar la oferta" de alojamientos universitarios.

ANTEPROYECTO

Así, según consta en el anteproyecto, la edificación supondrá una "actuación de regeneración urbanística" de la zona en que se sitúa y el objetivo es conseguir la integración del futuro edificio en el entorno y, por extensión, una mejora del espacio urbano.

El edificio tendrá como punto de encuentro y de entrada la planta baja, con acceso por la avenida de Los Castros. En ella se ubicarán todos los núcleos de comunicaciones verticales para acceder a las diferentes plantas. Habrá un gran vestíbulo abierto.

Las instalaciones universitarias serán multifuncionales. En unas plantas se situarán los servicios más públicos como una biblioteca-sala de estudio, una sala polivalente y los servicios de restauración.

En las plantas restantes se situarán las habitaciones y se combinarán con los espacios comunes de relación de los residentes, que tendrán una localización preferente.

La residencia será de tipo mixto, con unas 200 habitaciones compatibles para su uso doble o individual y una superficie útil de unos 20 metros cuadrados.

En lo que se refiere a las plazas de aparcamiento, se indica que el mínimo indispensable son unas 30, es decir una por cada 200 metros cuadrados.

ANTECEDENTES

La construcción de esta residencia se licitó en 2010 por 10,6 millones de euros, mediante un acuerdo entre la UC y Gesvicán, por el que esta empresa pública se encargaría de gestionar la contratación y ejecución de la obra.

La UTE formada por FCC Construcciones y Construcciones VICE resultó adjudicataria a finales de 2010 para llevar a cabo esta infraestructura por 7,6 millones de euros. En ese momento, la planificación urbanística de Santander preveía un total de 89 habitaciones en un edificio cuya superficie máxima rondaba los 4.000 metros cuadrados.

La primera piedra de este edificio se colocó en diciembre de 2011 y se estimó que la construcción de estas instalaciones tenía un plazo de ejecución de 20 meses, por lo que a finales de 2013 tendría que estar acabada.

Sin embargo, la aprobación del PGOU de Santander en septiembre de 2012, que modificaba la edificabilidad de la parcela, permitía edificar un máximo de 6.000 metros cuadrados y con ello daba la posibilidad de incrementar las habitaciones hasta un total de 176.

En este punto, la UC decidió "redefinir" el proyecto, ya que el original superaba la longitud máxima de fachada prevista en el nuevo PGOU y si éste se llevaba a cabo luego "imposibilitaría" ampliar el edificio en una segunda fase para aumentar el número de plazas.